Alejandra Muller, médica reinfectada de coronavirusAlejandra Müller, médica que se reinfectó.

El lunes 27 de julio, la médica Alejandra Müller, de 34 años, sintió malestar general y dolor en el cuerpo. Apenas había vuelto del hospital Samco (Sistema para la Atención Médica de la Comunidad) de Helvecia, Santa Fe, del cual es directora.

 

La doctora creyó que era simple cansancio por la ardua tarea laboral de su jornada. Pero por la noche, ese desgaste se convirtió en escalofríos y luego en 38,5 grados de fiebre.

 

Lo primero a lo que tuvo miedo fue a haberse contagiado de dengue y descartó al coronavirus de inmediato. ¿Por qué? Ya había tenido la enfermedad en marzo. Dos hisopados positivos lo habían confirmado en su momento y otros dos negativos le habían significado el alta y la inmunidad que ella ya creía definitivas.

 

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De todos modos, luego de pasar dos días, la temperatura corporal subía hasta casi los 39 grados cada cuatro o cinco horas y el cuadro de salud parecía empeorarse cada vez más. Por eso, un colega del laboratorio del Samco le recomendó realizarse un nuevo hisopado por Covid-19: Müller se había vuelto a infectar con el virus Sars-CoV 2 y se convertía en una de las pocas ejemplares en todo el mundo del misterio sobre inmunidad y recuperación del coronavirus.

 

Yo no podía creer que me había dado positivo nuevamente. Y ahí realmente me asusté porque los síntomas eran mucho más fuertes y complicados que la primera vez”, reflexionó Müller, cuyo caso salió a la luz durante la última semana, en un diálogo telefónico con Infobae. A lo largo de la charla, se la escuchó con algo de tos y con cierta fatiga tras emplear las respuestas.

 

La historia de la médica de Helvecia y el coronavirus se remontó a los inicios de la llegada de la pandemia al país, allí por los últimos días de marzo.

 

“De manera increíble, Helvecia fue uno de los primeros lugares del país donde se confirmó un caso positivo de coronarvirus”, dijo.

 

“Es una zona de mucho turismo europeo, especialmente de gente que se dedica a la caza y a la pesca deportiva. Es común que durante todo el año vengan extranjeros de España y Francia”, completó.

 

El 19 de marzo, un día antes de que el presidente Alberto Fernández, implementara el proceso de Aislamiento Social Preventivo Obligatorio en todo el país, la médica atendió a un ciudadano argentino que tenía tos seca y una fiebre moderada.

 

Cuatro días después, el 23 de marzo, Müller tuvo los primeros síntomas: “dolor de garganta, una especie de fuego en el pecho, congestión y febrícula”.

 

Como era un fin de semana largo, decidió hacerse un hisopado por precaución. El resultado lo consiguió a las 24 horas, había dado positivo de contagio por coronavirus,

 

“Quedé shockeada. Yo había estado bromeando con mis compañeros, sobre la enfermedad, sobre estar en contacto con los murciélagos”, dijo la médica.

 

La médica fue aislada, también se aislaron todos los contactos que estuvieron con ella, incluido su marido y sus tres hijos de 13, 11 y 6 años.

 

Fueron cinco días de síntomas y desaparecieron bastante rápido. Apenas tuve un poco de faringitis. A los 14 días de empezar con los síntomas me volví a hacer dos hisopados y ahí los resultados dieron negativo. Supuestamente ya me había recuperado de la enfermedad”, contó

 

En el trancurso de esas semanas, Müller confirmó que su marido también se había contagiado, pero sin síntomas. Con lo cual, llevó un tiempo poder recuperar la normalidad en el hogar.

 

No podía creerlo. Lo primero que pensábamos era que podía ser dengue, porque acá todavía están los mosquitos que lo transmiten. Me sentía realmente muy mal. Estaba muy débil. Dormía todo el día”, relató.

 

“Hasta que un día los médicos decidieron derivarme a Santa Fe, para internarme en el Hospital Cullen. Apenas llegué, me diagnosticaron una neumonía bipulmonar. Ahí llegué un jueves, el domingo empecé con diarrea, y el martes ya se habían ido todos los síntomas, fue cuando me mandaron para mi casa”.

 

Müller permaneció en su domicilio al menos por una semana más aislada y luego, de acuerdo al protocolo nacional, regresó a su actividad laboral después de pasados más de 14 días del inicio de sus síntomas, sin realizarse un nuevo hisopado de confirmación de negativo.

 

“El 17 de agosto me dieron el alta epidemiológica y volví a trabajar el viernes 21 de agosto. Me quedé en mi casa más tiempo de la cuenta porque todavía me sentía fatigada cada vez que me tenía que mover”, explicó.

 

La médica todavía no tiene respuestas para explicarse cómo pudo contagiarse de coronavirus dos veces en cinco meses.

 

“Nadie puede explicar cómo me volví a contagiar. Mis muestras fueron enviadas a Buenos Aires para que se analice cómo fue que me pudo pasar eso. Una de las hipótesis que tenemos es que en el primer contagio, la carga viral fue tan baja que mi cuerpo no llegó a desarrollar un sistema inmunitario tan fuerte como para evitar un segundo contagio. La otra es que en la segunda oportunidad, me haya contagiado de un tipo de coronavirus que después de un tiempo vuelven a general infección”, dijo.