Tartita, banda de Los Monos, narcos, detenido"Tartita", ya detenido.

Alexis Claudio “Tartita” S. es uno de los más de quince hijos que tiene Ariel Máximo “El Viejo” Cantero, fundador del clan que conformó la banda de Los Monos desde el barrio La Granada, en la zona sur de la ciudad de Rosario, y condenado a seis años de prisión por integrar una asociación ilícita. “Tartita”, de 20 años y anotado con el apellido de su mamá, era buscado desde hace dos meses por el crimen de Débora Natalia Fernández, una muchacha de 28 años a la que balearon en Colombres al 3000 el pasado 17 de marzo. En ese marco, la noche del viernes agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) realizaron siete allanamientos ordenados por el fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Alejandro Ferlazzo en los que no sólo detuvieron al acusado sino que incautaron droga, más de 400 mil pesos en efectivo, un arma de fuego, municiones y un auto que vincula directamente al detenido con el hecho investigado. También fue detenida una joven que trató de escapar del acecho policial con una mochila cargada con drogas y quedó a disposición de la Justicia Federal.

 

“Hemos realizado siete allanamientos en distintos domicilios de la ciudad Rosario buscando al autor del crimen de Débora Fernández. Según la investigación, el sospechoso estaba viviendo en una casa de Solís al 3300 y allí lo encontramos”, expresó Maximiliano Bertolotti, jefe de la AIC, en diálogo con La Capital.

 

Datos muy precisos:
El funcionario del Ministerio de Seguridad contó que desde la fecha del crimen, “por trabajos de inteligencia, testigos reservados y el reconocimiento del auto en el cual se movía el acusado junto a uno o dos muchachos más al momento del asesinato, se pudo seguir la pista de ese vehículo y llegar a su ubicación”. En ese sentido, dijo que tras la localización del auto, un Volkswagen Gol rojo, se “realizaron tareas de observación en una vivienda de Solís al 3300 donde se suponía estaba la persona buscada”.

 

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Así, la noche del viernes “Tartita” fue interceptado por los agentes de la AIC cuando salía de su casa. En el lugar se encontraron unas 90 dosis de cocaína fraccionada para su venta, un revólver calibre 38 que podría haber sido utilizado en el homicidio, un centenar de municiones calibre 9 milímetros, varios celulares, una balanza de precisión para el fraccionamiento de la droga y unos 200 mil pesos en efectivo. En el mismo domicilio fueron demoradas preventivamente Bárbara Yamila C., de 25 años; y Brenda Nicol P., de 17, quienes recuperaron la libertad porque “Tartita” se hizo cargo de todo lo hallado en el lugar.

 

Otro domicilio al que llegaron los agentes de la AIC está en la zona de Provincias Unidas y La Paz, donde reside la mamá de “Tartita”, María Rosa S. Los investigadores arribaron en el preciso momento en el cual Graciela P., supuestamente advertida por la madre del sospechoso de que iban a allanar la casa, trataba de irse cargando una mochila. Al ser requisada se le encontraron dos ladrillos de marihuana compactada y otros 200 mil pesos en efectivo.

 

Pero la sorpresa de los pesquisas se dio cuando en el allanamiento a la propiedad, ubicada en pasaje Bemporat al 6700, se toparon con un criadero de gallos de riña, uno de los pasatiempos que solía tener “El viejo” Cantero y donde se apiñaban unas cuarenta aves.

 

Ariel Juicio a Banda narco de Los Monos. NA.

 

Al respecto, vale recordar que en un allanamiento a la celda de la cárcel de Piñero donde purga su pena “El Viejo”, en junio de 2018, los agentes de la AIC habían encontrado dos gallos de riña similares a los observados el viernes. Entonces el jefe del penal declaró que seguramente la familia había ingresado huevos para comer pero que en realidad fueron para criar las aves. Mientras que los pesquisas sospechan que dentro del penal se realizaban peleas entre esos gallos al mejor postor.

 

Asimismo, en una casa de calle Rojas al 1600 (Cerrito al 7600), los investigadores lograron encontrar el Volkswagen Gol rojo dominio PDQ 897 en el cual “Tartita” se movilizó el día del crimen de Débora Fernández. Finalmente, en una finca de Venezuela y el viaducto Che Guevara, los pesquisas encontraron la llave de ese vehículo, un recibo de seguro automotor a nombre de “Tartita” por la cobertura del mismo auto y tres teléfonos celulares.

 

Familia de características complejas:
Aunque nadie sabe a ciencia cierta cuántos hijos tiene el fundador de Los Monos, en los últimos años tres de ellos cayeron presos. El más reconocido es el que lleva su mismo nombre, Ariel Máximo Cantero, aunque lo conocen como “Guille” o “Tarta” y ya fue condenado cinco veces: en 2014 le dieron dos años de encierro por portación de arma de guerra; en abril de 2018 recibió 22 años de cárcel como jefe de una asociación ilícita y la comisión de crímenes para vengar la muerte de su hermano, Claudio “Pájaro” Cantero; el 5 de diciembre del mismo año lo condenaron a 15 años de prisión por liderar una organización narco en el marco de la causa “Los Patrones”; el 24 de octubre de 2019 recibió diez años de cárcel por planificar desde atrás de las rejas un secuestro extorsivo; y la última fue el 12 de diciembre del año pasado cuando la Justicia Federal le aplicó 7 años por ser parte de una organización dedicada al narcotráfico.

 

El otro hijo directo de “El viejo” Cantero que está detenido e imputado es Ariel Maximiliano “Chanchón” Cantero, de 22 años. El muchacho cayó en septiembre de 2017 junto a dos muchachos en Magallanes al 3900 acusados de matar a Brian Chamorro, un joven de 19 años que recibió cinco balazos el 26 de julio de ese año luego de que le robaran su Yamaha YBR azul. Pero luego quedó despegado de la acusación. Sin embargo en septiembre del año pasado volvió tras las rejas por el asesinato del policía Cristian Ezequiel Ibarra, quien recibió varios disparos en la cabeza mientras estaba a bordo de su Peugeot 306 el 22 de julio del año pasado en Larralde y Deán Funes, en el barrio Godoy.

 

El final de Débora:
Ahora el que cayó fue “Tartita”, a quien le imputarán el homicidio de Débora Natalia Fernández, una mujer de 28 años que la tarde del 16 de marzo pasado estaba en su casa de Colombres al 3000, en la zona oeste de la ciudad, cuando hasta el lugar arribó un auto en el cual iban al menos tres jóvenes. Uno de ellos bajó del vehículo y llamó a la chica por su nombre.

 

Débora salió mientras varios de sus familiares hacían la sobremesa. Entonces, atónitos, escucharon una andanada de balazos. Dos proyectiles alcanzaron a la mujer, uno en el tórax y otro en un omóplato, por lo que cayó pesadamente a la vereda. Al mismo tiempo en que el agresor huía, sus familiares cargaron a Débora en un vehículo y la trasladaron hasta la guardia del Policlínico San Martín, ubicado en Chubut al 7100, pero la gravedad de las heridas obligó al personal médico a disponer su traslado al Hospital de Emergencias, donde falleció poco más tarde.

 

La investigación quedó en manos del fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Ademar Bianchini mientras que los agentes de la Agencia de Investigación Criminal levantaban del lugar del ataque siete vainas servidas de grueso calibre.

 

En cuanto al móvil del crimen de Débora, una primera versión deslizó la posibilidad de que estuviera relacionado con algún problema que su hermano, recluido en la cárcel de Piñero, haya tenido dentro del penal con allegados a Los Monos, cuyo jefe histórico es padre del ahora apresado.