Playa de Mar del PlataPlaya de Mar del Plata en tiempos anteriores al coronavirus. 

Los balnearios de Mar del Plata ya presentaron un protocolo para adecuarse a las condiciones que impone la pandemia.

 

Hace pocos días el propio ministro de Salud bonaerense Daniel Gollan puso en duda el inicio de la temporada estival, al asegurar que es "inimaginable", dado el impredecible contexto sanitario. Sin embargo, la Cámara de Empresarios de Balnearios, Restaurantes y Afines (CEBRA) de Mar del Plata presentó en el Ente Municipal de Turismo (Emtur) el martes un minucioso protocolo sanitario para la reapertura de los balnearios.

 

La ciudad es uno de los principales puntos turísticos de la Costa Atlántica bonaerense, y a 130 días del comienzo del verano, los concesionarios de las playas apuntan a implementar normas y cuidados estrictos para poder recibir visitantes.

 

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El documento todavía tiene que recorrer distintos despachos a nivel municipal primero, y luego en el ámbito provincial para su puesta en práctica. "Nos reunimos con el intendente (Guillermo Montenegro) las distintas cámaras, lo vimos entusiasmado y estamos trabajando en la misma dirección. Sabemos cuál es la situación, será una temporada distinta, y trabajamos para brindar seguridad en base a los protocolos", dijo Jorge Riccilo, al frente de CEBRA.

 

El protocolo

El documento establece normas para manejarse tanto en las playas en general como en las zonas de carpas y sombrillas alquiladas.

 

Para garantizar la distancia entre los usuarios que esperen para ingresar, los balnearios deberán colocar cintas o líneas demarcatorias en la parte externa de cada instalación. Además, una persona en el ingreso deberá controlar que se cumpla el distanciamiento.

 

Por otra parte, a diferencia de algunas actividades actualmente habilitadas en la ciudad (como los centros comerciales o gimnasios), el largo tiempo de estadía de los usuarios en los balnearios llevó a los empresarios a proponer la habilitación de baños y vestuarios, atendiendo a estrictos protocolos de higiene y ocupación.La ciudad ya permitió la apertura de bares y restaurantes con protocolos de prevención.

 

Los baños podrán tener una capacidad máxima de personas limitada en función a la cantidad de inodoros y mingitorios con el que cuente el mismo. Lo mismo ocurrirá con las duchas, mientras que en los vestuarios solo se permitirá una persona cada dos metros cuadrados de superficie.

 

En cuanto a las carpas, en el protocolo no se prevé distanciamiento entre cada una, pero se admitirán hasta ocho personas, y al final de cada día serán desinfectadas. Las sombrillas tendrán como límite seis personas y estarán separadas unas de otras con un mínimo de dos metros. De la desinfección, en ambos casos, quedará constancia por escrito.

 

Los balnearios que tengan piletas deberán hacer respetar el uso de una persona cada dos metros cuadrados. En tanto, los que cuenten con gimnasios y áreas de juegos infantiles, según este plan propuesto, funcionarían bajo términos similares a los que ya están habilitados en la ciudad, que se encuentra en fase 4 y permitió reaperturas.