Leandro Santoro, Cristina Fernández de KirchnerCristina Kirchner, vicepresidenta de la Nación. Debate con Leandro Santoro en TV.

En horas de la noche del miércoles, se dio un encendido debate televisivo en el programa "A dos voces", por TN, que tuvo como protagonistas centrales (además de los conductores) a los dirigentes políticos Leandro Santoro (del Frente de Todos) y Luis Rosales.

 

El eje central del fuerte cruce entre ambos, fue el rol de Cristina Fernández de Kirchner en el Gobierno; como así también el resultado del tratamiento sobre la pandemia de coronavirus de parte de la Administración de Alberto Fernández en el país.

 

Marcelo Bonelli, conductor del programa, aventuró al aire: "¿Hay que aguantársela a Cristina?", un comentario que encontró la rápida respuesta de Santoro.

 

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"No, no. ¿Cómo que hay que aguantársela a Cristina?. Cristina tiene representación política y tiene todo el derecho del mundo a opinar y a hacer política como cualquiera. Es más, es una de las dirigentes que más votos tiene en la Argentina".

 

Acto seguido, Bonelli remarcó que "Elisa Carrió esta semana planteó el juicio político a Cristina Kirchner", palabras que encontraron eco en uno de los panelistas que agregó que "hay un proceso montado por Cristina Kirchner de llevar a la Argentina a la anomia, alejarla de la institucionalidad".

 

Luego, Santoro tampoco se quedaría callado y retomó su defensa a la exmandataria y actual vicepresidenta de la Nación.

 

Debate caliente en televisión.

 

Dijo Santoro: "Si yo no recuerdo mal, Carrió se pasó diciendo 4 años que Lorenzetti era un mafioso".

 

Y siguió: "¿Cómo es? Carrió puede decir que hay que hacerle juicio político al presidente de la Corte y nadie le tiene que decir nada. Ahora, Cristina dice que hay que hacerle un juicio político (que tampoco se si lo dice taxativamente de esa forma) y el juicio político entonces hay que hacérselo a Cristina?"

 

Con su apasionada intervención, Santoro trató de exponer -y ciertamente lo ha logrado- las contradicciones del aparato político que enfrenta permanentemente a la vicepresidenta con ataques sistemáticos y variados (y cambiantes) argumentos.