Vacuna rusa Sputnik V contra coronavirus, ReutersLa vacuna rusa Sputnik V. Reuters.

La actual pandemia global de coronavirus tiene al mundo en vilo. Las cifras de contagios y fallecimientos diarios siguen captando lógicamente la atención de todos y, con ese marco es que se da suma importancia a cada avance que se de con respecto a la posible cura mediante una vacuna.

 

Al respecto, este lunes, han llegado alentadoras noticias para la Argentina, y han salido de la boca de Kirill Dmitriev, director del Fondo de Inversión Directo de Rusia.

 

Y no es menor lo que ha dicho, ya que según sus manifestaciones, vertidas durante el encuentro virtual “La vacuna Sputnik V: estado de desarrollo, ventajas y perspectivas de cooperación con América Latina”, se ha dado un avance para la Argentina en especial.

 

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Con este marco, el investigador ruso dijo concretamente que “los hospitales en Argentina realizarán pronto los ensayos clínicos en la población".

 

Así hablaba de la vacuna rusa Sputnik V que ha sido fue registrada el 11 de agosto en pleno cumplimiento de las normas internacionales. Creada de forma artificial, sin ningún elemento del coronavirus en su composición, se presenta en forma liofilizada, es decir, como un polvo que se mezcla con un excipiente para disolverlo y luego administrarlo por vía intramuscular.

 

El fármaco representa una gran esperanza mundial y emplea tecnología de adenovirus humano de dos vectores diferentes, Ad5 y Ad26, para una primera y una segunda inyección. Sin embargo, Sputnik V no contiene adenovirus humanos vivos, sino vectores adenovirales humanos que no son capaces de multiplicarse y son completamente seguros para la salud.

 

En este contexto, surge inevitable la pregunta: ¿Cómo se llegó a una vacuna en tan poco tiempo?

 

"La forma de trabajar con esta vacuna ha sido elaborada hace mucho tiempo. Lo que hicimos fue trabajar en una plataforma ya desarrollada. Cambiamos e insertamos una proteína que es responsable por la producción de la proteína S, teniendo la tecnología se puede desarrollar en breve plazo, haciendo las modificaciones. Fue un camino muy largo para el que tuvimos que trabajar minuciosamente”, dijo Dmitriev.

 

“Ha probado un 100% de efectividad en la población que fue vacunada. Nuestro mayor enfoque es la seguridad del ser humano al utilizar esta vacuna. La inmunidad duraría entre 1 y 2 años. En cuanto a los efectos colaterales, hay un pequeño porcentaje de personas que experimentaron fiebre, enrojecimiento en la zona de la inyección, pero no se presenta ninguna complicación grave ni moderada como ha sucedido con otras, y eso está relacionado con que nuestra vacuna presenta un gran nivel de purificación y tiene una ventaja ya que unifica dos vectores”, sostuvo.

 

El pasado 9 de septiembre empezó la tercera etapa de ensayos clínicos de Sputnik V, con la participación de 40.000 personas. Más de 60.000 voluntarios se inscribieron en Moscú para tomar parte en las pruebas y más de 40 países han expresado ya su interés en obtener la vacuna.

 

¿Cómo va a ser la ccordinación para el procesos de vacunación en otros países?, fue consultado el profesional.

 

“Varios países se unirán a la investigación, entre ellos Emiratos Árabes Unidos, India, Venezuela, Egipto y Brasil. También estamos en vías de diálogo con Argentina y con Perú para poder realizar allí los ensayos clínicos. De hecho, en Argentina hay dos provincias que están a punto de suministrar los contratos para la vacuna, y pronto los hospitales realizarán los ensayos clínicos en la población. Tratamos de acelerar nuestro diálogo y esperamos poder completar esos acuerdos en noviembre”, respondió.