Agustín Rojas, influencerAgustín Rojas.

Las protestas en Formosa comenzaron el pasado jueves por la noche y continuaron este viernes, cuando se dieron enfrentamientos de los asistentes con la policía, que terminaron con varias decenas de detenidos y varios heridos.

 

Algunos de los lastimados y arrestados ayer asistieron a la manifestación de este sábado y, en declaraciones a la prensa, denunciaron que fueron "golpeados" por policías durante las detenciones.

 

Uno de ellos es Agustín Rojas de 20 años, es de Monte Grande pero vive en Formosa desde que tiene 8 y es uno de los impulsores del movimiento Jóvenes por la Libertad.

 

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Agustín habló con Clarín y dijo sobre el gobierno provincial: "Ellos están preocupados, creen que por mi osadía me puede pasar algo, que me pueden patotear, pero también entienden que somos los de nuestra generación los que tenemos que intentar torcer la historia".

 

Agustín subió una Storie en su cuenta de Instagram en la que contó que lo liberaron, pero denunció que lo golpearon en la comisaría y anticipó que irá a la Justicia y relató: "Me torturaron en una comisaría, me soltaron a las 2AM --relató a este diario desde la marcha, en un audio de WhatsApp--. Llegaron y me dijeron: 'Vos sos el opositor'. Me doblaron el brazo, me empezaron a pegar... Me estuvieron maltratando. Me cagaron a palos los policías. Y me dijeron que tengo que cerrar la boca".

 

Sobre la provincia que "lo adoptó", dijo: "En esta provincia hermosa que me vio crecer y desarrollarme, que me adoptó, que yo tanto quiero y no quiero abandonarla sin dejar mi granito de arena. Desde marzo de 2020 que venimos realizando marchas por los derechos humanos para los que estuvieron meses varados en la frontera sin poder entrar. Fuimos consecuentes y el número de jóvenes de entre 20 y 30 años fue creciendo y hoy somos entre 1.500 y 2.000 y desde noviembre que cobramos relevancia".

Agustín Rojas, influencer

"Somos un grano en el culo para el gobierno de Maquiavelo, porque Insfrán es Maquiavelo, quien decía: 'Quien controla el miedo de la gente, se convierte en amo de sus almas'. Acá nunca nadie marchó contra el gobierno en 25 años, y la sociedad, aunque está dividida, empezó a despertar, a ver con agrado que los Jóvenes por la Libertad somos una de las respuestas a una necesidad para plantarse y decirle basta a los abusos del gobierno", agregó.

 

"Yo desde que tengo uso de razón escucho hablar de Insfrán como gobernador, un señor feudal y autoritario que se hace de los votos gracias al clientelismo político. Tenemos el ímpetu y la edad para llevar a cabo una batalla cultural que puede demandar mucho tiempo, pero ya está instalada y no vamos a ceder. Si no peleamos hoy, ¿cuándo? Yo soy patriota, amo mi país, amo Formosa, una tierra arrasada y empobrecida, con una sociedad mediocre, estatal y adoctrinada", expresó.

 

"Primero hay que subrayar que a casi ningún argentino le importa lo que sucede en Formosa, somos el culo del país, ​la cloaca donde se concentra toda la mierda. Y los que opinan desde otras provincias te responden con un 'Jódanse por votarlo a Insfrán', desconociendo cómo el tipo gana las elecciones. Paradójicamente, todo esto es la principal motivación para pelear por salir adelante, es una obligación y nuestra generación no puede mirar para otro lado. Hemos hecho mucho, encontramos puntos débiles en el gobierno y sabemos que vamos por el buen camino", continuó.

 

"Nos pondremos las botas y pelearemos en todos los frentes para frenar el caudillismo. Y mucho cuidado con los jóvenes, con este movimiento, no nos subestimen, sería lo peor que podría hacer Insfrán y su gobierno... Se llevarían una sorpresa. Los entiendo, no pude pedirles que se quedaran a lucharla, porque se trata de un sentimiento que te brota de las entrañas, eso no se inocula", agregó.

 

Para cerrar, Clarín le consultó qué le diría a Insfrán si se lo encontrara: "Señor, tenga la dignidad de presentar la renuncia y rendir cuentas de todo su accionar al cabo de tantos años. Usted ha gobernado con mentiras y corrupción y sólo ha empobrecido la provincia. Alcanza con que la recorra para ver en qué condiciones la dejó". Y con una mueca de satisfacción se anima a decir: "No es más un intocable. Lo que se demostró en los últimos días es que ya no agachamos más las cabezas. La sociedad debe estar convencida de la desobediencia civil para ponerle fin a la tiranía".