Billetes de 1000 pesos, dinero, pesos argentinosPESOS ARGENTINOS

POR SEBASTIÁN DUMONT

El problema sigue siendo el dólar. El gobierno toma medidas paliativas para intentar acortar una brecha entre la cotización del oficial y los alternativos. Nada parece alcanzar sin un plan claro, una hoja de ruta de establezca hacia donde se pretende ir. Es decir, señales precisas. En este contexto, será difícil o, mejor dicho, imposible que se cumpla el deseo del Ministro de Economía Martín Guzmán para que lo argentinos piensen e inviertan en su moneda. Como sucede en Brasil o en tantos otros países. Un ejemplo muy claro permite observar una contradicción que el gobierno aún no resuelve: la dolarización de las tarifas de gas y luz para las industrias.

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Es interesante analizar esta situación. Mientras el gobierno busca cambiar una costumbre histórica de los argentinos, no ayuda con sus propias acciones. El deseo y apetito por el dólar es una cuestión cultural de la Argentina. Con un promedio de 105% de inflación anual en los últimos 100 años y varios cambios de moneda, la respuesta de por qué ese fanatismo por el dólar es obvia.

 

El gobierno de Mauricio Macri dolarizó las tarifas de gas y luz, una de las decisiones más anti industria que se hayan conocido en los últimos tiempos. Sólo hablando con cualquiera de los industriales de la Argentina se podrán observar las facturas que llegan mensualmente nominadas en la divisa Norteamérica. Por ahora, el gobierno actual, en su búsqueda de revalorizar la moneda local no cambió esa lógica. En este caso parece ser una parte de la “herencia” que no incomoda a las autoridades, aunque sea una enorme traba para ganar competitividad en el mundo.

 

No se trata sólo de una cuestión de forma para alentar y dar señales desde el Estado de pensar en pesos. Es algo más profundo pero al mismo tiempo simple de entender y explicar. La energía forma parte de los costos en la producción de las industrias argentinas. Sólo el hecho de suspender las actuales condiciones para el gas y la luz, rápidamente podría comenzar a levantar la producción. Y lograr mejores precios finales para ser competitivos en el mundo.

 

¿Es el fomento a la obra pública la única manera de recuperar la actividad económica? La respuesta es no. En un país donde las materias primas son los principales activos para la exportación, el valor agregado es fundamental para incrementar las ventas al exterior y, por ende, el ingreso de los tan necesitados dólares. La idea de exportar trabajo argentino es clave para la recuperación de la economía nacional.

 

No es un momento donde se necesite importar energía como en otros tiempos. Más allá de algunos conceptos errados en las estadísticas, la producción de gas ha aumentado en los últimos años, más aún con el desarrollo de Vaca Muerta. Por donde se lo mire, el sostenimiento de las tarifas nominadas en dólares sólo contribuye a encarecer la producción nacional en un mundo sumido en fuertes competitividades.

 

El repetitivo pedido de modificar el tipo de cambio como única manera para lograr equiparar valores con el resto del mundo no es la única opción. Una de ellas es la que se plantea con el tema de las tarifas. Además de la fuerte presión impositiva que agobia a la actividad privada de la Argentina.

 

Por tal razón, una vez más, si el gobierno quiere lograr modificar el comportamiento de los argentinos, recuperar confianza y credibilidad pues debiera comenzar con dar los ejemplos del caso.