UNA MARAVILLA EN ESPAÑA

Mallorca, el paraíso terrenal que los alemanes buscan para sus vacaciones

Mallorca sigue consolidándose como uno de los principales destinos turísticos de Europa incluso en tiempos de coronavirus. Los alemanes aman este lugar paradisíaco. ¿Por qué será?
Lunes 29 de junio de 2020

Mallorca, España, turismo, Foto: ReutersLas maravillas de Mallorca. Foto: Reuters.

Hay lugares en el mundo que, simplemente, son irresistibles y, en muchos casos, difíciles de describir. Son sitios "tocados por la mano de Dios" que generan una atracción muy especial, sobre todo a la hora de vacacionar.

 

Existen muchos lugares con estas características alrededor del planeta, sin embargo este que nos ocupa, tiene un efecto cautivador que se destaca del resto.

 

Se trata de la localidad de Mallorca, en España. Y no es un sitio más. 

 

Noticias relacionadas

Mallorca es, hoy en día, y desde hace largo tiempo, el lugar en el mundo que sigue consolidándose como uno de los principales destinos turísticos de Europa. Y lo más curioso es que esto es así,  incluso en tiempos de coronavirus.

 

Los alemanes aman este lugar paradisíaco. ¿Por qué será? Mirá las fotos para entenderlo.

 

Aseguran que no hay mejores vacaciones que éstas.
Quinientos kilómetros de costa, bahías apacibles como Cala Formentor (en la foto) y temperaturas cálidas incluso en otoño, hacen de la mayor de las Baleares un lugar ideal para pasar las vacaciones. Viajeros solitarios, grupales o celebridades, para todos hay espacio en Mallorca. Y está al alcance de la mano a buen precio: desde Frankfurt se llega a esta isla en solo dos horas y media.

Mallorca, España, turismo, Foto: DW

 

Así empezó todo.
En 1833, se estableció un servicio regular de ferry entre Barcelona y Mallorca. Pero fueron unos amantes los que hicieron de la isla un destino apetecido. La escritora George Sand y el pianista Frédéric Chopin pasaron el invierno de 1838/1839 en un monasterio de Valldemossa (en la foto). La novela "Spiridión" fue escrita allí y su descripción de la isla desencadenó el primer boom turístico.

Mallorca, España, turismo, Foto: DW

 

En busca de sol, arena y naturaleza.
Los primeros turistas de comienzos del siglo XX llegaban principalmente de España y Reino Unido, buscando naturaleza y romance. La mayoría de las playas de Mallorca siguen sin ser explotadas a cabalidad, como estas de Calvià y Alcúdia (en la foto). En 1935, el clima templado atrajo a 50.000 turistas, en 1950, ya eran 100.000 y, en 1960, llegaron al millón.

Mallorca, España, turismo, Foto: DW

 

Pasión por unas vacaciones junto al mar.
En la década de 1960, el turismo empezó a crecer velozmente. A lo largo de la costa aparecieron hoteles y pioneros de la venta de viajes, como Neckermann y Dr. Tigges, que invirtieron con prontitud. Los alemanes querían vacaciones asequibles y tranquilas, que es lo que obtuvieron en Mallorca. El pequeño pueblo de El Arenal, a 20 kilómetros de la capital, Palma, pronto se volvió irreconocible.

Mallorca, España, turismo, Foto: DW

 

La zona de fiestas y celebración.
A comienzos de los 80, El Arenal era el centro de reunión de los veraneantes. Además de alemanes, británicos y escandinavos llegaban al lugar a celebrar fiestas. El "Ballermann 6" rápidamente se volvió un punto de encuentro para las orgías alcohólicas. La palabra es una alteración alemana de "Balnearia", nombre de los puestos de playa, que se instalan cada 500 metros y están numerados del 1 al 15.

Mallorca, España, turismo, Foto: DW

 

Palma de Mallorca: cultura local y playas inigualables.
La catedral es uno de los puntos de referencia de la capital de la isla, Palma, y también uno de sus lugares más visitados. Hasta la crisis del coronavirus, los 400.000 habitantes de la ciudad luchaban contra el exceso de turistas. Esto, por los cruceros que atracan y llenan las calles del casco antiguo con miles de visitantes. En 2019, más de 7 millones de personas pasaron una noche en Mallorca.

Mallorca, España, turismo, Foto: DW

 

El atractivo de los almendros en flor.
La primavera y la temporada baja comienza en Mallorca con el florecimiento de los almendros. Los primeros turistas disfrutan de una atmósfera aún plácida en la isla, donde pueden gozar a sus anchas de pintorescas localidades y villas del interior, además de variada naturaleza. Más de un tercio de la isla son zonas naturales protegidas.

Mallorca, España, turismo, Foto: DW

 

Aventuras en la montaña.
Aquellos que aman los desafíos deportivos se dirigen sin titubear a las montañas Tramuntana, donde las alturas -que suelen superar 1.000 metros- cubren amplias zonas del norte y este de la isla. Los ciclistas de montaña pueden encontrar senderos impresionantes, como el de Cap Formentor. Los excursionistas pueden tomar el tramo GR 221 y los ciclistas de carrera, los serpenteantes pasos montañosos.

Mallorca, España, turismo, Foto: DW

 

Un paraíso ideal para los deportes náuticos.
En el agua se pueden vivir grandes experiencias. Al menos en Mallorca. Aquellos que no se pueden permitir el lujo de un yate, al menos podrán disfrutar de la belleza de puertos pesqueros como Cala Figuera, Porto Colom o Port Sollér. Antiguamente, a través del puerto de Sóller, las naranjas cultivadas en las montañas mallorquinas eran enviadas a Francia.

Mallorca, España, turismo, Foto: DW

 

Las fincas, una alternativa frente a los hoteles completos de gente.
Los que deseen escapar del ajetreo y el bullicio de las playas pueden encontrar espacio en una finca, que suelen contar con todas las comodidades del caso. Acá, la relajación está garantizada. No importa si eres amante del sol, de las fiestas, buscador de paz o un vacaconista hiperactivo. En Mallorca hay espacio para todos. Cuatro millones de alemanes al año no pueden estar tan equivocados.

Mallorca, España, turismo, Foto: DW

Fotos de Mallorca, gentileza de DW.

Mallorca
Turismo
España
Vacaciones
IMPUESTOS DIGITALES

Italia, Francia, España y Reino Unido limitan la tasa Google tras la amenaza de EE.UU.

A través de una carta, los ministros de Finanzas de los cuatro países europeos expresaron que la nueva versión del impuesto tendrá un carácter más limitado y "facilitaría considerablemente la labor de alcanzar una solución consensuada y un acuerdo político durante este año".
Sábado 27 de junio de 2020

Google, REUTERSGoogle, REUTERS

España, Francia, Italia y el Reino Unido seguirán adelante en el diseño y aplicación de sus impuestos digitales nacionales pero suavizarán su alcance ante la amenaza de represalia de Estados Unidos.

 

Así se desprende de la carta conjunta que los ministros de Finanzas de los cuatro países europeos mandaron la semana pasada a Estados Unidos. En ella, hablan de un “enfoque gradual”, inicialmente dirigido solo a empresas de servicios digitales automatizados, lo que “facilitaría considerablemente la tarea de lograr una solución consensuada y llegar a un acuerdo político este año”.

 

Esta misiva es la respuesta a la carta que el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, hizo llegar el pasado 17 de junio a las cuatro capitales europeas. En ella anunciaba que EE UU abandonaría las negociaciones que se están llevando a cabo en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre el diseño de una tasa Google a escala global. Mnuchin alegó que las conversaciones en este sentido habían llegado a un “punto muerto”, y amenazó con represalias a Madrid, París, Roma y Londres en el caso de que decidieran avanzar con sus propios impuestos de manera unilateral. Unos días antes, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos había comunicado la apertura de una investigación a la UE y nueve países, entre ellos España, por sus tributos sobre servicios digitales.

 

“Alcanzar una solución multilateral basada en el consenso ante los desafíos planteados por la economía digital es más crucial que nunca. La actual crisis de la covid-19 ha confirmado la necesidad de una asignación justa y acorde a las ganancias obtenidas por las multinacionales que operan sin ―o con poca― presencia física” en el territorio, reza la respuesta de los cuatro países europeos, a la que ha tenido acceso este diario. “Estas empresas se benefician del libre acceso al mercado europeo. Es justo y legítimo esperar que paguen su parte justa de impuestos en los países donde crean valor y ganancias. Por lo tanto, creemos que posponer nuestro trabajo y no abordar estos desafíos constituiría un fracaso colectivo”, añadió.

 

Ahora habrá que ver qué significa el “enfoque gradual” que mencionan los cuatro ministros europeos. La misiva subraya que, “sobre la base de los resultados del trabajo técnico ya avanzado en la OCDE”, este enfoque “allanaría el camino hacia posibles soluciones de transición para debatir con Estados Unidos, en particular con respecto a los impuestos digitales nacionales existentes o futuros”.

 

En España, la tasa Google está aún en fase de tramitación, y el Gobierno calcula que pueda estar operativa a finales de 2020 para empezar a recaudar, según las estimaciones previas a la pandemia, 968 millones de euros al año. En el caso de Francia, el impuesto ya está en funcionamiento, pero París decidió congelar su cobro el pasado enero después de que Washington amenazara con imponer aranceles del 100% a productos franceses. Entonces, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo galo, Emmanuel Macron, acordaron esperar a que se avanzara en las negociaciones internacionales, las mismas de las que ahora EE UU se ha descolgado.

 

“El Gobierno no ha cambiado su posición con respecto a la fiscalidad digital (...). La carta se refiere al marco de la OCDE y por tanto no hay ninguna variación”, ha asegurado la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, este viernes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. “La carta está en el mismo contexto que siempre hemos trasladado a las autoridades americanas. No se hace un impuesto digital contra ningún país ni sector en concreto; se trata de adaptar una fiscalidad para el siglo XXI a un entorno y una realidad económica que, siendo digital, tiene una fiscalidad analógica, y esto está haciendo que la competencia entre los diferentes tipos de empresas sea desigual”.

 

Antes de que llegara la pandemia, la OCDE contaba con tener a finales de este año un esquema consensuado entre las más de 130 jurisdicciones que participan en las negociaciones. La organización con sede en París trabaja en dos pilares para adaptar las reglas fiscales vigentes, que se remontan a los años veinte del siglo pasado, a la nueva realidad, y en particular al reto de la digitalización. Ya había llegado a dos propuestas, de las que faltaba conocer los detalles: que las grandes corporaciones ―no solo tecnológicas― tributen allí donde estén sus usuarios, independientemente de que tengan presencia física en el territorio, y que se fije un tipo mínimo del impuesto de sociedades a escala global para evitar que las multinacionales se lleven el dinero a países con sistemas tributarios más ventajosos o a paraísos fiscales. Una técnica que grandes corporaciones y tecnológicas, como Apple, Facebook o Google, emplean para reducir sus bases imponibles.

 

Sin embargo, ante las dificultades y los retrasos en alcanzar un acuerdo en el seno internacional, varios países, entre ellos España, Francia, Italia y el Reino Unido, han decidido ponerse a trabajar en una tasa propia de manera unilateral. La Unión Europea, que en el pasado intentó sin éxito aprobar un impuesto digital comunitario, había decidido, por su parte, esperar al acuerdo de la OCDE. La reacción a la retirada de Estados Unidos de las negociaciones, sin embargo, ha dejado claro cuál es su postura: el comisario de Economía de la UE, Paolo Gentiloni, aseguró que Bruselas aprobará una tasa europea si no se logra un acuerdo en el ámbito internacional. “Hace falta una #DigitalTax adecuada a la realidad del nuevo siglo. Hace falta una negociación global. Si el stop americano lo hiciera imposible, la @EU_Commission pondrá sobre la mesa una propuesta europea”, lanzó la semana pasada en su cuenta de Twitter.

Google
Impuestos
Estados Unidos
Francia
España
Reino Unido
Italia

VIDEOS y FOTOS: La Torre Eiffel volvió a abrir después de más de tres meses cerrada por la pandemia

El 13 de marzo pasado la "dama de hierro" de 131 años y 324 metros de altura tuvo que cerrar sus puertas por la pandemia. El símbolo de Francia ya vuelve a ser centro de paseo turístico.
Jueves 25 de junio de 2020

Reapertura de la torre Eiffel al turismo, Francia, pandemia, REUTERSReapertura de la torre Eiffel al turismo, Francia, pandemia, REUTERS.

La Torre Eiffel, luego de estar cerrada 104 días por la pandemia de coronavirus Covid-19, volvió a abrir sus puertas esta mañana aunque con restricciones, que irán modificándose con el correr de los días.

 

"¡Aquí vamos, estoy abierto y listo para recibir a mis primeros visitantes con una batucada!", publicó la cuenta oficial de Twitter (@LaTourEiffel) de uno los símbolos de París.

 

VIDEO REUTERS, Reapertura de la torre Eiffel al turismo, Francia.

El 13 de marzo pasado la "dama de hierro" de 131 años y 324 metros de altura tuvo que cerrar sus puertas por la pandemia.

Reapertura de la torre Eiffel al turismo, Francia, pandemia, REUTERSReapertura de la torre Eiffel al turismo, Francia, pandemia, REUTERS 

Desde la Segunda Guerra Mundial este símbolo francés nunca estuvo tanto tiempo cerrado: 104 días en total, más de 3 meses.

 

La apertura será con muchas restricciones, al punto que desde el sitio oficial de la Torre se informó que en el inicio sólo estarán abiertos los primeros dos pisos, a los que únicamente se podrá acceder por escaleras.

 

Para la apertura se preparó una celebración austera, con muñecos en los alrededores y una batucada dándole la bienvenida a los primeros visitantes.

Reapertura de la torre Eiffel al turismo, Francia, pandemia, REUTERSReapertura de la torre Eiffel al turismo, Francia, pandemia, REUTERS 

Cuando reabrió sus puertas lo hizo bajo sol radiante y 28 grados de temperatura, en un día que en la capital francesa la marca térmica se anuncia que supera los 34 grados.

 

Para subir los 674 escalones que están permitidos en esta primera semana será obligatorio el uso de tapabocas.

 

Los ascensores grandes se podrán volver a utilizar a partir de julio, mientras que no hay fecha para los más chicos, que llegan a la cima de la Torre para mantener el distanciamiento social.

Reapertura de la torre Eiffel al turismo, Francia, pandemia, REUTERSReapertura de la torre Eiffel al turismo, Francia, pandemia, REUTERS 

En las bases de los dos pisos habilitados hay señalizaciones para marcar la distancia de un metro y medio que deben mantener los visitantes.

 

Patrick Branco Ruivo, director general de la sociedad de explotación que gestiona el monumento construido en 1889, expresó, según consignaron medios franceses, que por el cierre se perdieron 9 millones de euros mensuales.

 

Para ingresar a la Torre Eiffel se recomienda sacar la entrada a través de la página web oficial (https://www.toureiffel.paris/fr) y el ticket por adulto mayor para subir por escalera cuesta 10,40 euros.

Reapertura de la torre Eiffel al turismo, Francia, pandemia, REUTERSReapertura de la torre Eiffel al turismo, Francia, pandemia, REUTERS 

Cuando se habiliten los ascensores, para que el que quiera utilizarlos deberá pagar 16,60 euros.

 

Hasta el 30 de junio, según se informó oficialmente, habrá una semana de prueba y evaluaciones.

 

VIDEO REUTERS, Reapertura de la torre Eiffel al turismo, Francia.

Además de las marcas para mantener el distanciamiento social, en las escaleras como en las bases de los dos pisos habilitados, habrá puntos con alcohol en gel.

 

La maravilla visitada por millones de turistas al año, al borde del río Sena, en este 2020 no tendrá la misma cantidad de gente pero se prepara para volver a hacer brillar a París.

Francia
Torre Eiffel
Turismo
Coronavirus
Pandemia