Ataque al Capitolio en Estados Unidos, REUTERSAtaque el Capitolio en Estados Unidos, REUTERS

El asalto al Capitolio, que llevó a Donald Trump a un juicio político histórico, sigue dando que hablar y las nuevas teorías hacen sospechar que no fue tan espontáneo como se cuenta.

 

Los disturbios causaron cinco muertos y múltiples heridos, y hasta este fin de semana se habían realizado más de 100 detenciones.

 

Ante esto, el Departamento de Justicia, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y otras agencias investigan si hubo una planificación previa del ataque y quiénes fueron los organizadores.

 

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A esto se le suma la acusación de un grupo de congresistas demócratas que sospechan que los asaltantes pudieron haber contado con el apoyo de algunos de sus colegas de la bancada republicana.

 

El fiscal interino de EE.UU. para el Distrito de Columbia, Michael Sherwin, reveló que la investigación apunta a que el objetivo de la turba era "secuestrar y asesinar a legisladores".

 

El hecho de que muchos de los violentos seguidores de Trump llevaran esposas y amarres de plástico para inmovilizar a alguien apunta en esa dirección.

 

Para organizaciones que monitorean las actividades de grupos radicales y de extrema derecha en internet, la violencia del pasado 6 de enero no fue una sorpresa y las autoridades debían haber estado mejor preparadas.

 

SITE International Group, una firma especializada en suministrar información a gobiernos e instituciones mundiales sobre amenazas terroristas o de grupos extremistas, publicó un exhaustivo artículo sobre los indicios que existían de una posible revuelta.

 

"Muchos todavía no entienden lo abiertamente que se planificó la revuelta del Capitolio. Llegó después de un mes de estrategias e incitaciones rampantes a 'atacar y ocupar' el Congreso y secuestrar/arrestar a legisladores", escribió en Twitter Rita Katz, directora de SITE.

 

Grupos como la Coalición para una Internet más Segura, Advance Democracy o Alethea también alertaron, antes del día 6, sobre las conversaciones que tenían lugar online de cara a la marcha en Washington DC.

 

El intercambio de mensajes se producía en plataformas frecuentadas por seguidores de Trump como TheDonald.win o Parler, pero también en redes de uso más extendido como Facebook o Twitter, donde etiquetas como #StormTheCapitol ("Ataquemos el Capitolio") o #StopTheSteal ("Detengan el robo") animaban a la movilización.

 

Hay quien dice que la planificación previa le quita responsabilidad a Trump por lo que dijo en el discurso del día 6, a lo que otras personas responden que fue el propio presidente el que alentó esos preparativos al invitar a sus seguidores a acudir al mitin con estas palabras: "¡Estén allí! ¡Será salvaje!".

 

Otro de los giros sorprendentes de la semana ha sido la sospechas expresadas por algunos congresistas demócratas que insinúan que los partidarios de Trump tuvieron apoyo dentro del Congreso.

 

La alerta más llamativa la planteó la demócrata por Nueva Jersey Mikie Sherrill, que difundió un video en el que contó que el día 5, víspera de la violenta jornada, vio varias personas dentro del Capitolio en visitas guiadas que describió como "giras de reconocimiento" para el día siguiente.