El acusado es Matías Ezequiel Martínez, un oficial de la Policía bonaerenseMatías Martínez, policía acusado de femicidio en Rojas.

El efectivo de la Policía Bonaerense Matías Martínez, acusado del brutal crimen de su ex pareja Úrsula Ballido, se negó a declarar ante el fiscal Sergio Terrón por el hecho, calificado como un femicidio agravado por alevosía y ensañamiento, asistido por un defensor oficial.

 

Según confirmaron fuentes de la fiscalía general de Junín, será remitido a un penal de la zona a la espera de la resolución de su prisión preventiva.

 

Martínez fue dado de alta este miércoles en el Hospital General de Agudos San José de la ciudad de Pergamino, donde había quedado alojado el pasado lunes por las heridas que se había provocado, y trasladado a la comisaría de Conesa, desde donde también tuvo que ser derivado a otra dependencia policial por la oposición de los vecinos: no se conocía el lugar de detención del efectivo por seguridad y para evitar eventuales incidentes.

 

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El informe preliminar de la autopsia reveló que Úrsula fue asesinada de al menos 15 puñaladas en la espalda, torso y cuello. .

 

Este jueves, según informaron fuentes judiciales, se efectivizó la apertura de los teléfonos celulares secuestrados en el lugar del hecho, pertenecientes al imputado y a la víctima, para analizar los meses anteriores al hecho.

 

La tarea está a cargo de la Oficina TGI (Tecnología y Gestión para la Investigación) dependiente de la Fiscalía General departamental, para la extracción de la información.

 

En tanto, el fiscal Terrón, continúa con las diligencias relativas a la investigación, en la que se incorporaron nuevos testimonios.

 

Úrsula había denunciado tres días antes de ser asesinada que Martínez la había amenazado en la calle, y necesitaba tener un botón antipánico.

 

Una de las frases que el ahora imputado por el femicidio le dijo a la adolescente cuando se enteró de la denuncia en su contra fue: "Pará todo porque voy a hacer cagar a tu mamá, no te metas con mi familia porque andan en la pesada".

 

En su denuncia, Úrsula contó que le tenía miedo a Martínez porque la hostigaba todo el tiempo por mensajes de texto y la llamaba desde distintos teléfonos.

 

Pero el viernes 5 de febrero no fue la única y última vez que la víctima fue a la Comisaría de la Mujer de Rojas a denunciarlo, sino que se presentó en esa dependencia policial ese día, el sábado y también el domingo, a pocas horas de ser asesinada.

 

Este jueves, en declaraciones al programa Alguien Tiene que Decirlo, que conduce Eduardo Feinmann por Radio Rivadavia, el fiscal dijo que se encontraron "elementos probatorios muy contundentes con respecto a la responsabilidad de Martínez" y que el arma homicida que fue secuestrada será sometida a pericia de ADN.

 

"El cuerpo de la víctima habló y dijo muchas cosas. Hay heridas lacerantes y cortantes realizadas con el arma homicida, que es un cuchillo carnicero. Y hay heridas muy importantes en el abdomen y hasta en el cuello. Fue un ataque brutal", relató el fiscal, que agregó que Martínez permanece alojado bajo cuidados médicos porque intentó autolesionarse en el momento en el que llegaron los efectivos a la escena del crimen y que por eso aún no se le había tomado la declaración indagatoria.