Economía tras coronavirus: ¿por qué se prevé un mundo más pobre, más endeudado y más desigual?

Lo plantea el economista Nouriel Roubini y coinciden Stephen Roach, de Yale y, para la Argentina, Víctor Beker, de la Universidad de Belgrano. Repasá el análisis en la nota.

Por Canal26

Domingo 3 de Mayo de 2020 - 08:16

Coronavirus en España, REUTERSCoronavirus en el mundo, REUTERS

Con más de 1,2 millones de trabajadores suspendidos y con descuentos ya acordados del 25%, millones de monotributistas y autónomos en serios problemas y centenares de miles de pymes que a duras penas pagaron los sueldos de marzo y no saben aún cómo completarán los de abril e incluso si podrán seguir en pie, el Gobierno reconoció los gravísimos costos que las medidas para contener la pandemia de la COVID-19 han causado a la economía argentina.

 

Además, las previsiones iniciales, tanto a nivel mundial como nacional, no son auspiciosas: será una economía más pobre, más endeudada y más desigual.

 

En un artículo para Project Syndicate, Nouriel Roubini, apodado el “Doctor Catástrofe” por haber previsto la crisis financiera 2008/2009, enumeró algunas características de lo que llamó la “Depresión más grande” que la iniciada en 1929 y que marcó los años treinta del siglo pasado.

 

1. Roubini avizora una mundial híperendeudada y una era de defaults masivos, por el aumento de los déficits fiscales y la pérdida de ingresos de empresas y familias, que llevará a una cadena de insolvencias y comprometerá los sistemas bancarios.

 

2. La mayor conciencia sobre la necesidad de mejorar los sistemas de salud pública acentuará el déficit de los sistemas jubilatorios debido a la “bomba de tiempo demográfica” de los países avanzados.

 

3. Depresión, dibujando una evolución del PBI mundial en forma de L.

 

4. Pérdida de respaldo de las divisas, por la necesidad de monetizar los déficits) resultará en un período de estanflación (estancamiento con inflación).

 

5. La “disrupción digital”: millones de personas perdiendo sus actuales trabajos o trabajando por menos y en medio de crecientes brechas salariales. Para prevenir futuros “shocks de oferta” (como el derivado del cierre inicial de gran parte de la economía china), dice Roubini, las firmas transnacionales llevarán de vuelta a sus países de origen gran parte de la producción, pero con más automatización que empleo de mano de obra local.

 

Para el caso local, el economista Víctor Beker, director del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano, reconoce que es aún difícil proyectar cuál será la magnitud del impacto negativo sobre el PBI 2020, aunque cita la proyección de Cepal (caída del 6,5%) y marca diferencias entre el sector agropecuario, que siguió trabajando a pleno y cuya evolución dependerá más de factores climáticos que de la pandemia, la industria, muy fuertemente afectada, y los servicios, que tuvieron suerte muy variada: desde turismo, hotelería, gastronomía y comercio minorista casi en colapso, hasta sectores como tecnología e informática, que aceleraron el impulso que ya tenían.

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