Cacerolazo en Caracas tras la salida de la operadora de televisión DirecTV en medio de la cuarentena, REUTERSDIRECTV EN VENEZUELA. REUTERS.

Las cacerolas se hicieron oír en la noche del miércoles en Caracas con renovadas fuerzas, desde el este de la clase media hasta las zonas populares del oeste, incluso en los alrededores del Palacio de Miraflores. La mayor protesta en la capital en lo que va de año debida al cese de operaciones de DirecTV, el mayor operador de televisión por suscripción y refugio para los venezolanos ante la abrumadora propaganda de la revolución. Y todo ello en medio de la cuarentena, con los ciudadanos confinados en sus hogares asediados por los cortes en la energía eléctrica, el agua, el gas y la gasolina.

 

El impacto que supone la salida de DirecTV es enorme, porque acerca aún más a los venezolanos a las condiciones de vida que sufren los cubanos, que sólo pueden ver los canales del Estado y Telesur, órgano de propaganda internacional del chavismo. En la actualidad, esta televisión satelital contaba con 2.300.000 suscriptores y una estimación por encima de 13 millones de espectadores, según la ong Espacio Público. Su gran éxito se basaba en que gracias a su tecnología masificó su servicio y se implantó en zonas populares, con precios muy baratos, cercanos a los 2 euros al mes.

DIRECTV EN VENEZUELA. VIDEO REUTERS.

En un país donde Hugo Chávez y Nicolás Maduro han abusado a diario de las cadenas televisivas, que obligan la emisión de sus discursos interminables a todas las teles y radios nacionales, DirecTV era el refugio donde además se veían las grandes series como "Juego de Tronos" o "Chernobyl", las ligas europeas de fútbol, los programas infantiles, películas y también los informativos internacionales sin censura.

Noticias relacionadas

 

De forma abrupta y sin previo aviso, la empresa estadounidense AT&T, propietaria de DirectTV Venezuela, comunicó ayer su decisión "ante la imposibilidad de cumplir con los requisitos legales" de EEUU y de Venezuela. Por un lado están las sanciones de Washington, que impiden la transmisión de los canales sancionados de Globovisión y Petróleos de Venezuela (PDVSA). Y por el otro, las decisiones arbitrarias del gobierno de Nicolás Maduro, que impone la presencia de sus teles en la parrilla de la operadora y que además ha censurado una docena de canales en DirecTV, desde CNN a televisiones colombianas, por retransmitir las protestas opositoras en las calles.

Cacerolazo en Caracas tras la salida de la operadora de televisión DirecTV en medio de la cuarentena, REUTERSDIRECTV EN VENEZUELA. REUTERS.

"AT&T comunicó al gobierno que se disponía a sacar del aire a los canales sancionados, vinculados con la dictadura y la corrupción. La dictadura respondió que si los sacaban del aire iban a prohibir a DirecTV en Venezuela y detendrían a los ejecutivos de la empresa. Por ello AT&T decidió irse, porque una empresa estadounidense no puede hacer negocios con el régimen", informó el Centro de Comunicación Nacional, que forma parte de la presidencia encargada de Juan Guaidó.

 

Globovisión, otrora un canal de noticias, fue adquirido en 2013 por el abogado Raúl Gorrín, cumpliendo así órdenes gubernamentales. Desde entonces, censura y autocensura se hicieron fuertes entre sus profesionales, hasta convertirlo en otro órgano de prensa de la revolución. Gorrín, a quien se considera uno de los testaferros más importantes de los jerarcas de la revolución, se encuentra en la lista de personas más buscadas y se le acusa de lavado de dinero y de liderar "una trama significativa de corrupción".

Cacerolazo en Caracas tras la salida de la operadora de televisión DirecTV en medio de la cuarentena, REUTERSDIRECTV EN VENEZUELA. REUTERS.

Las televisiones públicas, convertidas hoy en órganos de propaganda con porcentajes muy bajos de seguimiento, se convierten así en la principal alternativa para el venezolano, que además sufre el segundo internet más lento del planeta, en medio de constantes cortes de electricidad y caídas del servicio.

 

"Los venezolanos no tenemos agua, luz, gas, internet y ahora ni se puede ver la televisión. Maduro es la pandemia, el artífice de este caos terrible que vive Venezuela", se quejó la diputada Nora Bracho, presidenta de la Comisión de Servicios.

Cacerolazo en Caracas tras la salida de la operadora de televisión DirecTV en medio de la cuarentena, REUTERSDIRECTV EN VENEZUELA. REUTERS.

"Agarren ahí escuálidos (opositores) idiotizados, que siguen creyendo que (las sanciones) son contra Maduro y no en contra los venezolanos", respondió Pedro Carreño, ex militar y mano derecha del radical Diosdado Cabello.

 

La estrategia del chavismo es clara: poner la diana en las sanciones de EEUU para convertirlas en un boomerang en contra de la oposición, lo que provocó la reacción inmediata del presidente encargado, Juan Guaidó: "Estamos entrando en contacto con el proveedor del servicio para conocer las exigencias que le hacía la dictadura para poder seguir operando y evaluando posibles reacciones, siempre en una misma dirección: la vuelta de la democracia a Venezuela".

 

Desde EEUU, Carlos Vecchio, embajador del Parlamento Democrático, aseguró que "trabajamos para que DirecTV regrese lo antes posible". (Fuente El Mundo)