TELECOMUNICACIONES

"Guerra del streaming": HBO se suma a la disputa ante Netflix, Amazon y Disney+

Este lanzamiento se da tras la compra de Time Warner por el gigante de las telecomunicaciones AT&T por 85.000 millones de dólares.
Martes 26 de mayo de 2020

Streaming, TVStreaming, TV.

HBO, cadena de TV por cable, ha ingresado entra en la “guerra” del streaming al lanzar su propia plataforma con HBO Max.

 

Christopher Smith, profesor de comunicación de la Universidad del Sur de California (USC), dijo: "En la abarrotada constelación de marcas de entretenimiento, HBO es la joya de la corona. Y con la fuerza de la marca HBO se están abriendo camino en la guerra del streaming".

 

HBO Max se suma a Netflix, Amazon Prime, Hulu, Disney+, Apple TV+ y Quibi.

 

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Este lanzamiento se da tras la compra de Time Warner por el gigante de las telecomunicaciones AT&T por 85.000 millones de dólares.

 

La directora de marketing, Katie Soo, dijo en una entrevista: "Estamos aprovechando la nostalgia y ese sentimiento cálido que se asocia a estos personajes icónicos que la gente ama".

 

El costo es de 15 dólares al mes, la opción más cara entre las plataformas streaming, en un momento en el que el desempleo en Estados Unidos se ha disparado. La plataforma funcionará al mismo tiempo del servicio de TV HBO Go y la plataforma HBO Now, con programación solo del canal.

 

Por lo pronto su primer objetivo es atraer a 35 millones de suscriptores de HBO en Estados Unidos.

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ACTIVIDADES LIBERADAS

Coronavirus en Argentina: Gobierno porteño autorizó grabaciones de discos y shows en streaming sin público

La Asociación Civil de Managers Musicales Argentinos gestionó las negociaciones con autoridades de la Ciudad de Buenos Aires. Así será el protocolo.
Domingo 7 de junio de 2020

Estudio de grabaciónEstudio de grabación.

Durante la nueva etapa de la cuarentena por coronavirus en la Ciudad de Buenos Aires, el Gobierno porteño autorizó la vuelta a las grabaciones profesionales de discos y de conciertos por streaming en salas sin público.

 

Así fue informado por el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y la Asociación Civil de Managers Musicales Argentinos (Acmma), que lleva más de un mes y medio formulando el protocolo con las autoridades.

 

Medinate su cuenta de Twitter, el jefe de Gobierno porteño informó: "Como sabemos que muchas personas que viven de la cultura están atravesando un momento difícil, vamos a habilitar la transmisión por streaming de actividades culturales como recitales y obras de teatro. Siempre, claro está, sin público".

 

Por su lado, Acmma indicó: "Con profundo orgullo por la tarea realizada podemos anunciarles que el protocolo presentado en CABA por Acmma ha sido aprobado. Gracias a todos aquellos que sumaron su tiempo y esfuerzo para que toda la industria de la música pueda volver a trabajar. Hoy más que nunca ponemos en valor la música argentina".

 

Acmma fue la entidad que llevó adelante las negociaciones con el gobierno porteño para que los músicos pudieran regresar a las salas de ensayo y empezaran a hacer shows profesionales sin público presente, como parte de las "excepciones provinciales habilitadas por la Casa Rosada en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio por la Covid-19”.

 

Cómo será el protocolo:
El protocolo acordado implica que las grabaciones de discos deberán ser profesionales y "no lúdicas", tendrán que realizarse por la noche, sin utilización del transporte público y con escasa cantidad de personas dentro del estudio.

 

Sobre  las grabaciones para streaming, Ana Poluyan, vicepresidenta de Acmma, indicó que el protocolo apunta a "reactivar a todos los sectores de la música: escenógrafos, equipo técnico, iluminadores, videastas y plomos".

 

Las grabaciones serán sin público y la idea es incluir a lugares como teatros y otros de mediana capacidad, además de centros culturales y clubes con capacidad más acotada.

 

 

 

Luego de la resolución de la Ciudad, la Dirección Nacional de Industrias Culturales del Ministerio de Cultura convocó este sábado a entidades que representan a músicos, compositores, autores y productores con el objetivo de organizar el regreso a la actividad de manera segura y responsable en todo el país tras la pandemia de coronavirus.

 

Se pretende establecer un protocolo que permita los shows en vivo por streaming y sin público y el regreso a las grabaciones profesionales de discos.

 

"La misión será la conformación de un protocolo único, y representativo para todo el sector, que contemple todas las necesidades y cuidados para reactiva parcialmente la actividad", señaló el comunicado de las entidades del sector musical.

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PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Sexo online durante cuarentena por Coronavirus: llegó el Netflix del striptease

El Ministerio de Salud recomendó, durante la pandemia, el sexting y el sexo virtual. Varones, mujeres y trans producen contenido erótico y lo comercializan en Web y redes.
Domingo 19 de abril de 2020

Coronavirus, Argentina, sexo onlineSexo online.

Hay actualmente varias formas de placer que no implican encuentros físicos. Tampoco hay que movilizarse: el escenario cambia entre una habitación o el baño de un lavadero de autos. Se trata de un universo de fantasías sexuales que incluye webcams, videos (caseros o producidos), mensajes de texto, fotos y audios. De un lado, están los y las que generan el contenido erótico, y del otro, los usuarios. El artículo masculino es adrede: calculan que el 95% de la audiencia está copada por varones.

 

Claro que es un servicio que tiene un costo y se paga a través de links en plataformas virtuales, por transferencia bancaria, en bitcoins o por suscripción en sitios webs o en listas VIP de WhatsApp.

 

¿Es una forma de delito? Mientras quien se exhiba sea mayor de edad y autónomo, y quien consuma el contenido tenga más de 18 años, no. Es un terreno fértil para la explotación de personas, sí. Pero antes debe probarse que un tercero regentea a quienes generan el material erótico, aprovechándose de alguna situación de vulnerabilidad. O que se use de manera extorsiva, con amenaza.

 

Teniendo todo eso en cuenta, bienvenidos y bienvenidas a este mundo privado, donde excita que una mujer “pinche” globos con la cola o pise cáscaras de bananas.

 

Un mundo en el que el cliente puede pedir que al momento del orgasmo griten su nombre y lo manden en un audio. Un espacio virtual, under y popular, de tangas, suspensores y elementos de bondage, de cosplay y de foot fetish. Y que respeta el distanciamiento social, porque todo pasa por streaming, 4G y la red doméstica de wifi.

 

Fotos que se hacen a pedido, fetiches y espías:
Jesy Fux tiene 30 años, es webcam model y vende su propio contenido triple X. En su cuenta de Twitter (@jesyfux) ofrece consejos sexuales desde su experiencia personal. Arrancó hace más de un año y aunque Instagram le cerró doce cuentas, su crecimiento fue exponencial. El “debut” fue un poco por casualidad: le regalaron un vibrador importado, anatómico y de aspecto “amigable”. Lo contó en sus redes y por privado, le llegaron todo tipo de propuestas. Por ejemplo, ésta: “Pagaría por ver cómo lo usás”.

 

En ese piropo, Jesy vio una chance de cambio y subió una story en la que proponía una subasta. A quien ofreciera más dinero por el videíto, ella se lo enviaba. Al día siguiente, el remate cerró en 2 mil pesos. Ella ni salió de su casa. El cliente, menos.

Coronavirus, Argentina, sexo online	Cambio de hábitos sexuales.

 

“Y a partir de ahí me sumé a dos sitios muy conocidos, Celeb TV y Onlyfans. Quienes quieran ver mis videos más fuertes, deben suscribirse. Es como un Netflix, pero porno. Ahí subo contenidos todos los días”, dice Jesy.

 

La entrevista se hace por videollamada y lo que se ve es a una mujer segurísima de sí y de su cuerpo, sin filtros para conversar y bastante precisa en los detalles. El entorno es de una casa común y corriente. Jesy se toma un té, se acomoda el pelo y los lentes.

 

Las plataformas virtuales de contenido para adultos se quedan con una comisión de entre el 15 y el 20%. El resto es para los y las modelos que postean el material. También se cobra por cada ida y vuelta de mensajes en el chat privado. Esos sitios suelen “incentivarlos”. Jesy, por ejemplo, ganó 200 dólares por haber quedado rankeada en el puesto 11.

 

No tiene un horario fijo de trabajo porque el deseo no sabe de tiempos. Además de las webs, ofrece servicios personalizados. Y ahí, parece, está la verdadera demanda. Videollamadas, sexting, videos personalizados y algo que se llama “zing”, que vendría ser “a
gusto”, es decir “a la carta”.

 

Dice ella: “Te escribís el nombre del cliente en las tetas o en el culo y le mandas un foto. Son nudes bien personalizadas. O te piden que dejes el celu por ahí y hagas las cosas de la casa. Les gusta mucho espiar. O les pregunto el fetiche. Hay gente que se conforma solo con que les muestres los pies”.

 

Las videollamadas suceden después de que ella reciba un comprobante de pago y se coordine “una cita” con quien contrate el servicio. En el día y a la hora acordada, se activan las cámaras frontales de los teléfonos.

 

“El que está del otro lado ni siquiera tiene que hablar. Basta con que me vea y escuche, es algo súper exprés. Igual, el feedback me encanta. Cuando el otro se excita, a mí me re calienta.”

 

La videollamada se cobra entre 1.500 y 2.700 pesos y dura unos diez minutos. “Pero en general, sobra tiempo”, dice Jesy y pregunto por qué. Su respuesta: “Porque llegan al orgasmo antes y quieren lavarse e irse… Ahí se corta”. Pregunto si hay alguna frase que funciona,
una que levante cualquier videollamada que se ponga difícil. Su respuesta: “Hay una que no falla jamás: ‘Dame la lechita’. Estudiadísimo”.

 

Segundo en el ranking de pedidos está el sexting, que consiste en el intercambio de mensajes, audios y fotos. El trato con el cliente es el que tendría una novia enamoradísima de su pareja. Hay que armar un cuento, con principio, nudo y final. La trama incluye preguntas como “Ah... ¿sos sumiso? Arrastrate y lameme las botas” o “¿Querés que te cuente cómo me gusta que me acaricien?”. El final, bueno... ya sabemos.

 

Espuma y suspensores:
En su cuenta de Instagram, Tattoo Boy (@tattooboyoficial) parece un Linterna Verde hecho de bodypainting y horas y horas de gimnasio. También es go go dancer, modelo extra sexy (de esos que podían hacer un publicidad de ropa interior), un adolescente que juega en la
ducha y un hombre que “bebotea”.

 

Hay muchos personajes en su personalidad. Pero ahora, en esta entrevista por videollamada, Tattoo es un chico dócil y dulce, sentado a lo indio sobre una cama. Detrás de él hay un estante con zapatos de charol y tacos finos como flechas. Le pido que haga un paneo: de la pared cuelgan elementos sadomasoquistas. Es una colección negra de paletas, fustas, cadenas, plumas, plástico y cuero.

 

“Es muy raro hacer una videollamada con la ropa puesta”, comenta. Está en la habitación donde produce gran parte de los contenidos que luego vende en forma de packs de fotos y videos. Tiene 23 y llegó desde Córdoba hace más de un año. Allí tenía un trabajo como mozo que descartó cuando se dio cuenta de que lo suyo era el erotismo.

 

Es uno de los modelos de Jadequeens, un sitio que nació en Argentina hace tres años. Pero más que una web, es una comunidad creada para fotógrafos y modelos “alternativos”: su atractivo está por fuera del estándar tradicional de belleza.

 

Regresemos al caso de Tattoo Boy y a su habitación fetish.

 

“Me gusta que el cliente esté feliz, así que hago lo que quiere y me preocupo mucho por la calidad del contenido. Me fijo cuál es el mejor lugar para fijar la cámara, me maquillo... Estoy atento a esos detalles”, dice.

 

Su personaje principal es de “adulto aniñado”. Mientras él se preocupa por lograr el mejor clima posible, el pedido de los clientes es bastante básico y generalmente, el mismo: que muestre, mueva o se toque la cola. Para eso, poca ropa. Suspensores y nada más.

 

Pregunto qué le solicitan las mujeres, un porcentaje minímo del público, pero que existe. Su respuesta: “Ahí ya no hay tanta exhibición, es algo más soft, jugar un poco con la cámara y mostrar cierta parte del cuerpo, acariciarte, jugar en una bañadera... Me siento más
cómodo, resalta lo sensual más que lo explícito”.

 

También es posible encontrarlo en Cam4, otro sitio de contenido explícito, más obvio y (mucho) menos artístico que Jadequeens. “Te piden que la webcam sea natural. Es mejor porque no tengo que estar con el celular en la mano y puedo hacer otras cosas mientras tanto. Es importante que el cliente sepa que estás ahí, para él, que haya interacción”, aclara Tattoo.

 

Pregunto si alguna vez la virtualidad le jugó una mala pasada: al final nadie está exento del maltrato, más allá de la distancia. Responde: “A veces se ponen agresivos. No me gusta que me hablen mal. No soy un juguetito, soy una persona y esto que hago es mi trabajo”.

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