Néstor KirchnerNéstor Kirchner.

Se cumple este martes una década de la muerte de Néstor Kirchner, un hito bisagra en la historia reciente que enlutó al sistema político entero, movilizó a miles de seguidores en un funeral público masivo, dejó cicatrices en la entonces presidenta Cristina Kirchner, y marcó a fuego a una generación de militantes que se incorporaron a la política en esos años.

 

Un paro cardíaco en la madrugada del 27 de octubre de 2010 mientras descansada en la residencia familiar de El Calafate al lado de su esposa puso fin a su vida a la temprana edad de 60 años.

 

Su cuerpo ya había dado señales de alerta, e incluso había sido internado de urgencia un mes antes, cuando fue sometido a una angioplastia para reparar una arteria coronaria obstruida. Fue una muerte súbita que paralizó a una sociedad que ese mismo día se sometía a un censo nacional del Indec.

 

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Se decretaron tres días de duelo nacional hasta el 30 de octubre y durante ese período se realizó un funeral público con movilización masiva en las calles para despedir al ex presidente, y para acompañar a la viuda, en ese momento a cargo de los destinos del país.

 

El acontecimiento no solamente convocó a miles de argentinos y conmocionó la opinión pública local sino que llamó la atención de cadenas internacionales de noticias, que llegaron a Buenos Aires especialmente para realizar coberturas.

 

El velatorio se realizó en el Salón de los Patriotas Latinoamericanos de la Casa Rosada, y se formaron filas enormes de personas desde bien temprano para ver el féretro y expresar las condolencias a Cristina Kirchner y a sus hijos Máximo y Florencia, que no se movieron del lugar.

 

Hasta allí llegaron provenientes de sus respectivos países presidentes de la región como Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia), Lula da Silva (Brasil), Fernando Lugo (Paraguay), José Mujica (Uruguay), Juan Manuel Santos (Colombia), Rafael Correa (Ecuador) y Sebastián Piñera (Chile); además del ex presidente español Felipe González.

 

Una recordada anécdota fue la entrada escena de un joven tenor que entonó el "Ave María" y logró conmover a Cristina Kirchner, quien reconoció el gesto y se acercó para saludarle y agradecerle. También quedó en la memoria el momento del aplauso que le brindaron al santacruceño los mozos de la Casa Rosada, que hicieron llorar al entonces jefe de Gabinete Aníbal Fernández.

 

Un mar de personas se concentró en Plaza de Mayo, y las cámaras de televisión pudieron captar las expresiones de congoja de los manifestantes, muchos con lágrimas en los ojos y otros arengando con expresiones de apoyo al Gobierno, frente al futuro incierto que se avecinaba, y las dudas sobre la capacidad de Cristina Kirchner para seguir llevando las riendas del país en medio del duelo personal.

 

Después de los tres días de duelo, el cuerpo del ex presidente fue retirado de Casa Rosada y llevado al aeropuerto Jorge Newbery para ser trasladado en aeronave a su ciudad natal de Río Gallegos, donde se llevó a cabo el sepelio.

 

Las inmediaciones de Aeroparque fueron escenario de una nueva concentración popular, con flores y banderas argentinas al igual que en Plaza de Mayo, y con carteles que resumían una repetida consigna: "Gracias Néstor, Fuerza Cristina".

 

El entierro no fue televisado y sólo participó el círculo íntimo de la familia, entre quienes estaba Hugo Chávez. A partir de ese momento, muchas personas, especialmente jóvenes que se incorporaron a la política, revalorizaron el aporte de Kirchner, a quien no pocos atribuyen el mérito de haber "resucitado" al peronismo, al reconciliarlo con su histórica tradición progresista y transformadora.

 

Muchas calles, avenidas, monumentos, centros culturales, plazas, estadios, auditorios, hospitales, terminales de ómnibus llevan el nombre de Néstor Kirchner a lo largo y ancho del país.