Mike Pence y Kamala Harris, debate presidencial, Estados Unidos, elecciones, ReutersMike Pence y Kamala Harris. Reuters.

Mientras los Estados Unidos se debaten en plena pandemia y tras el contagio de coronavirus de parte del presidente Donald Trump, durante la noche de este miércoles se llevará adelante un nuevo debate con miras a las próximas elecciones.

 

En esta oportunidad no estarán enfrentados el primer mandatario y su oponente Joe Biden, sino los candidatos a la vicepresidencia, el republicano Mike Pence y la demócrata Kamala Harris.

 

Ambos se verán la cara en Utah, para llevar adelante el único debate vicepresidencial de la presente campaña.

 

Noticias relacionadas

Se trata de un hecho histórico, dado que Harris será la primera mujer negra y surasiática en participar en un debate de campaña presidencial de elecciones generales en su país.

 

Pence y Harris comparten boletas con dos de los hombres de mayor edad que se han postulado a la Presidencia: Trump, de 74 años, y el candidato demócrata de 77 años, Joe Biden, destacando sus roles como segundo al mando del país más poderoso del planeta.

 

Aquí, cinco cuestiones a tener en cuenta frente al debate de este miércoles por la noche.

 

Barreras de distancia y plexiglás:
Todo lo relativo al cuidado por la pandemia de coronavirus ha sido contemplado. Los organizadores hicieron varios cambios en sus protocolos de seguridad, como por ejemplo poner a Pence y Harris a más de 3 metros de distancia, usar plexiglás como barreras entre los candidatos y requerir que todos en la audiencia usen tapabocas. Los riesgos de coronavirus en torno al debate llevaron a algunos demócratas a preguntarse por qué se estaba llevando a cabo el debate, particularmente dada la proximidad de Pence a aquellos que recientemente dieron positivo por coronavirus. Por su lado, el equipo de Pence vetó la instalación de barreras de plexiglás a su alrededor en el debate después de que la comisión anunció que se utilizarían, antes de finalmente aceptar su instalación. Pero la resistencia de Pence sacó más a la luz cómo la campaña de Trump quiere evitar la omnipresencia del nuevo coronavirus y la preocupación entre algunos en la órbita del presidente de que podría sentar un precedente para los próximos debates entre Trump y Biden.

 

Pence quiere transmitir tranquilidad:

El objetivo de Pence es el de mostrar calma y tranquilidad, algo que Trump no tuvo en el debate previo, mientras defiende el manejo de la pandemia por parte del Gobierno del que hace parte y transmite el mensaje de la campaña de Trump de que el virus no debería dominar la vida estadounidense. No es algo sencillo de concretar, dado que más de 210.000 estadounidenses fallecieron ya por el virus. De todos modos Pence, es uno de los políticos más hábiles para redirigir una pregunta a un tema en el que quiere enfocarse.

 

Harris ante los viejos fantasmas del pasado:

Harris ha sido desde hace tiempo y en especial en esta campaña una ferviente defensora de "Medicare para todos", el plan nacional de seguro de salud escrito y defendido por su competidor, el senador Bernie Sanders de Vermont. Ahora defiende a Biden y su plan para reforzar la Ley del cuidado de salud a bajo precio y crear una opción pública al respecto. Trump y Pence no tienen un plan de salud propio creíble, pero eso no impedirá que el vicepresidente intente pintar a Harris como una herramienta de la izquierda radical respecto de su apoyo inicial de Medicare para todos y su propia propuesta. Su capacidad para salir de esa conversación que le matería en problemas, sería un momento decisivo.

 

Preguntas que no se han respondido:

En el primer debate, Biden no respondió si apoyaría aumentar el número de jueces en la Corte Suprema. Tampoco dijo sí o no a si apoyaría, si los demócratas obtienen el control del Senado, la abolición del obstruccionismo. Trump no pudo obtener respuestas de Biden, pero Pence podría intentar presionar a Harris sobre esas preguntas mientras busca argumentar que la fórmula Biden-Harris está en deuda con el ala progresista del Partido Demócrata, que ha buscado los cambios.

 

También se mira la economía:

Pence, mientras tanto, podría tener que abordar los tuits oscilantes de Trump del martes sobre un estímulo económico. El presidente usó Twitter para anunciar que había terminado las negociaciones con Pelosi sobre un paquete económico masivo. Luego, horas después, tuiteó «¡Cierto!» en respuesta al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, que abogaba por más ayuda financiera del Congreso.