Willy Kohan, análisis de sobre LatamLatam se va del país tras 15 años.

Latam Airlines Argentina anunció que cesa sus operaciones en el país, tanto de pasajeros como de carga, por tiempo indeterminado, y que realizó la presentación de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) en el Ministerio de Trabajo, según se informó mediante un comunicado.

 

La medida afecta a 1.715 trabajadores, y fuentes de la compañía aclararon que la empresa que deja de operar es la que lleva la denominación LAN Argentina, pero que tanto Latam Chile, como Latam Brasil y Latam Perú continuarán con sus servicios hacia y desde la Argentina a Brasil, Chile y Perú.

 

El economista Willy Kohan analizó la decisión que comunicó la empresa en su programa de LN+ y las consecuencias que dicha decisión tendrá en la economía y el impacto en las empresas aéreas.

 

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“El caso Latam adquiere en estos momentos particular relevancia cuando se busca estatizar compañías privadas como el caso Vicentin con el argumento de promover una empresa nacional "testigo" en sectores estratégicos, siempre en contra de las inversiones privadas, si son extranjeras mucho peor. Un retroceso en el túnel del tiempo a la Argentina de los años 50s”, comenzó.

 

Sobre lo que significa la salida de Latam, explicó: “Muestra las consecuencias de promover empresas estatales testigo, en este caso Aerolíneas Argentinas, que siempre juegan en contra de la competencia para mantener los privilegios de las cúpulas que las manejan. Quién puede competir contra una empresa testigo a la que el Estado le facilita entre 2 y 5 millones de dólares por día para que pierda plata alegremente.”

 

“Que una compañía internacional como Latam, con una apuesta regional tan fuerte en todo Sudamérica, haya decidió finalmente plantar bandera y mandarse a mudar después de 15 años de haberse instalado revela también el oscurantismo económico y político que perciben los inversores extranjeros sobre el futuro del país y la administración de Alberto Fernández a 6 meses de haber asumido como presidente”, manifestó.

 

Para el economista, la salida de Latam se trata de una “crónica de salida anunciada”.  Sobre esto dijo: “El epílogo de 15 años de acoso sindical, regulaciones leoninas que siempre la discriminaban contra el monopolio de Aerolíneas, costos de operación en tierra que en la Argentina cuestan el triple que en todo el mundo, y un modelo económico y de extorsión sindical que espanta inversiones.”

 

 

La salida de Latam del mercado local solo traerá consecuencias a los viajares ya que “ahora tendrán solamente la posibilidad de comprarle pasajes a una sola empresa, a la empresa testigo, que como será la única disponible atenderá como quiera, con los precios que quiera y en las condiciones que quiera. Habrá menos oportunidades de trabajo, de contratos y de desarrollo para todo el sector aerocomercial. Desde luego, mucho menos inversión en el sector.”

 

En lo que respecta a la “empresa testigo”, comentó: “Tendrán motivos. Serán los únicos dueños del gran kiosco aeronáutico. Podrán cobrar lo que quieran, aumentarse sin límite los salarios y los privilegios o pagar cualquier precio a los proveedores. Ya no estará Latam para comparar. Solo una empresa testigo, el cuento de la aerolínea de bandera para poder seguir fundiendo a la empresa. Total, como es una empresa estatal y testigo finalmente el Estado, que son todos y especialmente los más humildes que no viajan en avión, terminan pagando la cuenta.”

 

Kohan analizó el impacto de esta decisión con las medidas económicas de Alberto Fernández: “A las puertas de un default crónico, sin poder bajar el riesgo país, con la brecha cambiaria rozando 100% y con las empresas espantadas o alarmadas ante el riesgo de que las expropien, cerrando anticipadamente las persianas.”

 

“Se presumía que el jefe de Estado iba a dejar que su mentora política tuviera influencia en la agenda política, judicial e institucional de su gobierno. También que se ocuparía de cuidar el proyecto futuro para lo que representara su hijo Máximo, Axel Kicillof y los cada vez más encumbrados dirigentes de La Cámpora con amplio manejo en las principales cajas del Estado”, comentó.

 

En el plano económico continuó: “Nadie hubiera esperado, sin embargo, tanta dominancia de la vicepresidenta en la agenda económica: sin embargo, el cepo cambiario aún más extremo que en la gestión radicalizada de Cristina en su segundo mandato, la perspectiva de un default crónico ante el probable fracaso de Martín Guzmán para darle una solución definitiva al problema de la deuda y del default, y finalmente el proyecto estatizador de Vicentin auspiciado por el Instituto Patria en contra incluso del peronismo aliado de Santa Fe revelan una subordinación sorpresiva del Presidente a ideas muy anacrónicas contra las que él mismo se había enfrentado. Las únicas iniciativas económicas relevantes del Gobierno en estas horas provienen del ideario de Carlos Heller y Claudio Lozano, que toda la vida y con gran honestidad y coherencia propusieron estatizar prácticamente todo.”

 

Por último tuvo palabras sobre el manejo de la negociación de la deuda con los acreedores: “Ahora, en el mejor de los casos y pagando bastante más que lo que le prometió Guzmán al Presidente, se lograría un acuerdo con 60% o 70% de los acreedores, quedando hold outs que reclamarán en la justicia de EE.UU. e impedirán nuevas colocaciones. Por eso, aún cerca del acuerdo, el riesgo país de la Argentina sigue arriba de los 2500 puntos.”

 

“Los resultados para Alberto Fernández por haber elegido el ministro de Economía que le recomendó Cristina: default crónico, cepo extremo, controles de precios, desequilibrios macro insostenibles y un modelo político y económico que espanta inversiones privadas y, en cambio, se entusiasma promoviendo empresas estatales testigo y cada vez más quebradas”, concluyó.