Grupo de Puebla, Alberto Fernández, Brasil y Bolivia, ArchivoAlberto Fernández en el Grupo Puebla, ARCHIVO. 

Este viernes 10 de julio, Alberto Fernández podría reforzar su apuesta a convertirse en una referencia del polo progresista de América Latina, pero podría profundizar tensiones con otros países de la región.

 

El Presidente argentino es el invitado especial de una teleconferencia convocada para celebrar el primer aniversario de la creación del Grupo de Puebla, donde estarán los exmandatarios Lula Da Silva (Brasil), Evo Morales (Bolivia), Rafael Correa (Ecuador) y José Mujica (Uruguay).

 

Aunque en la Casa Rosada no confirmaron la participación de Fernández, fuentes de la organización anticiparon que se prevé que el Presidente exponga en el primer tramo de la teleconferencia, como lo hizo en mayo pasado, durante la V Cumbre del espacio.

 

Noticias relacionadas

El Grupo de Puebla fue fundado en 2019, en esa ciudad de México, en un intento por contrarrestar la hegemonía de fuerzas liberales en América Latina, y tiene como promotor principal al dirigente chileno Marco Enríquez Ominami, amigo del presidente argentino.

 

Este viernes, la teleconferencia podría volver a poner cara a cara a Fernández con Evo Morales, en la misma semana que la Fiscalía General de Bolivia imputó por segunda vez al expresidente por el delito de terrorismo y reclamó su detención. En la Cancillería recordaron que el gobierno argentino no reconoce la legitimidad de la administración de Jeanine Áñez y aclararon que el planteo judicial nunca se tradujo en un exhorto internacional, por lo que la Argentina no está forzada a dar una respuesta sobre el expresidente boliviano, asilado en Buenos Aires desde diciembre. Las gestiones del Grupo de Puebla fueron decisivas para que Morales abandonara su país, después del golpe de Estado.

 

La intervención de Fernández en la última reunión del Grupo de Puebla, también en forma remota, derivó en un reclamo del gobierno de Áñez. La canciller interina, Karen Longaric, acusó al presidente argentino de haber tenido una "actitud injerecista" y de haber "llamado a grupo afines a desestabilizar gobiernos vecinos legítimos". Fernández había manifestado la necesidad de que las fuerzas progresistas se unan. "Si no, estamos ayudando mucho a que la derecha conservadora sobreviva y siga manejando las cosas como lo ha hecho hasta ahora", dijo Fernández con una frase generó tensiones no solo con el gobierno de Bolivia sino también con el de Brasil.

 

Hasta el momento, en la Cancillería argentina confirmaron la participación de Felipe Solá. Pero no anticiparon si habrá un mensaje específico sobre Bolivia. El eje formal de la conferencia es el debate de una "agenda progresista para superar la crisis de la pandemia", detallaron los organizadores en un comunicado. "El propósito de esta instancia es trabajar una propuesta inédita para rediseñar las reglas actuales del mercado, democratizar la sociedad, fortalecer el Estado y la participación social, puesto que el virus Covid-19 puso en evidencia las profundas desigualdades y vulnerabilidades de las sociedades", dice el texto, en línea con el reciente llamado de Fernández para revisar las actuales formas del capitalismo.

 

La teleconferencia empezará a las 14, con la exposición de los principales dirigentes. En ese tramo se espera la presencia de Fernández. Después habrá una conversación más informal entre los miembros del grupo para la elaboración de un documento. En el cierre, programado para las 18, habrá una conferencia de prensa a distancia.

 

Además de Fernández, Morales, Lula, Correa y Mujica, serán parte de la teleconferencia la canciller de España, María Aránzazu González; los expresidentes Ernesto Samper (Colombia) y Martín Torrijos (Panamá), Leonel Fernández (República Dominicana) y José Luis Rodríguez Zapatero (España). Por la Argentina, también estarán los ministros Juan Cabandié (Ambiente) y Elizabeth Gómez Alcorta (Mujeres).

 

Aunque no fue en el marco del Grupo de Puebla, el último diálogo público de Fernández con Lula también generó repercusiones en la región. En esa charla, el mandatario argentino dijo que extrañaba a Lula presidente de Brasil y cuestionó la política de Donald Trump para la región.