Baño para mujeres en el espacio, NASA.La astronauta Kate Rubins y el personal de apoyo revisan el Universal Waste Management System, NASA.

La NASA ha desarrollado un inodoro que facilitará el ir al baño a mujeres las astronautas, que hasta ahora lo tenían complicado, ya que usan un sistema que no se ha cambiado desde los años 90 del siglo pasado.

 

El nuevo inodoro o Sistema Universal de Manejo de Desechos, que ha costado 23 millones de dólares, será trasladado a la Estación Espacial Internacional (EEI) con el objetivo final de transportarlo a la Luna en la misión Artemis que la NASA espera llevar a cabo en 2024, y que mandará por primera vez a una mujer al satélite.

 

Los astronautas que se encuentran en la EEI lo instalarán y probarán un poco antes de que la astronauta Katheleen Rubins llegue para participar como ingeniera de vuelo en la Expedición 63/64, que durará seis meses.

Baño espacial para mujeres, Nasa.El nuevo inodoro tuvo un costo de 23 millones de dólares, NASA.

Noticias relacionadas

El nuevo Sistema Universal de Manejo de Desechos es algo más ligero que el actual. Pesa alrededor de 100 libras (45 kg) y tiene 28 pulgadas de alto (71 centímetros), aproximadamente la mitad del tamaño de los dos baños existentes de la estación espacial, y sus tuberías de metal han sido sustiuidas por unas impresas en 3-D, que son capaces de resistir el ácido utilizado para tratar la orina de los astronautas.

 

En el espacio cualquier acción de la vida cotidiana es digna de estudio y hay equipos de ingenieros dedicados a mejorar los sistemas para que los astronautas puedan realizar sus tareas de la forma más sencilla posible. En internet se pueden encontrar vídeos en los que astronautas muestran cómo se lavan los dientes, el pelo, cómo duermen, e incluso cómo lloran en gravedad cero. Sin embargo, ¿cómo van al baño?

 

Orinar o hacer de vientre es un proceso que requiere precaución en la EEI, pero que es aún más complejo para las mujeres astronautas por una simple cuestión de biología. Actualmente, se tiene que orinar y defecar por separado, algo que en algunas ocasiones es difícil para las mujeres por la posición que adoptan al usar el baño.

 

Para defecar se emplea un retrete muy similar al que usamos en la Tierra, pero para orinar es necesario un embudo de mano, un elemento importante y que dificulta la acción a las mujeres. “Es un poco difícil estar en el asiento y aun así llevar el embudo a donde debe ir”, contó la astronauta Jessica Meir a una reportera del diario The Atlantic.

 

El inodoro tiene un ventilador que succiona los desechos del cuerpo, una función importante en un entorno donde todo flota. La orina se transforma en el agua del día siguiente, mientras que las heces se comprimen en un recipiente extraíble y finalmente se envían en una nave espacial de basura especial que se quema en la atmósfera.

 

Tanto para hombres como para mujeres pasar al baño es requiere sumo cuidado, puesto que si se mantiene el embudo demasiado cerca del cuerpo, se puede cortar el flujo de aire y que el líquido termine acumulado cerca de la parte superior del mismo. Por el contrario, si se pierde el contacto con el asiento, se pueden escapar los desechos. Además, no pueden conectar el ventilador antes de hacer sus necesidades.