Un barco cerealero con los que se exportan granos, empresasUn barco cerealero con los que se exportan granos, empresas.

En una entrevista a Sergio Arelovich, docente de la Universidad de Rosario y asesor de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso y experto en seguimiento de mecanismos de triangulación, contó el trasfondo de cómo las empresas oleaginosas se las ingenian para triangular ventas por intermedio de empresas propias o vinculadas radicadas en paraísos fiscales. 

 

Arelovich habló con Infobae sobre como estos mecanismos logran consolidar ganancias en el exterior sin declarar. Los cuestionamientos de AFIP, la trampa de los precios de transferencia, la anomia o insuficiencia normativa y la liquidación de retenciones y divisas pasan por su análisis.

 

“Todas las empresas del complejo oleaginoso tienen una inserción internacional. Algunas son grandes multinacionales extranjeras y unas pocas son empresas locales, con casas matrices acá, pero con un estilo de operatoria muy parecida a las otras", explica Arelovich.

Sergio Arelovich, asesor de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso

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El especialista detalla: "La característica general, al igual que en otros mercados, es una alta proporción de comercio intrafirma. Es decir, la empresa exporta a otra empresa importadora que, o bien está vinculada, o es controlada o controlante de la que le vende. Cargill le vende a Cargill; Dreyfus a Dreyfus, etc. Los resultados del Anuario Estadísticas Tributarias de AFIP es muy ilustrativo al respecto: luego del 2001, la proporción de las exportaciones argentinas de la totalidad de las posiciones arancelarias que explícitamente lo exhiben en sus declaraciones juradas, lo fueron en algo más de la mitad a empresas vinculadas, controladas, controlantes o paraísos fiscales”.

 


"La totalidad de las compañías multinacionales extranjeras del complejo oleaginoso, se vende a sí misma la mayoría sino el 100% de aquello que factura", revela.

 

Sobre las ventajas, relata: "Las ventajas son varias. Por ejemplo, al venderse a sí mismas conocen la demanda y orientan y reorientan la producción, cómo, cuándo, cuánto, etc. Producen porque saben que se lo van a comprar (sus propias firmas), por lo cual no es estrictamente comercio internacional, es cuasi comercio. En el caso del complejo oleaginoso, como el complejo automotriz, se produce para un mercado cuyo tamaño, precio, calidad, condición y naturaleza se conoce de antemano. Es una ventaja dado que en un marco de altas fluctuaciones de la demanda en el comercio internacional, les permite planificar".

 

"Una segunda ventaja no tiene que ver con lo productivo sino con la opacidad del comercio internacional cuando las mercancías circulan dentro de la misma firma. Opacidad que pone en jaque la verosimilitud de lo que se declara y en especial los precios de las transacciones. A esto se lo conoce como precios de transferencia. Es el precio, por ejemplo, al que una multinacional ubicada en Argentina le vende a un eslabón propio que está en Holanda o China", agrega.

 

Al ser consultado sobre cómo el fisco sabe si el precio es real, asevera: "Los organismos fiscales han construido distintos tipos de procedimientos o métodos para ver si los precios de transferencia obedecen o no a criterios de razonabilidad. AFIP los objetó en distintas oportunidades: podría decir que en todos los balances de las empresas del complejo oleaginoso encontramos juicios abiertos por el organismo".

 

Sobre si el comercio intrafirma se hace con empresas radicadas en paraísos fiscales, responde: "En el caso de Argentina, el 100% de las empresas extranjeras del complejo oleaginoso tiene sus casas matrices en paraísos fiscales. Delaware, Gibraltar, Suiza, Londres, Luxemburgo, todas. Incluso Cofco, creada por el Estado Chino pero con participación de grandes fondos comunes de inversión como Goldman Sachs, se mudó de Beijing a una de estas zonas de nula o baja tributación".


"Se dan varias cosas. Por un lado lo normativo. La ley de sociedades es antigua porque no se hace cargo de las transformaciones que hubo de hecho en el capitalismo desde mediados de los setenta. Y, en general, tampoco sirven para monitorear y regular la estructura real que tienen las corporaciones extranjeras y locales. Por otro lado, las normas de regulación de rango inferior a una ley tienen vida efímera y dependen directamente del viento político reinante. Ejemplo: la AFIP toma una resolución, mañana la cambia por otra, la Aduana observa algo y mete la cuchara; cambian los funcionarios, cambia el presidente; las tiran para atrás; el Banco Central tira una comunicación que modifica la de hace un año... De esto hay para coleccionar", reflexiona sobre la ausencia del Estado.


Sobre cómo se corrige la operatoria: "Es delicado porque a la vez es la principal fuente de divisas que viene del comercio exterior. No se puede hacer todo de golpe. El primer objetivo debería ser detectar el nivel de ganancias, para lo cual armaría algún criterio de trazabilidad de todo lo que pasa a lo largo de la cadena. Ejemplo, todos hablan de retenciones porque hay un conjunto de eslabones en la cadena productiva. El primero, que es el productor, le vende al segundo eslabón. Ese segundo te practica una liquidación de compra y te aplica una retención. Habría que implementar una trazabilidad a través de un comprobante fiscal de compra obligatorio, que detalle las retenciones que le hacen".

 

"Cuando el primero le vende al segundo eslabón, no sabe si ese grano se va a exportar, por lo tanto si estará sujeto a un derecho de exportación. Y si se fuera a exportar, con qué características. La soja puede ser como biocombustibles, harina, aceites o grano y a su vez de calidades contempladas en un abanico de un número de casos. Hoy el productor está aceptando que se le descuente una tasa que puede no ser la que responde a lo que efectivamente se exporta", cuanta sobre lo que se ganaría.

 

"Hicimos un estudio de estimación que nos dio en una secuencia de 6 años que de cada 100 pesos que el exportador deposita en la AFIP, 96 fueron puestos por el primer eslabón de la cadena. La pregunta es si el primer eslabón puso 96 o puso 150. Lo más probable es que haya puesto más del 100%. Si hubiera trazabilidad, sabés cuánto le sacaron a cada uno y después decidís como Estado si le das un subsidio, un reintegro con respecto a lo que efectivamente se depositó. Además, habrá un estímulo para vender en blanco, porque mayoritariamente las retenciones se la aplican al total del lote, se venda en blanco o en negro", cierra.