Ginés González García, ministro de Salud, Foto NAGinés González García, Ministro de Salud de Argentina. Foto: NA.

El ministro de Salud, Ginés González García, manifestó que es "un gran desafío" comenzar a aplicar la ley de interrupción voluntaria del embarazo y respondió a las críticas de la Iglesia al señalar que "no puede ser que las creencias estén por encima de la evidencia".

 

Si bien manifestó estar contento con la aprobación del proyecto del oficialismo que legaliza el aborto, el ministro advirtió que la aplicación de la medida no será sencilla y llevará tiempo.

 

"Creo que tenemos por delante un gran desafío. Esto no va ser fácil de aplicar porque lo que sabemos que pasó con lo que ya está aprobado: no es lo mismo la aplicación en cada lugar del país", explicó González García.

 

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En ese sentido, consideró es momento de meterle "mucho, mucho esfuerzo y voluntad".

 

De igual forma, el funcionario nacional resaltó el cambio en la posición respecto del aborto que ha tenido parte de la sociedad con el correr de los años.

 

"Todos vamos cambiando y así maduran y evolucionan las sociedades. No hay que tomarlo como ningún triunfo de un grupo o de otro sino que es una mejora colectiva que obviamente es optativa y va ser de acceso social y gratuito vamos eliminar las tragedias que acompañan esta circunstancia", expresó González García.

 

El titular de la cartera de Salud consideró que este proyecto "elimina muchas de las cosas feas que tenía esto" y agregó: "Eran muertes evitables. Me dolían muchas de ellas".

 

González García también respondió a las críticas de a Iglesia y recordó: "En el 2005 me decían que era el ministro que desafiaba a Dios. Me lo decían por el aborto, por la educación sexual, por la distribución de anticonceptivos".

 

Ante la posición de la Iglesia, explicó: "Si quieren poner en práctica esa doctrina, que se lo diga también a los países centrales. No puede ser que actúen así con ferocidad con América Latina. Esto en Europa no lo hacen. Yo respeto todas las creencias pero lo que no puede ser es que las creencias estén por encima de la evidencia".

 

"No estoy de acuerdo con esto porque si no el problema que tiene el Vaticano es grande porque Italia hace esto, Francia hace esto, porque España hace esto, Irlanda hace esto y son países católicos, los más católicos de Europa", señaló.