Hugo Sigman, empresarioHugo Sigman.

Hugo Sigman, empresario farmacéutico y fundador del Grupo Insud, brindó una entrevista para hablar de la pandemia del coronavirus y cómo avanza la creación de la vacuna en el mundo. Su pronóstico para la llegada de la vacuna es 6 meses y como máximo puede tardar hasta un año y medio encontrar la cura.

 

El especialista habló con Perfil y expresó: "Los dos proyectos de vacunas contra el coronavirus más avanzados son los de una compañía de Seattle, Moderna Inc, y otro del ejército chino, los dos tienen un esquema parecido, del modelo ARN”.

 

"Un plazo razonable para que haya una vacuna contra el coronavirus puede demorar de 6 meses a un año y medio, esos plazos como mínimo y máximo. Los plazos para conseguir una vacuna son generalmente mucho más extensos, pero es posible que en esta emergencia haya una mayor flexibilidad de los organismos regulatorios internacionales", comentó.

 

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"La vacuna de Moderna se empezó a probar hace dos semanas, y la de los chinos un poquito antes. Hay otro proyecto en Alemania, en total hay unos 20 proyectos de vacunas de coronavirus en marcha", aseveró.

 

El farmacéutico agregó: "Los dos proyectos más avanzados seguramente van a atender la producción en los países donde se produzca, y el plan de la OMS creo que será a vacunar primero los sectores de riesgo, de más de 60 años, y luego irán pasando a otros países".

 

"Hay consorcios que ya decidieron que no van a patentar sus descubrimientos, pero sería interesante que se extienda la posibilidad de fabricar la vacuna a otros países. La vacuna seria una solución para el último trimestre de este año, o la primera parte del año próximo", manifestó.

 

"Esta epidemia tiene muchos más infectados no enfermos, que infectados enfermos. Se calcula que hay 40 veces más infectados no enfermos que enfermos. Pero a medida que va subiendo la edad, cuando ya supera la edad de los 65 años, uno cada seis personas de esa edad muere", comentó.

 

"Muchas personas sintieron una perdida de gusto y olfato, sin vincularlo con el coronavirus. Eso hizo que muchos médicos que los examinaban enfermaran y murieran, porque inicialmente no se relacionaba esos síntomas con coronavirus", analizó.

 

"La hidroxicloroquina es un viejo antimalarico que tiene como virtud inhibir la replicación intracelular del virus. El virus necesita, cuando infecta, replicarse y propagarse. La hidroxicloroquina ya la probaron los chinos con el Sars-2, ahora todos los países están haciendo estudios, y parece que la hidroxicloroquina consigue que el PH intracelular no sea apto para la replicación del virus", informó.

 

"Hay 19 protocolos distintos con medicamentos distintos. A algunos pacientes con los primeros síntomas se los está tratando con hipotensores, porque el virus usa como cerradura una enzima que produce aumento de la tensión arterial", reflexionó.

 

"La OMS considera que si esto sigue así, la necesidad de producción mundial será siete veces mayor que la producción. Pero no es grave, es un problema de tiempo que haya mayor producción. No creo que la vacuna vaya a prevenir el 100 por ciento de los casos, va a haber que seguir con los tratamientos", continuó.

 

"La hidroxicloroquina costaba 100 dólares el kilo y hoy cuesta 700 dólares. Argentina tiene bastante hidroxicloroquina, porque el Estado compró casi toda la que había en el mercado y la empresa francesa Zanofi donó también para que el Gobierno tenga stock del producto. El principio activo de la hidroxicloroquina hasta ahora solo se producía en India y China. Argentina tiene un sistema de salud que se ha degradado, pero no está mal, se va a revalorizar el sistema público", cerró.

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