Banco Central, dólaresBanco Central de la República Argentina. NA.

El Gobierno Nacional sigue avanzando con más y nuevos controles sobre el dólar, tras las medidas económicas y cambiarias que habían sido anunciadas hace ya varias semanas. A esos controles ahora se suma una nueva directiva emanada directamente del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

 

En la misma, conocida este martes, se ha incluído a los empleados de empresas privadas que pidieron ayuda para pagar sueldos mediante el Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) sobre la base de datos de personas que están imposibilitadas para la compra de dólares destinados a atesoramiento, el cupo de USD 200 que se renueva este jueves.

 

Tal como informaron autoridades del BCRA, la exclusión de estos trabajadores surge como consecuencia del articulado de la comunicación A 7105, la norma más destacada entre las dispuestas a mediados de septiembre.

 

Noticias relacionadas

Esto incluye en la enumeración de nuevas restricciones la llamativa expresión “no siendo admisible que sea beneficiario de algún plan o programa caracterizado como de ayuda social –incluyendo los subsidios de carácter alimentario” que, en un principio, fue interpretada dentro del sistema financiero como que afectaba a aquellos que percibían planes sociales a título personal.

 

Los empleados de empresas que acudieron al cobro del ATP, no eran beneficiarios de ayuda social debido a que fueron sus empleadores los que evitaron y lograron pagar parte de sus salarios. Ellos, inicialmente, cobraron lo mismo que les correspondía por contrato.

 

Fuentes confiables del BCRA han manifestado que ese grupo de personas va a estar excluído del cupo mensual de USD 200 que permiten las normas cambiarias. Lo que no se ha especificado es si acaso esto alcanza a los que que cobran vía ATP en la actualidad o si afecta a todos los que alguna vez recibieron esa asistencia.

 

En abril, 2,3 millones de personas cobraron parcialmente vía ATP; la cifra fue creciendo. Pero si se considera a todos los que cobraron al menos una vez, la cifra se acerca a 3 millones.