Carlos Heller y Máximo Kirchner, junto a Alberto Fernández y Martín GuzmánHeller, Fernández, Guzmán y Kirchner.

Debate intenso entre los diputados de la Comisión de Presupuesto sobre el proyecto que propone instaurar un impuesto, por única vez, a las grandes riquezas. Se trata de una iniciativa del oficialismo que tuvo el rechazo de Juntos por el Cambio. Pero por otro lado, recibió el visto bueno de bancadas que asegurarían los votos para su aprobación cuando llegue al recinto. 

 

Se sabe que la semana entrante, Mercedes Marcó del Pont, la jefa de la AFIP, expondrá ante la Comisión de Presupuesto tras el pedido de los diputados de Juntos por el Cambio que buscan oírla y saber si realmente el organismo a su cargo estima recaudar unos $300.000 millones con este nuevo tributo.

 

Para la oposición, el monto será mucho menor de lo mencionado y esperan los detalles de cómo hará la AFIP para justificar este "aporte solidario y extraordinario" (como así lo llama el oficialismo) cuando se trata de un impuesto liso y llano. Dicen que vulneraría garantías constitucionales y de ahí la preocupación por la iniciativa.

 

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Dicho proyecto fue impulsado por el jefe de bloque Máximo Kirchner y redactado por Carlos Heller, presidente de la Comisión de Presupuesto. ¿De qué trata? Establece un gravamen por única vez sobre los patrimonios de personas humanas superiores a los $200 millones declarados al 31 de diciembre del año pasado. Y que de ese monto en adelante se aplicarán alícuotas progresivas que irán del 2 al 3,5% según la riqueza de cada ciudadano.

 

En cuanto al proyecto, el oficialismo estimaba que el tributo abarcaría unas 12.000 personas, aunque al final el universo sería menor. "Va a estar más cerca de los 10.000 contribuyentes", corrigió Heller sobre el mismo.

 

El proyecto también establece que las alícuotas serán un 50% más altas para aquellos bienes que las personas tienen declarados en el exterior, salvo que el contribuyente decida repatriar al menos el 30% de sus tenencias financieras. Incluso afirman que se incorporará una cláusula en el texto para que el tributo también comprenda a aquellos ciudadanos argentinos que residen en el exterior pero con tenencias accionarias en empresas residentes en el país.

 

Heller sostuvo que "el 80% de la riqueza declarada por el universo de contribuyentes abarcados por el aporte extraordinario está en el exterior", enfatizó la diputada oficialista Fernanda Vallejos. "Significa que las 12.000 personas más ricas de Argentina mantienen el 80% de la fortuna que declaran fuera del país".

 

Al respecto, el diputado oficialista Marcelo Casaretto dijo: "Pedimos que por una vez el esfuerzo lo hagan quienes están arriba en la pirámide social, y que aunque sea una vez los costos de una crisis no caigan sobre los trabajadores o los jubilados". 

 

"Todos somos conscientes de los enormes esfuerzos que el Estado nacional viene haciendo desde el inicio de la pandemia", remarcó Heller al justificar este nuevo tributo.

 

La oposición también se hizo escuchar. "Aquí el único esfuerzo que hace el Estado es el de emitir dinero; el verdadero esfuerzo lo hacen los contribuyentes que pagan sus impuestos, incluso el anticipo del impuesto a las ganancias de este año, cuando saben que con esta cuarentena no tendrán ganancias", dijo el diputado Javier Campos (Coalición Cívica).

 

Mientras que el radical Luis Pastori ya alertó que este nuevo gravamen afectará, a su juicio, distintas garantías constitucionales: "A priori, el principio de propiedad: se podría estar llegando a un límite de 7,5% de contribución si sumamos el impuesto a los bienes personales. También la capacidad contributiva, porque se gravan tenencias al 31 de diciembre último y habrá que ver si en estos últimos meses el contribuyente no se desprendió de un bien o vio sus activos devaluados".

 

"Acá se grava al campo como a un piso en Puerto Madero, a un tractor como a una Ferrari. Son las exteriorizaciones de la riqueza lo que se debe gravar, no el capital productivo", afirmó el radical Ricardo Buryaile cuestionando el proyecto.

 

"Se trata de un tributo ineficiente que atenta contra el crecimiento económico, la inversión, el ahorro, empeora las expectativas empresariales y reduce o directamente expulsa las inversiones", continuó el radical, quien instó a que, en lugar de "cazar en el zoológico" con este gravamen, se redoblen esfuerzos para gravar "la verdadera riqueza de aquellos cuyos activos financieros no están registrados", agregó Pastori. 

 

"Usted nos acusa de cazar en el zoológico, pero nos manda a cazar en el desierto. Usted sabe que el problema de gravar las tenencias en los paraísos fiscales excede a la Argentina, es un problema global", respondió Heller.

 

Por su parte, el diputado Nicolás del Caño, del Frente de Izquierda, también criticó la postura de Juntos por el Cambio: "Le recuerdo a Pastori que el expresidente Macri está vinculado empresas off shore en paraísos fiscales". Y también se dirigió al oficialismo: "Llega tarde y es un muy pobre. Pretenden recaudar 3000 millones de dólares pero dejan afuera las ganancias de las grandes empresas".