PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Sergio Berni: “El coronavirus no sólo ataca a presos; ataca a médicos y policías pero ninguno se va a la casa”

El ministro de Seguridad bonaerense criticó a los jueces que dan beneficios a los detenidos con la excusa del coronavirus. “Los presos que se queden presos”, dijo.
Lunes 4 de mayo de 2020

Sergio Berni, ministro de seguridad de la provincia de Buenos Aires, NASergio Berni, NA.

El ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, volvió a mostrarse categórico en relación al debate sobre las prisiones domiciliarias en el marco de la pandemia de coronavirus e insistió en que los detenidos deben cumplir sus condenas en las cárceles.

 

A través de las redes sociales, el funcionario señaló que el Covid-19 no solo ataca a los presos sino también a los médicos, a los policías y a los servidores públicos.

 

“Ninguno de nosotros nos fuimos a casa, ni dejamos de trabajar. Así que los presos, que se queden presos”, aseguró.

 

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La polémica en torno a las morigeraciones de prisión, que cientos de detenidos pidieron con el argumento de que en los penales corrían riesgo de contagio, enfrentó a algunos integrantes del Frente de Todos, también a personalidades afines al espacio.

 


Hoy, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, trató de tomar distancia de la polémica y explicó que el Gobierno “no ve con buenos ojos” los beneficios otorgados a detenidos.

 

En esa línea denunció que algunos sectores de la oposición intentaron con cierta “malicia política” vincular las acciones de la Justicia con el Poder Ejecutivo. “Ellos saben que no tiene nada que ver, ahí hay una canallada y mezquindad de algunos líderes de la oposición”, expresó.

 

Y agregó: “Los jueces tienen que ser muy responsables con las decisiones que toman y si se equivocan tienen que responder por eso”.

 

Esta semana, Berni también cruzó al ex ministro de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni, quien había justificado las liberaciones porque así se podría “evitar” una masacre dentro de los penales.

 

“Yo escuché a un jurista muy reconocido, que nadie puede poner en duda su capacidad teórica, que dijo que esta era una medida para evitar una masacre. Masacre es la que tenemos todos los años en la provincia de Buenos Aires cuando los delincuentes matan 1.000 bonaerenses. Esas son verdaderas masacres”, dijo el ministro de Seguridad.

 

También aprovechó para desligar al gobernador bonaerense Axel Kicillof: “No creo que sea lo que quiere el gobernador de la provincia de Buenos Aires. Yo soy el ministro de Seguridad, estoy en contra y lo expreso”.

 

En otra entrevista, dos días antes, Berni advirtió que en la provincia no hay una cantidad suficiente de tobilleras electrónicas “para todos los presos que quieran liberar”.

 

El ministro de Seguridad no fue el único integrante del oficialismo que se manifestó en contra de las excarcelaciones, lo que indica que es un tema que divide a las filas del gobierno nacional. El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, advirtió que los jueces que liberen a los presos pueden ser sometidos a juicio político. “Estamos viendo que, en algunos lugares, algunos jueces están actuando de una manera absolutamente irresponsable”, expresó.

 

De hecho, este lunes impulsará denuncias contra tres de ellos. Uno de ellos, luego de que trascendiera el tema mediáticamente, incluso decidió dar marcha atrás con una prisión domiciliaria que había otorgado.

 

Se trata del titular del Juzgado de Ejecución Penal Nº 1 del Departamento Judicial Bahía Blanca, Claudio Alberto Brun, quien iba a ser denunciado ante el Concejo de la Magistratura por liberar a Néstor Luis Ibars, condenado por abusar a una menor de 17 años que sufre retraso madurativo.

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Tucumán: clausuran boliche tras realizarse una fiesta con 120 personas

El 15 de junio el Comité de Emergencia de la provincia autorizó las reuniones sociales en la provincia, pero de no más de 10 personas.
Domingo 12 de julio de 2020

Clausura de boliche en Tucumán, coronavirusFachada del boliche.

La policía de Tucumán informó que clausuró un boliche donde se desarrollaba una fiesta con 120 personas, en la ciudad de Yerba Buena, por incumplir el decreto para prevenir el coronavirus.

 

Según el comunicado policial, anoche recibieron la denuncia de vecinos de la zona que indicaron que en el boliche Recorcholis, ubicado en la avenida Aconquija al 1500, había una fiesta.

 

Al llegar, los efectivos se encontraron con el lugar lleno de gente, con música a alto volumen, bailando y tomando bebidas alcohólicas.

 

Por disposición de Carlos Picón, a cargo de la Fiscalía en Emergencia Sanitaria, la policía desalojó el lugar y procedió a su clausura, por incumplir con el decreto 260/2020, destinado a contener la propagación del nuevo coronavirus.

 

De acuerdo con el acta policial, antes de proceder a la clausura se comunicaron con el propietario del local, de quien no trascendió su nombre.

 

El 15 de junio el Comité de Emergencia de Tucumán autorizó las reuniones sociales en la provincia, pero de no más de 10 personas.

 

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Está acusado de homicidio y fingió tener coronavirus para evitar ir a la cárcel

Se trata de Jonathan Acosta (43), quien dio negativo en un segundo test de Covid-19 y ahora se encuentra alojado en la seccional primera de Merlo, a la espera de que la Justicia resuelva su situación procesal en la causa por el crimen del chofer Federico Rivero, cometido el 16 de junio último.
Sábado 11 de julio de 2020

Detenido por homicidio que fingió tener coronavirusEl detenido que fingió estar infectado.

Uno de los dos acusados de asesinar a un colectivero para robarle mientras esperaba a que su esposa terminara de realizar una compra en el partido bonaerense de Merlo dijo tener síntomas de coronavirus con el fin de evitar ir a prisión, aunque luego de 14 días de aislamiento y dos test se determinó que está sano y fue alojado en una comisaría, informaron hoy fuentes judiciales.

 

Se trata de Jonathan Acosta (43), quien dio negativo en un segundo test de Covid-19 y ahora se encuentra alojado en la seccional primera de Merlo, a la espera de que la Justicia resuelva su situación procesal en la causa por el crimen del chofer Federico Rivero, cometido el 16 de junio último.

 

Acosta se entregó a la policía dos días después, el 18 de junio, oportunidad en la que manifestó tener síntomas de coronavirus.

 

Tras ser reconocido por la viuda del colectivero en fotos, el acusado, apodado "El Jarra" o "El Chiquito", fue imputado en la causa por el fiscal 2 de Morón, Fernando Capello, aunque por la sintomatología que decía padecer fue trasladado al hospital Eva Perón, de ese distrito.

 

Los voceros detallaron que allí fue sometido a un primer hisopado que dio negativo, aunque por prevención se ordenó mantenerlo aislado en una habitación de ese centro asistencial 14 días, a la espera de un segundo test.

 

Finalmente el 2 de este mes, en una nueva evaluación, se descartó que tuviera Covid-19 y fue alojado en la comisaría, junto al otro detenido por el caso, Sergio Ariel Armoa.

 

Tras ello, Acosta fue indagado por el fiscal Capello, aunque se negó a declarar por consejo de su defensor oficial.

 

Los investigadores esperan para los próximos días tener resultados de pericias y demás actuaciones dispuestas en el marco del expediente para resolver la situación procesal de ambos detenidos,

 

La viuda del colectivero, Andrea Caballero, dijo que espera "Justicia" para que su marido "pueda descansar en paz".

 

"Yo fui a la fiscalía y realicé el reconocimiento de los detenidos por fotos. Los pude reconocer a ellos y pude reconocer las pertenencias robadas que se encontraron en los allanamientos", contó la mujer sobre las diligencias para las que fue convocada,

 

Caballero recordó que al momento de los allanamientos Armoa tenia su riñonera y el arma que se cree fue empleada en el homicidio, mientras que a Acosta le secuestraron el teléfono de ella, que había dejado en la casa de su abuela.

 

"Al celular llegamos porque lo rastreamos por GPS y estaba a la vuelta de mi casa. No pueden decirme que es inocente", manifestó al referirse a la estrategia de la defensa de Acosta para tratar de demostrar que no participó del hecho y que estaba trabajando en ese momento.

 

"Eso es todo mentira porque él mató a mi marido cuando lo reconoció del barrio", aseguró.

 

El crimen de Rivero, quien trabajaba en la línea 312 de la empresa de colectivos "La Perlita", ocurrió el martes 16 de junio, cerca de las 19.30, cuando el chofer fue con su mujer a hacer compras.

 

Según contó la viuda, ambos fueron en su camioneta y se detuvieron en un comercio situado en Sucre, entre Esquiú y Finocchietto, del barrio "La Blanquita", donde ella bajó a comprar una gaseosa y su marido se quedó a bordo del rodado en marcha.

 

"En eso veo a dos (personas) en la ventanilla del lado de mi esposo, digo 'lo estarán saludando' y oigo que él cambia el tono de voz y dice 'a vos qué te voy a dar', ahí siento el tiro y el grito de él", relató la mujer.

 

En ese momento, cuando lo vio, su marido estaba caído para el costado con medio cuerpo colgando del rodado porque los delincuentes "lo querían sacar a toda costa y llevarse la camioneta".

 

Pero cuando Caballero salió y se acercó a la camioneta, logró apoderarse de las llaves, motivo por el cual los ladrones escaparon a pie con los teléfonos celulares de la pareja y algo de dinero que había en una riñonera de su marido,

 

Tras ello, la mujer lo llevó hasta el hospital Eva Perón, aunque Rivero sufrió tres paros cardíacos y murió debido a que el proyectil que lo impactó le ingresó por la axila y le afectó el corazón.

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