Eduardo Amadeo, análisis, economía argentinaAnálisis del ex diputado.

Eduardo Amadeo, ex diputado nacional, analizó el panorama económico, político y social que está dejando la cuarentena obligatorio como medida preventiva ante el avance del coronavirus y las nuevas medidas económicas anunciadas por el Gobierno Nacional.

 

En su columna para Clarín, Amadeo comienza: “Después de un tiempo de inexplicable silencio, el Gobierno ha comenzado a emitir las primeras señales sobre el rumbo que propone para la economía. La parte positiva es que al menos existe una base para abrir la discusión con otros actores sociales y políticos y tímidamente comienzan a aparecer palabras hasta ahora inexistentes, como "inversión", "macroeconomía" y "productividad" que son habitualmente sospechadas como de raíz neoliberal.”

 

“La no-tan-positiva es que los conceptos se mezclan de manera errática (y por tanto se neutralizan) y -principalmente- porque falta un concepto unificador. Como en todas las grandes crisis, son mucho más importantes el rumbo y el sentido antes que los detalles; salvo que la suma de las herramientas señale un destino diferente del que se proclama”, analiza.

 

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Sobre el caso de Argentina, dice: “Para una sociedad con una historia repetitiva de fracasos, la construcción de futuros es un desafío doble, pues debe ganarle a la memoria. O sea que los incentivos deben ser mucho más sólidos y creíbles que en aquellos casos en los que la memoria juega a favor del éxito. Por eso es necesario que la propuesta de sanear las finanzas públicas que acaba de enunciar el Ministro Guzman sea tan robusta como para neutralizar la desconfianza generalizada sobre la compulsión al dispendio del peronismo.”

 

“Es también importante que, después que el presidente Fernández no mencionase la palabra “inversión” durante los últimos 6 meses, este vocablo esencial haya reaparecido al menos tímidamente, porque Argentina necesita desesperadamente inversión para crear y recuperar empleo. Con un alto nivel de inversión, todo lo demás se dará por añadidura”, añade.

 

En su análisis, se pregunta: “¿Se invierte acaso cuando se mira alrededor y no existe quien se anime a invertir? ¿O cuando se “extraña” a Chávez?”.

 

“No ayuda en este sentido que “una macroeconomía estable” figure en 5º lugar en las prioridades de su incipiente programa. El orden es exactamente al revés. Con macroeconomía creíble, los instrumentos económicos toman vuelo propio y son mas fáciles de ejecutar”, se responde.

 

Para Amadeo, una macroeconomía sólida “será mucho más fácil neutralizar la enorme expansión monetaria de estos tiempos; revitalizar el sistema financiero y tener un tipo de cambio previsible”.

 

“Al revés, cuando no hay horizonte macroeconómico, todas las propuestas son inviables. ¿Puede proponerse acaso “una red de Bancos de Desarrollo” sin ahorro genuino o con inflación desbocada?”, explica.

 

“También el ministro Kulfas hizo una afirmación novedosa – y muy positiva- para el pensamiento kirchnerista cuando dijo que “si no mejoramos la productividad, no bajaremos la pobreza ni la desigualdad”; pero cabe preguntarse si ese deseo es coherente con señales sobre las regulaciones laborales que van en el sentido inverso”, agrega.

 

Sobre la salida de la crisis y el rol del campo, sentencia: “La coherencia en el campo internacional no habrá ni crédito- privado o multilateral- ni acuerdos comerciales. Para ello se requiere poner en el discurso lo nacional por encima de lo partidario. Si comparamos la cantidad de gente que puede beneficiarse con la recuperación económica en relación a los que aplauden los discursos “progresistas”, no cabe duda que la prudencia en este terreno tiene enormes virtudes sociales”.

 

Sobre Guzmán y Kulfas, comenta: “Animamos a los ministros a seguir adelante; pero queremos recordarle que el eventual acuerdo económico social que se proclama como necesario para la consolidación de la nueva etapa, será un fracaso si no tiene como eje excluyente un paquete coherente de medidas donde las variables macroeconómicas marquen un rumbo previsible”.

 

No solo los sectores económicos y sociales, sino también desde Juntos por el Cambio estamos preparados para aportar, en la medida que el objetivo no sea solo la foto. Y recordarle también que estamos en una carrera contra el tiempo, tratando de evitar que la falta de un mensaje claro sobre el futuro acelere el cierre de las empresas que han sobrevivido hasta ahora al impacto de la cuarentena”, cierra.