Playa de Pinamar durante la pandemia de coronavirusPlaya de Pinamar en plena pandemia de coronavirus

La importante suba de casos de coronavirus que se produjeron en Pinamar, en medio de un rebrote de positivos en todo el país, hizo que la intendencia, con el aval de la Provincia, analice anunciar medidas drásticas para contener el avance de la pandemia en la ciudad.

 

Una de las principales ciudades de la Costa Atlántica se sumaría al toque de queda nocturno, pero también se analizan medidas para evitar conglomeraciones de gente en playas y bosques.

 

La idea de la intendencia que encabeza Martín Yeza es contener las fiestas clandestinas que ya desbordaron Pinamar. Dos balnearios ya fueron clausurados y tuvieron que pagar multas de hasta $500.000, y la Policía Federal desbarató una fiesta de más de 600 personas en los primeros días del año.

 

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Otra medida, especialmente dolorosa para el sector privado, va a ser limitar el acceso a las partes cubiertas de bares y restaurants. La idea es volver al esquema que se había trazado a mediados del año pasado, cuando se empezaron a liberar ciertas actividades: permitir solo la atención al público en las áreas externas de los locales.

 

Pese a esto, que afecta a hoteleros y gastronómicos, la idea es no cortar la temporada de verano. Sin embargo, con los avisos de nuevas restricciones, las reservas cayeron un 10% comparado a la semana anterior.