Debate presidencial Donald Trump Vs. Joe BidenTRUMP VS BIDEN. LA SUERTE ESTÁ ECHADA.  

 

POR MANUEL CASTRO

Es una campaña que se pelea en el barro. Dura, sin piedad. Es en cierta forma lógico que así fuera. Está en juego la presidencia y el liderazgo de la hasta ahora primera potencia mundial.

 

Sin la aparición del virus, predecir la victoria de Donald Trump no hubiera sido difícil. Ahora se presentan algunas dudas. Pero a Trump no hay que darlo por muerto hasta que esté muerto. Su personalidad fue forjada en el combate, esa personalidad la forjó su propio padre.

 

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El virus ha sido en los últimos días el tema del enfrentamiento. Según los demócratas deja descolocado a Trump por no haberlo valorado en su verdadera peligrosidad. Para Trump, demostrar que como presidente no lo detiene ni la enfermedad.

 

Lo hizo saber personalmente: “Me dieron la elección de quedarme en la Casa Blanca, enciérrate en el Despacho Oval, te quedas en el piso de arriba y lo disfrutas. No veas a gente, no hables con nadie y ya está. Yo no puedo”.

 

Y agregó: “Como líder te tienes que enfrentar a los problemas. Nunca ha habido un gran líder que no lo haya hecho”. Palo para Biden.

 

El candidato demócrata se muestra más comprensivo con el hecho de cuidar in extremis la salud de todos. Sus mítines son electrónicos.

 

Pero el hecho es que los que sean republicanos votarán por Trump no importa lo que pase. Y los demócratas harán lo propio por Biden. El fiel de la balanza está en los independientes.

 

Por ahora todos se tienen que cuidar incluyendo al vicepresidente Pence. Porque si algo le pasara ocuparía provisionalmente la presidencia la señora Pelosi, una demócrata y no muy amiga de Trump.

 

Además, aún no ha saltado el sistema de espionaje sobre Trump cuando era candidato y después cuando asumió la presidencia y que se conoce con el nombre de Obamagate y sobre el cual muchos ya han confesado.

 

La elección es el 3 de noviembre. Estamos en el tramo final, muchos están votando por correo algo que a Trump no le gusta porque sospecha un posible fraude (comprobado el envío erróneo de boletas en el Estado de Nueva York, reconocido por las propias autoridades del estado). Además de captar para ambos partidos el voto de la comunidad negra y sobre todo hispana. Sería bueno recordar cómo van a votar muchos mejicano-estadounidenses de California y de Tejas, y los venezolanos que huyeron de su país aunque sean un poco más de 200.000.

 

Próximo debate, Pence/Harris. Tal vez los vices no definan mucho (quién sabe). Algunos señalan que los debates presidenciales tampoco (no fue el caso de Nixon ni el de Reagan).

 

 

Es que nadie lo sabe, ya nada es seguro. Lo que sí es seguro es que el estadounidense vota por la economía y que a pesar de haber sido golpeada por el virus chino, Trump logró una recuperación de empleo envidiable.

 

Las encuestadoras juegan su parte, pero habrá que tomarlas con cuidado. Siempre han errado o trabajado para quienes le pagan o donde tienen su corazón (partidista).

 

Lo cierto es que los dos candidatos tendrán que cruzar el Rubicón. Está en juego, y en eso coincido, la lucha entre globalistas y patriotas. Entre intereses muy fuertes donde el liderazgo pertenecerá al ganador en este choque de culturas.

 

Ya le pasó a César y lo dijo cuando cruzó el río (Rubicón): La suerte está echada.