Rosa María Curcho, Coronavirus, Argentina, adultos mayores, NA*Por Rosa María Curcho

La cuarentena que estamos viviendo modifica rutinas y presenta una nueva realidad a la que debemos adaptarnos, y las personas mayores son quienes más han sentido el impacto. Lo que más se ve a la hora de la consulta es el tema de la ansiedad generalizada y la irritabilidad. Les genera angustia y tristeza ver que se muere gente de su misma edad y de no saber cómo va a seguir esto.

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Una de las cosas importantes a tener en cuenta es la reducción de las horas frente al televisor mirando noticias que puedan afectarlos. Hacer más frecuente la comunicación con los seres queridos: hoy la tecnología es una aliada para generar actividades y seguir conectados. Lo ideal es que la familia esté presente sólo del otro lado del teléfono.

 

 

Ese acompañamiento a la distancia es fundamental. Las personas creyentes que están acostumbradas a ir a misa pueden escucharla por la radio o el celular, sin tener la necesidad de moverse de sus casas. Hay que tratar de darles herramientas, porque también hay muchas personas mayores que no saben usar el celular. Entonces, ahí van a necesitar de un nieto o un hijo que los ayude con la tecnología.

 

 

Pueden escuchar música que escuchaban antes o ver películas de sus épocas, por ejemplo. Practicar “diferentes técnicas de relajación, como la respiración profunda, la meditación, el mindfulness y la autoconciencia. Esta última herramienta se centra en tomar conciencia de uno mismo, pensar más en el presente y buscar soluciones para el aquí y el ahora.

 

 

Ordenar los cajones, acomodar álbumes de fotos, placares. Una de mis pacientes tiene 80 años y ya acomodo hasta el cajón de cubiertos, hace crucigramas. Vive en un departamento monoambiente y camina alrededor de la mesa de su casa 20 minutos al dia.

 

 

Si están acompañados en la misma casa pueden compartir algo lúdico como un juego de cartas, bingo o simplementeconversar sobre lo que ellos quieran hablar con sus seres queridos.

 

 

La persona que está medicada psiquiátricamente debería hablar con su médico y ajustar un poco más las dosis. Si hay una persona que hace terapia desde hace muchos años, es importante que hoy la siga y no la deje, al menos con una videollamada o telefónicamente. Es muy importante no detener el tratamiento psicológico.

 

Es natural en estos momento sentir miedo, incertidumbre, temor por nosotros y por nuestros seres queridos. Lo importante es no llevar el miedo a la inacción del pánico, somos seres emocionales que razonamos.

 

 

Lic. Rosa María Curcho

M.N. 62582 M.P.84615

*INVITADA DEL DÍA DE DIARIO26.COM