Coronavirus en Argentina, cuarentena, Agencia NACORONAVIRUS EN ARGENTINA. NA

La cuarentena no puede sostenerse más, al menos en estos tiempos y ya casi llegando a fin de año. Es que Argentina llegó al pico de la pandemia de COVID-19 después de casi siete meses de aislamiento. Y atrás quedó esa mirada que la hacía ver como ejemplo en la contención del coronavirus en América Latina. 

 

Ahora es uno de los países de la región con mayor número de casos, 931.967 (según parte de este miércoles 15 de octubre) y una cifra creciente de víctimas fatales, 24.921 (también datos de dicha fecha). Es así que cada vez son más las críticas a las decisiones del gobierno de Alberto Fernández. Hay descontento social generalizado. De ahí, que la oposición se fortalece con el paso de los días y quedó evidenciado en las recientes marchas en las calles contra el Gobierno. 

 

La cuarentena "eterna" ya es insoportable para gran parte del país que vio cómo caía su economía con el correr de los meses. Sumado a que el gobierno canceló a mitad de marzo los vuelos internacionales y las clases presenciales en las escuelas. No resultó, porque hubo más casos... y más muertes.

 

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Lo esencial siguió funcionando (personal médico, telecomunicaciones y otras). Pero no tuvieron la misma suerte fábricas y negocios "no esenciales": debieron cerrar, las ciudades quedaron vacías y había que "quedarse en casa". 

 

Mientras tanto, intensas compras de insumos médicos, había más camas de terapia intensiva ante el avance del Covid-19 y capacitación al personal de hospitales ante el nuevo virus desconocido casi en su totalidad.

 

Los números hablan: hasta agosto, cerca del 90% de los casos de COVID-19 se concentraron en Buenos Aires y su área metropolitana (AMBA, donde viven más de 14 millones de personas) y en septiembre el virus comenzó a propagarse con rapidez por el resto del territorio argentino.

 

El presidente justificó diciendo que "tiene que ver con que el AMBA irradió el problema, porque seguimos teniendo un país muy centralizado y muchas provincias vinieron a buscar insumos y alimentos. También porque el virus empezó a circular localmente en todas las provincias". Y prorrogó la cuarentena hasta el 25 de octubre. Generando mayor indignación y descontento generalizado.

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El País de España sobre la Argentina siguió con los detalles. "A los millones de personas que salen de casa para trabajar o buscar ingresos con los que complementar los subsidios estatales se le suma el hartazgo social y el relajamiento de las medidas de prevención pese a estar en el momento más crítico. Cada vez más personas incumplen la prohibición de reunirse en casa o en otros espacios cerrados, como advierte el Ministerio de Salud", sentenció.

 

Y agregó: "La actual dispersión del virus por todo el país empinó la curva de la pandemia en un momento en el que ésta desciende en la mayoría de países de América Latina. En número de muertos por millón, considerado el dato más fiable para establecer comparaciones dado el subregistro generalizado de casos, Argentina tiene la mitad que Perú —552 frente a 1.045— y está noveno en el continente, por detrás de países como Bolivia, Brasil, Ecuador, México y Chile. Sin embargo, se aleja cada vez más de Uruguay, considerado hoy el caso de éxito regional (15 muertes por millón) y es probable que pronto supere a Colombia (567), que tuvo su pico en agosto y hoy ronda los 150 fallecimientos diarios frente a los 400 de Argentina".

 

También remarcó las palabras de Gabriel Levy Hara, jefe de Infectología del hospital público Durand de la ciudad de Buenos Aires: "No hay duda de que sin cuarentena no hubiésemos podido preparar el sistema de salud. No hubieran alcanzado las camas de terapia, las salas de internación ni la atención ambulatoria. No podemos imaginar cuánta gente más habría enfermado y muerto de no tener tiempo para prepararnos y educar en medidas de prevención",

 

Destacando además que la capital argentina llegó a superar los 1500 casos diarios a finales de agosto pero las unidades de terapia intensiva no llegaron al límite de ocupación. En la provincia de Buenos Aires, se duplicó el número de camas para hacer frente a la pandemia.

 

 

En las patagónicas Río Negro y Neuquén, en Mendoza (oeste) y en la norteña Tucumán (donde este martes se registraron 1254 nuevos casos y 18 fallecimientos por covid-19), el sistema hospitalario está cada vez más complicado.

 

Destacando también que el personal sanitario está desbordado y agotado por tanto trabajo que vienen teniendo en estos meses: un cuarto de los 2000 trabajadores del hospital Durand se contagiaron. Guardias diarias casi imposible de armar, con el mayor riesgo de contagio y temerosos de cualquier mínima falla que signifique ser parte de ese incontrolable parte de contagios.

 

Levy Hara criticó a quienes piden "libertad absoluta de circulación y cuestionan las restricciones vigentes". "Cuando veo las marchas pienso que esta gente no viene a los hospitales; es necesario ser responsable y coherente cuando se emiten mensajes públicos", sostuvo.

 

"Hace siete meses que estamos enfermos no solamente de COVID, sino de un país cerrado, que no ha significado nada, porque somos el sexto país con más contagios. Después de siete meses de encierro, la política del Gobierno ha sido un fracaso", dijo la ex ministra de Seguridad macrista Patricia Bullrich en la marcha realizada el 12 de octubre.

 

"La cuarentena eterna ha sido muy dañina y ha afectado muy severamente las libertades y la forma de vida. No tuvo ningún resultado a la vista porque claramente estamos entre los peores países en términos de resultados sanitarios por el coronavirus", dijo el ex presidente Mauricio Macri en una entrevista televisiva.

 

Como si fuera poco, también hablaron los gobernadores opositores que esperan del Estado los fondos e insumos médicos para evitar desbordes hospitalarios en cada región.

 

De ahí, la necesidad de entender que hay que convivir con el Covid-19 porque es imposible volver a foja cero. Esperar que aparezca la vacuna que genere la esperanza y tranquilidad para quienes tienen el virus y quienes luchan día a día para evitar caer en sus redes.

 

En el medio, los números de la economía más preocupantes: Argentina está en su tercer año de recesión. Tiene una deuda externa millonaria en plena renegociación y un pronóstico peor que la media regional. Para el FMI, el PIB se desplomará un 11,8% en este 2020. El desempleo se situó a mitad de año en el 13,1%, la tasa más alta desde 2005, y sigue en aumento, mientras que la pobreza se disparó hasta el 40,9%.

 

Tal cita El País: asesoras del Gobierno como Angela Gentile, jefa de epidemiología del hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, coinciden en que hay que lograr “un equilibrio entre lo social y lo sanitario”. Argentina tiene medidas de aislamiento más estrictas que Brasil y México, pero menos que Bolivia, Ecuador o Perú. Y en medio de este panorama, Gentile habla del "daño emocional" que sufren niños y adolescentes. Pide el regreso a las aulas sólo en distritos con bajo riesgo.