Martín Guzmán, ministro de Economía, NAMartín Guzmán, ministro de Economía argentino. NA.

Martín Guzmán, ministro de Economía de la Argentina, dijo este domingo que si los acreedores no llegaran a aceptar la propuesta mejorada por la reestructuración de la deuda de U$S66 mil millones  el Gobierno argentino seguirá adelante "con el FMI en un nuevo programa" y suspendería la negociación con los bonistas hasta 2021.

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Previamente a dar comienzo a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, el Gobierno se encargará de pagar durante el transcurso de los próximos días U$S300 millones como parte de ese cronograma acordado de repagos al organismo internacional económico. Posteriormente, una vez concretado, se va a avanzar conun nuevo programa de asistencia financiera y reestructurar la devolución de U$S45.000 millones que el FMI giró al país durante la gestión presidencial de Mauricio Macri.

 

Este domingo, el minsitro de Economía manifestó que la Argentina "no tiene la capacidad de pagarle al FMI en los tiempos previstos en el anterior programa". También se encargó de dejar bien en claro que se ha hecho "el máximo esfuerzo posible" de mejora en la propuesta a los bonistas y que no pueden "ofrecer más a los acreedores".

Guzmán, entre tanto, también dijo que si no se llega a un acuerdo avanzarán "con el FMI en un nuevo programa" y que con el sector privado dialogarán "en seis u ocho meses, pero con una propuesta de reestructuración más profunda".

 

La propuesta de canje caduca el 4 de agosto y Guzmán sostuvo que estudian "todas las posibilidades", en relación una potencial nueva prórroga del plazo. Explicó que "la oferta está vigente y los acreedores tienen tiempo de aceptar" y que es decisión de ellos "sacar al país de una situación de default en la que ya está desde finales de abril de 2018".

 

Respecto de la diferencia económica entre lo propuesto por el Gobierno y lo que piden los bonistas, US$3 por cada US$100 de deuda, Guzmán manifestó que se llegó a ese punto por "el esfuerzo grande que hizo Argentina". Explicó que esa diferencia se traduce en "miles de millones de dólares en una situación de fragilidad y restricciones muy fuertes".

 

También sostuvo que mejorar la propuesta actual significaría redefinir prioridades y hacer ajustes "sobre gastos que son esenciales en Argentina, como las jubilaciones". En diálogo con Página 12 advirtió que esto "implicaría una tensión sobre las reservas internacionales del país que generaría más inestabilidad cambiaria". Planteó que "hay una decisión tomada, que Argentina no tiene la capacidad de poder ofrecer más de lo que ofreció".