Coronavirus, Argentina, pandemiaAvance del coronavirus en Pinamar y salida de turistas.

Desde el inicio de la pandemia de coronavirus, Pinamar es la ciudad costera, luego de Mar del Plata, con mayor cantidad de contagios confirmados: más de 2.500 en total, con casi 40 fallecimientos.

 

El sistema de salud del municipio de Pinamar (bajo el mando del intendente Martín Yeza) para atender todas las patologías cuenta con 38 camas, de las cuales solo 8 son de terapia intensiva. Con la cantidad de personas contagiadas, más los casos no relacionados por Covid-19, el sistema de salud del municipio de Yeza está al borde del colapso.

 

Y eso no es todo, ya que ahora se suma otra situación preocupante, que amenaza con complicar mucho más la dura coyuntura económica: los turistas preparan su regreso anticipado y desean salir cuanto antes de la ciudad balnearia.

 

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El problema para Pinamar no es solo el problema pasa por las camas, si no que también por la falta de personal.

 

"Epidemiológicamente no nos extraña lo que está pasando, nos esperábamos un aumento de casos. Lo que no esperábamos era que falten profesionales", dijo Simón Khoury, médico traumatólogo del Hospital Dr. Pepe Olaechea.

 

"Hay una saturación de la actividad porque las patologías comunes no se dejan de atender", agregó el médico.

 

Así mismo, el presidente de la Cámara Hotelera y Gastronómica de Pinamar, Pedro Marinovic, manifestó que la temporada turística "no está siendo nada buena" y cuestionó las restricciones nocturnas que comenzaron el pasado lunes para contener la suba de casos positivos de coronavirus.

 

En ese sentido, el dirigente explicó que "el promedio de reservas hoteleras de enero" en el partido balneario "es de un 42 por ciento, con picos en Cariló, que ronda el 65 por ciento de ocupación", pero aclaró que "el promedio general baja al 40 por ciento" tras advertir que hay "hoteles sólo con un 10 por ciento".

 

Al respecto, Marinovic sostuvo que el decreto que impuso restricciones nocturnas "perjudicó aún más a la temporada de verano por que las personas cuando están de vacaciones lo que menos quieren es tener horarios" y enfatizó en que lo que se decidió es "malísimo para el hotelería y la gastronomía".