TENSIÓN EN ESTADOS UNIDOS

Crimen de George Floyd: las claves para entender cómo se propagan las protestas y por qué son tan violentas

Las manifestaciones se multiplican por todo el país norteamericano y cada vez son más violentas. Conocé todos los detalles en la nota.
Lunes 1 de junio de 2020

Protestas en Estados Unidos por el  crimen de George Floyd, REUTERSViolencia en Estados Unidos por el crimen de George Floyd, REUTERS

Miles de personas volvieron a salir a las calles para manifestarse por el crimen de George Floyd, un afroestadounidense de 46 años, bajo custodia policial el lunes pasado.

 

Casi 50 ciudades se sumaron a las protestas y en más de una decena de estados las autoridades impusieron toques de queda.

 

En una gran cantidad de casos, los manifestantes se enfrentaron con la policía, incendiaron automóviles, destrozaron propiedades o saquearon tiendas, lo que llevó a activar la Guardia Nacional en 15 estados y Washington D.C.

 

Noticias relacionadas

Algún han visto un paralelismo con unos disturbios ocurridos en Inglaterra en 2011, cuando una protesta pacífica por un hombre que la policía mató a tiros se convirtió en cuatro días de disturbios, con saqueos generalizados y edificios incendiados.

 Violencia en las calles de Estados Unidos por la muerte de George Floyd, REUTERS

Pero ¿cómo se propagan las protestas y por qué algunas se vuelven violentas? A continuación, cinco posibles respuestas a la violencia de EE.UU.

 

1. Las protestas se extienden cuando hay una identidad compartida

 

Incidentes como la muerte de Floyd pueden "convertirse en un desencadenante, porque simboliza una experiencia más amplia, entre un número mucho mayor de personas, sobre la relación entre la policía y la comunidad negra", dice el profesor Clifford Stott, experto en comportamiento de multitudes y vigilancia del orden público en la Universidad de Keele.

 

Las confrontaciones son particularmente probables cuando hay desigualdades estructurales, agrega.

 Incidentes en Estados Unidos por el crimen de George Floyd, REUTERS

Stott estudió ampliamente los disturbios de Inglaterra en 2011 y descubrió que se extendieron porque los manifestantes en diferentes ciudades se identificaron entre sí, ya fuera por su origen étnico o porque compartían una aversión por la policía.

 

2. La forma en la que responde la policía es importante

 

Las protestas violentas son menos probables cuando la policía tiene una buena relación con la comunidad local, pero la forma en que reaccionan a las manifestaciones en el día de la acción también es importante, dicen los expertos.

 

"Los disturbios son producto de interacciones, en gran medida relacionadas con la naturaleza de la forma en que la policía trata a las multitudes", considera Stott.

 Violencia en las calles de Estados Unidos por la muerte de George Floyd, REUTERS

Sin embargo, "la policía a menudo reacciona ante la multitud como un todo", y si la gente siente que el uso de la fuerza policial contra ellos no está justificado. Esto aumenta su mentalidad de "nosotros contra ellos".

 

Ese último elemento "puede cambiar la forma en que las personas se sienten sobre la violencia y la confrontación; por ejemplo, pueden comenzar a sentir que la violencia es legítima dadas las circunstancias".

 

La profunda disparidad racial de Minnesota, el próspero y progresista estado de EE.UU. donde George Floyd murió bajo la rodilla de un policía

 

Darnell Hunt, decano de ciencias sociales en la Universidad de California en Los Ángeles, cree que la policía en Estados Unidos "aumentó su agresividad" durante el fin de semana.

 Violentas protestas en Detroit por el crimen de George Floyd

"Desplegar la Guardia Nacional, usar balas de goma, gases lacrimógenos y gas pimienta, estas son una variedad de tácticas policiales que pueden exacerbar una situación ya tensa".

 

Es un patrón que también se ha visto en otras protestas en todo el mundo.

 

Por ejemplo, en 2019, Hong Kong vio siete meses de protestas antigubernamentales, que comenzaron como pacíficas y terminaron siendo cada vez más violentas.

 

Y pone de ejemplo las protestas que se mantuvieron pacíficas durante el fin de semana, como las de Camden, Nueva Jersey o Coral Gables, en Florida, donde los oficiales se unieron a los residentes en una marcha contra el racismo.

 

3. Depende de lo que está en juego

 

La psicología moral puede ayudar a explicar por qué algunas protestas se vuelven violentas, dice Marloon Moojiman, profesor asistente de comportamiento organizacional en la Universidad de Rice.

 Estados Unidos, manifestaciones por muerte de George Floyd, incidentes, Reuters

El sentido de moralidad de una persona es fundamental para la forma en la que se ve a sí misma, por lo que "cuando vemos algo inmoral nos crea sentimientos fuertes, porque sentimos que nuestra comprensión de la moralidad debe ser protegida".

 

"Esto puede anular otras preocupaciones que las personas tienen sobre el mantenimiento de la paz", porque "si crees que el sistema está roto, querrás hacer algo realmente drástico para demostrar que eso no es aceptable".

 

Esto puede aplicarse a un amplio gama de creencias: por ejemplo, en un caso extremo, alguien que cree que el aborto es un ultraje moral puede decir que está bien bombardear una clínica en la que se lleva a cabo la interrupción del embarazo, considera.

 

La investigación sugiere que las redes sociales también podrían hacer que las personas sean más susceptibles a respaldar la violencia, si creen que sus amigos tienen los mismos puntos de vista morales que ellos, agrega.

 

4. El saqueo y el vandalismo son más complicados de lo que parecen

 

En EE.UU. cientos de empresas han resultado dañadas y ha habido un saqueo generalizado en Los Ángeles y Minneapolis durante el fin de semana.

 Violencia en las calles de Estados Unidos por la muerte de George Floyd, REUTERS

Sin embargo, Stott advierte que si bien es fácil suponer que los disturbios y las multitudes son "irracionales y caóticos", nada de eso es cierto. "Es altamente estructurado y significativo para las personas que participan en ellos".

 

"Hasta cierto punto, el saqueo es una expresión de poder", dice.

 

En esa línea, "los ciudadanos negros pueden haberse sentido sin poder en relación con la policía, pero en el contexto de un disturbio, los manifestantes se vuelven momentáneamente más poderosos que la policía".

 

El estudio de disturbios anteriores muestra que con frecuencia los lugares que son saqueados suelen tener que ver con grandes empresas, y que el pillaje "a menudo se relaciona con la sensación de desigualdad en las economías capitalistas", dice.

 

Hunt estudió los disturbios de Los Ángeles en 1992, que se desencadenaron después de que cuatro policías blancos fueron absueltos por la golpiza a Rodney King, episodio que fue grabado.

 

"En los levantamientos de Los Ángeles, a menudo se veían pintadas con aerosol en negocios pequeños para que los manifestantes los eludieran".

 

Sin embargo, tanto Stott como Hunt advierten que el saqueo es complicado, especialmente porque en ella participan actores con diferentes motivaciones, incluidas personas en situación de pobreza y delincuentes organizados.

 

5. Las protestas son eventos importantes para muchas personas

 

La idea de que las protestas violentas son eventos específicos y significativos para los participantes también puede explicar por qué el saqueo ocurre en algunas manifestaciones, pero no en otras.

 

En Hong Kong, por ejemplo, los manifestantes rompieron escaparates, lanzaron bombas de gasolina a la policía y desfiguraron el emblema nacional, pero no hubo saqueos.

 

Lawrence Ho, especialista en gestión policial y de orden público en la Universidad de Educación de Hong Kong, cree que esto se debe a que esas protestas fueron provocadas por acontecimientos políticos, en lugar de a la discriminación y desigualdad social.

 

"El vandalismo fue dirigido a tiendas que se considera que tienen una fuerte conexión con China continental. Fue un intento deliberado de transmitir un mensaje", considera.

George Floyd
Estados Unidos
Violencia
PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Coronavirus en Estados Unidos: el país está desbordado y supera 3 millones de infectados

En las últimas 24 horas hubo más de 60.000 nuevos contagios, la cifra más alta en toda la pandemia. Pese a esto y de los 131.521 muertos por coronavirus, el presidente Trump dijo que la mayoría de los nuevos casos son "inofensivos".
Miércoles 8 de julio de 2020

Coronavirus, Estados Unidos, pandemia, ReutersPandemia imparable en EE.UU. Reuters.

Estados Unidos se ha pasado a ser este miércoles 8 de julio en el único país con más de 3 millones de contagios de coronavirus luego desuperar por primera vez los 60.000 en un día, mientras el presidente Donald Trump continúa defendiendo su criticada gestión de la crisis, discrepando con los epidemiólogos de su Gobierno e insistiendo en relanzar actividades, incluyendo las clases.

 

A pesar de que el país vive el mayor repunte de casos de coronavirus en dos meses, Trump ha dicho que la mayoría de los nuevos contagios son "inofensivos" y ha exagerado el alcance de una caída en la tasa de la mortalidad de la enfermedad en Estados Unidos, asegurando falsamente que es la menor del mundo.

 

Desde el comienzo del brote nacional, que es lejos el peor del planeta, con más de 131.500 muertes, el presidente republicano ha minimizado la gravedad de la enfermedad, se negó a hacer obligatorio el uso del barbijo a nivel nacional y se ha resistido a usarlo en público, además de oponerse a las cuarentenas decretadas en algunos estados en el pico de los contagios.

 

Con el país ante una casi segura e inevitable recesión antes de las elecciones presidenciales de noviembre, en las que busca su reelección, Trump, decidido a reabrir la economía a como dé lugar, amenazó hoy con recortar fondos a las escuelas públicas que no reabran, luego de exigir ayer a los colegios que vuelvan a dar clases desde septiembre, cuando empieza el ciclo lectivo en Estados Unidos.

 

Sindicatos docentes, padres de alumnos y autoridades de Educación de estados republicanos, como Texas, rechazaron la intención del presidente, pero Florida, que es uno de los estados más golpeados por el actual repunte, decretó la obligatoriedad de la reapertura de las escuelas desde septiembre.

 

Para volver a abrir las escuelas, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos ha recomendado desinfecciones, tapabocas, alternar clases presenciales con clases online, dividir los cursos en dos, contratar personal de reserva, modificar la disposición de los pupitres para mantener el distanciamiento, poner barreras físicas y cerrar espacios comunes.

 

En un tuit, el presidente dijo que las estas recomendaciones del CDC son "muy duras y caras" y agregó que podría "recortar fondos" a los colegios que no reabran, aunque el grueso de la financiación de las escuelas públicas corre por cuenta de los gobiernos estatales o locales.
Más tarde, en conferencia de prensa, el vicepresidente Mike Pence dijo que el CDC elaborará una nueva lista de recomendaciones para abrir las escuelas que será publicada la semana próxima.

 

Pence manifestó que era tiempo de que los chicos volvieran a las aulas y dijo que el Gobierno será "muy respetuoso" de aquellos estados o localidades que no puedan reabrir sus escuelas.
Agregó que el Gobierno enviará personal médico adicional a los estados con repuntes de casos.

 

En la misma conferencia de prensa, la doctora Deborah Birx, una de las principales asesoras del Gobierno ante la crisis, dijo que aquellos estados con repuntes de contagios deberían volver a la fase uno de confinamiento casi total en las casas.

 


Birx agregó no obstante que veía tendencias "alentadoras" en la evolución de los brotes en Arizona, Florida y Texas, tres de los estados más afectados por el repunte, luego de un aplanamiento de la curva de contagios en los últimos siete días, informó la cadena estadounidense CNN.

Estados Unidos
Coronavirus
Pandemia
Muertos
Contagio
PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Estados Unidos pagará 1.600 millones de dólares por la vacuna contra el coronavirus

La compañía Novavax asegura que podrá tener disponible el fármaco, basado en proteínas virales, a finales de este mismo año.
Miércoles 8 de julio de 2020

Ensayos de vacunas, Alemania, coronavirusEnsayo de vacunas en Estados Unidos.

La farmacéutica Novavax recibirá 1.600 millones de dólares del Gobierno estadounidense para acelerar la producción de 100 millones de dosis de una posible vacuna, pese a que la empresa nunca lanzó un producto al mercado, informaron este martes autoridades de la empresa.

 

En un comunicado, la empresa, con sede en Maryland, anunció que fue seleccionada para la llamada "Operación Warp Speed”, lanzada por el Gobierno estadounidense para promover el desarrollo y asegurarse tratamientos y vacunas contra la pandemia de la COVID-19 en 2021.

 

"El Gobierno federal ha adjudicado 1.600 millones de dólares a Novavax para completar las fases finales de desarrollo clínico, incluida la importante fase 3 de los ensayos clínicos, la producción a gran escala y la entrega de 100 millones de dosis”, indicó la farmacéutica en un comunicado.

 

La compañía, que esta mañana vio sus acciones dispararse más del 20 por ciento, asegura que podrá tener disponible esta vacuna, basada en proteínas virales, a finales de este mismo año.

 

Este es el mayor contrato hasta la fecha de una empresa con el Gobierno estadounidense para asegurarse el control de una vacuna, pese a que Novavax jamás ha lanzado un producto al mercado.

 

Novavax comenzó los ensayos clínicos de su candidata a vacuna en mayo, pero aún está a la espera de resultados preliminares de respuesta inmunológica y seguridad.

 

La primeras fases del desarrollo de esta nueva vacuna contra la COVID-19 fueron financiadas desde mayo con 388 millones de dólares del grupo internacional Coalition for Epidemic Preparedness Innovations (CEPI), que persigue que la vacuna esté disponible en todo el mundo.

 

En mayo, el Gobierno estadounidense anunció la concesión de 1.200 millones de dólares para el gigante farmacéutico AstraZeneca, que ha prometido tener una vacuna viable en octubre. Otras empresas que trabajan en una vacuna contra la COVID-19, como Moderna, Johnson & Johnson, Merck o Sanofi, han recibido fondos para acelerar el desarrollo de la vacuna y asegurar que se destina a Estados Unidos.

Vacuna
Coronavirus
Estados Unidos
Laboratorio