Pago de serviciosPago de servicios

La red de "pagos extrabancarios" suma en el país 15.000 puntos de contacto, entre locales propios de las empresas (Pago Fácil y Rapipago se distribuyen la mayor parte del mercado) y ventanillas dentro de otros negocios, como supermercados, quioscos, farmacias o locutorios.

 

Sin embargo, desde que comenzó la cuarentena dispuesta por el Gobierno, su operación se redujo casi un 80% y muchos puntos de atención tienen sus persianas bajas.

 

Estos canales quedaron bajo la regulación del Banco Central que no habilitó la atención directa al público de estas compañías, al igual que ocurrió inicialmente con las sucursales de los bancos.

 

Noticias relacionadas

No obstante, la entidad que conduce Miguel Pesce dispuso una excepción: únicamente pueden realizar cobros en los locales de rubros exceptuados (supermercados, estaciones de servicio, farmacias, entre otros), pero siempre que el trabajador encargado de realizar el cobro sea, además, el cajero de esa tienda.

 Billete de 500 pesos, NA

En otras palabras, no puede haber una ventanilla especialmente dedicada a cobros o pagos gestionada por estas empresas. Por eso, es habitual ver supermercados con actividad regular mientras que los espacios o stands de plataformas de pago están cerradas. El objetivo fue reducir al mínimo indispensable el número de personas en los locales abiertos en la cuarentena.

 

Esa situación generó reclamos entre las compañías y dificultades entre los usuarios, que recurren a estas plataformas para pagar facturas de servicios públicos, impuestos u otros rubros como medicina prepaga, expensas, colegios o universidades. En estos canales, a su vez, recurren muchos clientes no bancarizados (se estima que el 50% de la población argentina no utiliza servicios de entidades financieras) y el efectivo es el medio de pago casi excluyente.

 

El cierre de puntos de pago de facturas se sumó al impacto del aislamiento sobre la actividad económica y el ingreso de muchos sectores de la población, y en muchos sectores ya advierten sobre un incremento en las facturas impagas y la mora de los usuarios. Las distribuidoras eléctricas, por caso, indicaron que en Capital Federal y el conurbano había caído un 50% la facturación en las dos primeras semanas de cuarentena.

 

Tanto las empresas de forma particular como desde la entidad que las agrupa (Cámara Argentina de Empresas de Cobranza Extrabancaria de Impuestos y Servicios) enviaron cartas al BCRA para que se las incluya como sector exceptuado y puedan operar pese al aislamiento. Extraoficialmente, ambas partes reconocen reuniones y negociaciones, aunque todavía no hubo confirmación oficial que indique cómo operará el sector a partir de la próxima semana.

 

Además del pago de servicios, las compañías también pidieron al BCRA que se las contemple para el pago de jubilaciones o beneficios sociales como la AUH. Asimismo, en este canal se maneja grandes volúmenes de efectivo y, al igual que en estaciones de servicio o supermercados, permiten retirar dinero utilizando la tarjeta de débito.