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EFECTO CORONAVIRUS

Covid, cuarentena y salud mental

Facundo Manes analizó lo que se vive en aislamiento obligatorio y las consecuencias en nuestra salud mental. Repasá sus palabras en la nota.
Domingo 31 de mayo de 2020

Coronavirus - Facundo ManesCoronavirus - Facundo Manes

Facundo Manes analizó lo que se vive en aislamiento obligatorio y las consecuencias en nuestra salud mental en épocas de pandemia de coronavirus.

 

“Vivimos una pandemia que plantea una crisis sanitaria, social, moral y económica muy profunda. Desde el siglo XIV, la cuarentena ha sido una medida preventiva necesaria ante un brote de enfermedad infecciosa. Ahora bien, se ha comprobado también que tiene un impacto negativo en la salud mental. La distancia de los seres queridos, cierta restricción de las libertades, la incertidumbre sobre el estado general de la enfermedad y el impacto económico afecta nuestro bienestar mental. Las duraciones extensas de las cuarentenas se asocian con estrés postraumático, agotamiento emocional, depresión, insomnio, ansiedad, irritabilidad, frustración. Asimismo, el malestar económico que resulta de esta situación crea una grave angustia social que es considerada otro factor de riesgo de trastornos psicológicos. Las autoridades pueden intentar mitigar las consecuencias mentales de la cuarentena ajustándola lo más posible, brindando información transparente, proporcionando suministros adecuados y dando pautas claras sobre las acciones a tomar. Los trabajadores de la salud, los adultos mayores y los niños, en este contexto, merecen atención especial”, inició.

 

“Es entendible la motivación de esta política de cuarentena: proteger a los ciudadanos y las ciudadanas de contraer esta enfermedad, achatar la curva de contagios, preparar el sistema de salud. Si no se toman medidas para enfrentar al virus, el sistema de salud colapsa y se produce un alto índice de mortalidad prevenible”, aseguró en una columna de la Revista Noticias.

 

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“Pero, a la vez, la cuarentena es difícil de mantener a menos que los Estados puedan proporcionar una red de seguridad. Las empresas necesitan ayuda para evitar despedir personal. Los trabajadores informales necesitan recursos para llevar adelante sus vidas. Desafortunadamente, los países pobres como el nuestro son los menos robustos para proporcionar la sustentabilidad o viabilidad al aislamiento prolongado. Es por eso que no debemos desatender que lo mismo que nos ayuda a sobrellevar la pandemia, genera a la vez daños en diversos aspectos de la salud mental”, explicó.

 

“Debemos ser conscientes de que vamos a convivir varios meses con esta pandemia. Es válido y necesario discutir públicamente hasta qué punto se pueden moderar las consecuencias negativas de ciertas medidas que, a priori, pueden ser beneficiosas. Tenemos que debatir y encontrar un equilibrio para preservar la salud de la población e intentar recuperar en lo posible la actividad económica. Tenemos que entablar un diálogo entre distintas ideas y sopesar posibilidades. De nada sirve que la sociedad se enfrente entre distintas facciones y plantear los grandes temas como si se tratara de un duelo, una vez más, de la grieta. Muchas veces las opiniones y creencias no se basan en certidumbres sino que están mediadas por “sesgos” o “razonamientos motivados” en función de cómo una causa se relaciona con nuestra identidad grupal o ideológica. Si la causa es defendida por el grupo o la persona con la que no coincidimos, tendemos a desestimar la evidencia. Tenemos que evitar esto cuando se trata de una situación tan dramática, apelando al pensamiento crítico: que este tema no sea un nuevo motivo de disputa entre facciones como lo vemos con el cambio climático, las vacunas y otros temas polarizantes. Necesitamos más que nunca planificación y decisiones basadas en la mejor evidencia disponible en lugar de enfrentamientos inútiles y contraproducentes. Debemos resolver esta urgencia y estar pensando mientras tanto en el futuro”, aseveró.

 

“Nos encontramos en momentos muy complejos y duros que requieren de la construcción de amplios consensos para superar esta emergencia de la mejor manera y repensar los nuevos desafíos para el día después”, completó.

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PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Viceministro de Salud bonaerense por cuarentena de coronavirus: "Tras el 17 la recuperación de actividades será de a poco"

El funcionario aclaró sobre las posibilidades de la vuelta de actividades tras la finalización de la fase actual de cuarentena.
Martes 14 de julio de 2020

Nicolás Kreplak, vice ministro de Salud de provincia de Buenos AiresNicolás Kreplak, viceministro de Salud Bonaerense. 

El viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, remarcó hoy que no es posible "volver de un día para el otro a una fase anterior", en tanto que explicó que "la recuperación de actividades tiene que ser muy de a poco".

 

"Si se termina de establecer la tendencia que hemos llegado a una meseta, uno podría pensar en retomar de a poco algunas actividades. No podemos volver de un día para el otro a una fase anterior. La recuperación de actividades tiene que ser muy de a poco", sostuvo el funcionario bonaerense.

 

En declaraciones radiales, Kreplak adelantó: "Todavía no tenemos datos concluyentes de los resultados de la nueva cuarentena". Sin embargo, consideró: "Se redujo notablemente la velocidad de contagios. Creemos que ahora estamos achatando la curva. No podemos decir si estos números son el pico o aún falta".

 

"Con el cambio a una fase más estricta, estábamos buscando reducir la velocidad del crecimiento en los contagios. No dejó de haber más casos pero se redujo la velocidad de crecimiento", explicó. "Estamos haciendo 5.200 tests por día en la Provincia. Cuando empezó la pandemia hacíamos 200. Hay muchos más casos que la semana pasada. Entendemos que haya gente que necesite abrir pero hay que poner más trabajo en la prevención", sostuvo.

 

"La atención está en pequeños detalles, como que cosas se van a poder abrir. Hay que hacer un foco más fuerte en la comunicación.Los encuentros sociales son los espacios donde más contagios se producen", agregó.

 

Por su parte, el jefe de Gabinete de Asesores del Ministerio de Salud provincial, Enio García, señaló que "pareciera que el parate del 1 de julio desaceleró los contagios y la curva empieza a aplanarse un poco".

 

"Los resultados que analizamos ahora son precoces porque tenemos los casos de las semanas anteriores al endurecimiento de la cuarentena. Por análisis estadísticos que estuvimos haciendo, vimos que a partir del 1 de julio se bajó la movilidad, no se esperaba que fuera igual a marzo, pero fue importante", subrayó el funcionario. En declaraciones radiales, García señaló que "el freno en la velocidad de casos es un resultado del AMBA, después hay que analizar si fue suficiente como para ir abriendo las actividades".

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TRANSPORTE PÚBLICO

Coronavirus AMBA: aumentó 6% el uso del transporte público el fin de semana largo

El jueves 9, viernes 10, sábado 11 y domingo 12 de julio circularon en promedio 432.582 usuarios en transporte público en el AMBA.
Lunes 13 de julio de 2020

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El uso del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) aumentó este fin de semana largo un 6 por ciento en relación al mismo período de la semana anterior, pero igual está lejos de la circulación de pasajeros que había antes de que se decretara la cuarentena obligatoria para intentar frenar el avance del coronavirus.

 

El jueves 9, viernes 10, sábado 11 y domingo 12 de julio circularon en promedio 432.582 usuarios en transporte público en el AMBA.

 

El jueves 9 la circulación fue de 420.842 pasajeros; el viernes 10, 480.721; el sábado 11, 538.643; y el domingo 12, 290.123.

 

El promedio representa una reducción del 79 por ciento frente a un fin de semana previo al aislamiento social, preventivo y obligatorio, en el que circulaba un promedio de 2.073.569 pasajeros por fin de semana.

 

Asimismo, representa un aumento del 6 por ciento (25.635 usuarios más) frente a al promedio de circulación del fin de semana del 4 y 5 de julio.

 

También significa una reducción del 15 por ciento (77.095 usuarios menos) frente al promedio de circulación del fin de semana del 27 y 28 de junio, previo a la nueva etapa de aislamiento estricto que comenzó el 1 de julio, en un relevamiento realizado por SUBE.

 

El promedio de pasajeros el fin de semana largo pasado fue de 432.582; el del 4 y 5 de julio: 406.948; 27 y 28 de junio: 509.677; 13, 14 y 15 de junio: 521.743; 6 y 7 de junio: 508.778; 30 y 31 de mayo: 470.814; 23, 24 y 25 de mayo: 457.272; 16 y 17 de mayo: 540.294; 9 y 10 de mayo: 522.833; 1, 2 y 3 mayo: 429.14.

 

Desde el inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio, el movimiento dentro del Gran Buenos Aires superó el 50 por ciento.

 

Durante la segunda quincena de junio fue del 63 % dentro del Gran Buenos Aires; 19% dentro de la Ciudad; 14% desde la Provincia hacia la Ciudad; 3,6% desde CABA hacia PBA.

 

En tanto, en la primera quincena de junio fue del 65% dentro del Gran Buenos Aires; 18% dentro de la Ciudad; 13% desde la Provincia hacia la Ciudad; 3% desde CABA hacia PBA.

 

En la última semana de mayo fue del 68% dentro del Gran Buenos Aires; 19% dentro de la Ciudad; 11% desde la Provincia hacia la Ciudad; 2% desde CABA hacia PBA.

 

Entre abril y el aislamiento fue del 70% dentro de la Provincia de Buenos Aires; 18% dentro de la Ciudad; 10% desde la Ciudad hacia la Provincia; 2% desde la Ciudad hacia la Provincia.

 

Y entre marzo y previo al aislamiento fue del 57% dentro de Gran Buenos Aires; 26% dentro de la Ciudad de Buenos Aires; 14% desde Gran Buenos Aires hacia la Ciudad; 3% desde la Ciudad hacia la Provincia.

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