Padre del nene baleado en supermercado chino de General Rodríguez, Video Canal 26Mario, padre de nene baleado en supermercado. Captura Canal 26.

Al ver a su hijo ensangrentado, Mario pensó lo peor. El padre del nene baleado en brutal intento de asalto en supermercado chino de General Rodríguez dio detalles del hecho de inseguridad y las palabras que le dijo su hijo tras ser alcanzado por esquirlas de bala en sus piernas. "Me voy a morir, papá me pegaron un tiro", expresó el pequeño de siete años mientras se desangraba.

 

"Yo corrí antes, en un paso que hice él corrió detrás mío. En el forcejeo se escaparon dos disparos y uno pegó en el piso y los fragmentos de la bala el pegaron en las dos piernas de mi nene", detalló ante los medios.

 

"Me llamó la atención cuando llegamos al super, que hay que hacer la cola para entrar, que vi al gendarme parado, de civil y con una remera militar. Le dije: '¿Entrás?'. 'No', me dice, se ve que estaba esperando a la señora. Entré con mi hijo, recorrí las góndolas, compré dos o tres cosas sin importancia. Cuando iba a acercarme a las cajas a pagar, vi a estos dos hombres forcejeando y lo reconocí al que estaba afuera, que era el gendarme. Después vi la filmación y que el gendarme se acerca a pagar y ahí entra el delincuente. No se si se da cuenta de algo, el movimiento, la cara o el arma debajo de la remera. No tengo idea. Yo quise escapar y ni cuenta me di que le pegaron el tiro. Fue mi nene el que me dijo que le dolía y que se moría", expresó.

 

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Mario contó que "eran dos disparos. Creí que era entre ellos en el otro pasillo de las góndolas. No pensé nunca que le habían pegado a mi hijo". "Corrimos y a los pocos metros me dice: 'Me voy a morir, papá me pegaron un tiro, me duele mucho pá'. Me muestra las piernas y tenía las dos piernas sangrando, de la rodilla para abajo porque estábamos en short y ojotas", agregó. 

 

"Me desesperé, soy militar retirado y sé lo que hacen las armas. Sé cuando uno se comienza a desangrar, yo mismo tengo miedo que me pase algo y no logre llegar manejando a un hospital. Lo subí en brazos al auto, que lo tenía en marcha gracias a Dios y que no me lo robaran porque podían haberse ido en mi auto", sostuvo. 

Mario actuó de inmediato: "Lo subí al auto, lo tiré en el asiento de atrás. Lloraba y manejé desesperado hasta el hospital que está a diez minutos de mi casa. Calculo que habré llegado en cuatro o cinco minutos de la desesperación. Entré directo a pediatría y en la guardia me desesperé. 'Me balearon a mi hijo', decía y me abrieron las puertas los enfermeros. Los médicos vinieron y lo atendieron muy bien en el hospital Vicente López. Estuve mientras le hacían la limpieza y suturación".  

"Habré tardado cinco minutos en hacer la compra y al acercarme a las cajas veo el forcejeo. Al ver el arma entendí que algo pasaba. O peleaban dos por algo pero no me imaginé un robo. Se el daño que hace un arma y yo estaba con mi hijo. Me podría haber trenzado en la situación también por tratar de hacer algo", pensó.

 

"Mientras corría con mi hijo en brazo, pensaba lo peor. No tenía esperanzas porque es una criatura. Creí que le habían pegado un balazo en la pierna... tenía seis orificios en la piernita de un nene de siete años", relató Mario con el miedo que vivió en el supermercado chino.