Tío de Lucas Verón en RADIO LATINA

Familiares, vecinos y allegados a Lucas Verón, el joven de 18 años que murió presuntamente baleado por policías en la localidad bonaerense de González Catán, protagonizaron una protesta frente a los tribunales de La Matanza, en San Justo.

 

Uno de los tíos del joven, Cristian Carballo, dialogó con RADIO LATINA sobre las novedades del caso. 

 

"El 9 de julio, mi sobrino cumple los 18. Hace una reunión con sus amigos en su casa, por la madrugada se queda sin bebidas y le pide a un amigo que lo acompañe a comprar más a un kiosco cercano. Salen con la moto y a la vuelta aparece un móvil policial sin luces que los tocan y hacen que se caigan", comenzó el relato Cristian en el "Ojo de la Tormenta".

 

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"Se escuchan cuatro disparos, uno de ellos le da a mi sobrino. Todo para pensar que fue un fusilamiento, de frente a alguien que está en el piso no le podés tirar. Su amigo corre a avisar a la casa y salen todos corriendo. A una cuadra de la casa se encuentran con el cuerpo de Lucas y fallece tiempo después en el hospital", comentó.

 

"Pasa los móviles cuando estamos en el hospital, uno de ellos fue el que le disparó y terminaron consolando a la mamá de Lucas. Nos dimos cuenta por videos que vimos después. Desde un primer momento la policía quiso tapar esto", agregó.

 

"Con el pasar de las horas comenzó la investigación de la misma Bonaerense. Recién horas después se hicieron los primeros peritajes oficiales, después aparece el fiscal que vio los videos donde se ve la moto y el coche", dijo.

 

"Al amigo que estaba con él lo apretaron según sus palabras el fiscal y la Policía. Le dijeron que diga que fue un robo y que lo persiguieron un auto blanco. Llevamos nuevos testigos y nos dijeron que el caso ya estaba casi cerrado", expresó.

 

"Lo único bueno que se hizo fue la autopsia. Otra fuerza debería investigar esto", cerró.

 

Por el hecho fueron detenidos los policías Cintia Duarte y Ezequiel Benítez, quienes hasta el momento se negaron a declarar ante el fiscal y quedaron a disposición de la jueza de Garantía Mary Castillo.
  

La Comisión Provincial de la Memoria ya denunció el episodio como un caso de "gatillo fácil".