Barcelona, España, playa, ReutersPlayas de Barcelona. Reuters.

Los barceloneses se lanzaron masivamente a las playas de la capital catalana en el primer fin de semana en el que está permitido luego de que, el pasado lunes, la región sanitaria ingresara en la fase 2 de la desescalada. Las playas de Nova Icària, Bogatell, Mar Bella y Llevant superaron el 80% de su capacidad. Porcentaje que marcóel Ayuntamiento de la ciudad para que se pueda garantizar la distancia de seguridad en los arenales. La Guardia Urbana ha tenido que actuar impidiendo el acceso de más bañistas a estas cuatro playas.

 

Tanto la megafonía de estos emplazamientos como los agentes cívicos y los informadores de las playas apoyaron decididamente a la policía municipal reclamando a la gente que se desplazaran a otros puntos de la costa. El problema es que las otras playas presentaban una ocupación también bastante alta —entre el 60% y el 80%—, con excepción de la playa del Somorrostro y los baños del Fórum (sin arena), donde no llegaba al 50%.

 

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, al ver las imágenes de las playas saturadas de gente publicó un tuit en el que destacaba: “No me cansaré de insistir que el reto colectivo que tenemos por delante es de actitud cívica y solidaria. Yo me he de proteger para protegerte a ti. Si no lo hago, te puedo contaminar. Solidaridad y civismo”.

 

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Jordi Gascón es uno de los 22 informadores de playas que este año afrontan la temporada “más complicada” desde que hace décadas se creó el grupo en Barcelona. “Es el año que más novedades tenemos en un servicio que llevo prestando desde hace cuatro años”, destaca el trabajador municipal. “Tenemos que contar aforos, garantizar que se cumplen las medidas de seguridad entre bañistas y, además, que haya seis metros desde la orilla hasta la primera toalla, ya que —donde rompe el mar— es la zona más concurrida y, por eso, la zona más propensa a los contagios entre bañistas. A eso hay que añadir la información y sensibilización medioambiental que ya dábamos otros años y la supervisión de los lavabos de los chiringuitos y los cinco kilómetros de playas para que se cumplan las distancias anticovid”, dijo Gascón.

 

El inmenso trabajo de los informadores de playas se complicó con la pandemia. Esta semana hizo el recuento del aforo de las playas de forma manual. Algo que no tendrán que volver a hacer, ya que el Ayuntamiento de Barcelona ha terminado este sábado la instalación los 18 videosensores que permiten medir la ocupación de las diez playas de la ciudad e ir regulando su aforo conforme se vayan llenando de usuarios.

 

Mucha gente en las playas de Barcelona. Video gentileza El País (España).

 

El Consistorio pidió el viernes a la ciudadanía que antes de salir de casa consulte en la web del Ayuntamiento el nivel de ocupación de las playas para desplazarse a aquellas donde se pueda mantener la distancia de seguridad. El Ayuntamiento mantiene que, para garantizar el distanciamiento social, la capacidad de las 10 playas debe ser de entre 25.000 y 38.000 personas, ya que cada usuario utiliza entre seis y nueve metros cuadrados de arena dependiendo de si va solo o en grupo.

 

Los agentes de la Guardia Urbana, la megafonía de las playas y las personas encargadas de informar a los bañistas dieron a los usuarios durante este primer fin de semana en el que está permitido el baño en Barcelona información sobre la concentración de personas en la arena y las medidas de seguridad a tener en cuenta.