Punta del Este	, UruguayCiudad de Punta del Este, en Uruguay.

El efecto de la letal pandemia de coronavirus que sacude al mundo entero, se percibe de muchas maneras y no solo desde lo sanitario o epidemiológico, sino también desde el punto de vista de la actividad económica. Tal es el caso de lo que está sucediendo en Uruguay, más precisamente en Punta del Este.

 

Con este marco, el verano 2021 ya muestra grandes cambios en el modo de vivir la temporada de vacaciones y descanso habitual. Los cuidados extremos, los protocolos de cuidado por el avance del covid-19 y el temor a la nueva ola de contagios, ha derivado en una merma notable en la cantidad de turistas y visitantes argentinos a Uruguay, y así las cosas Punta del Este siente acusa el golpe tal vez como pocos otros lugares.

 

Es que la afluencia de argentinos cada año es muy nutrida y ante la inocultable ausencia de los mismos este año, el diario uruguayo “El País” expuso muy claramente la nueva situación dada.

 

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“Punta del Este es de los argentinos. No es de los uruguayos y nunca va a ser de los uruguayos”: la visión de los comerciantes locales en una recorrida por Punta del Este”, se puede leer en el periódico oriental.

 

“Un martes de este enero con Covid-19, uno se puede encontrar con un DJ que pasa música y baila solo en un restaurante para ningún comensal. No se da por vencido, aunque estos parecen ser días robados de otro tiempo, de cuando los fernandinos ocupaban las playas todavía poco conocidas de Maldonado; aquellos años en que los pueblos eran de pescadores y no de empresarios y turistas. En las galerías sobre la calle Gorlero conviven las estaciones y las décadas. En un local de ropa se lee “Vuelvo en noviembre/november 2020”. No volvió”, reza al respecto el artículo publicado por “El País”.

 

 

 

 

Ahora todo ha cambiado radicalmente y ante el cierre de fronteras y las restricciones establecidas por el gobierno de Luis Lacalle Pou, la península uruguaya quedó casi desierta y sin argentinos. Sólo unos pocos argentinos residentes que pudieron ingresar antes de las medidas pueden verse en el principal balneario uruguayo.

 

Los fines de semana casi no hay movimiento y eso se refleja también en la hotelería, que ha quedado muy golpeada. En diciembre de 2020 se trabajó un 14% de lo que se trabajó en el mismo mes del año pasado, según un relevamiento del Centro de Hoteles de Punta del Este. En una temporada normal, el pico de ocupación de hoteles de la ciudad esteña se da entre el 26 de diciembre y el 2 y 3 de enero, y la cifra total de ocupación suele rondar el 85%. Héctor Araújo, asesor del gremio, comenta que en esa semana se juega el 20% de la temporada, porque viene más gente y porque la tarifa es más alta. De la ocupación en una temporada “normal”, el 85% son turistas provenientes de Brasil y los demás se distribuyen entre argentinos y uruguayos residentes y no residentes. Sin embargo, hay que hacer foco en otras cuestiones.

 

De los 78 hoteles locales, solo 50 abrieron. Y esos 50 abrieron con menos camas, por una cuestión de aforo. Entonces, cuando un hotel reporta que colmó la mitad de su capacidad, hay que tener en cuenta que esa mitad no es la de la capacidad total, sino de la parte que está operativa, dice Araújo. Y más: la tarifa se redujo un 60%.