Homenaje a Ramón Carrillo en municipio de Roque PérezHomenaje a Ramón Carrillo.

Profesor, médico sanitarista, neurocirujano, neurobiólogo y político argentino; primer ministro de Salud Pública en la presidencia de Juan Domingo Perón e impulsor de una innovadora y valiosa labor que todavía es la base del sistema sanitario nacional. Así puede resumirse la existencia del doctor Ramón Carrillo, del que se cumplieron 115 años de su natalicio.

 

Ramón Carrillo nació en Santiago del Estero el 7 de marzo de 1906 y se destacó como una auténtica eminencia durante la presidencia de Juan Domingo Perón. Integró la tradición científica conocida como escuela neurobiológica argentino-germana y produjo asimismo trabajos de antropología filosófica, dejando esbozada una "Teoría general del hombre".

 

Desde estudiante se inclinó hacia la neurología y la neurocirugía, colaborando con el Dr. Manuel Balado, eminente neurocirujano de la época, con quien realizó sus primeros trabajos científicos. Ya recibido abrazó definitivamente estas especialidades y obtuvo una beca universitaria para perfeccionarse en Europa, donde trabajó e investigó junto a los más destacados especialistas del mundo, entre ellos Cornelius Ubbo Ariëns Kappers.

 

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En 1946 Perón llegaría a la presidencia, por vía democrática, y confirmó a Carrillo al frente de la Secretaría de Salud Pública, que posteriormente se transformaría en el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de la Nación. Además de acompañarse con Chichilnisky, Carrillo quiso llevar como su segundo a su gran amigo y compañero de estudios médicos el científico Braulio Moyano, uno de los mejores discípulos de Christofredo Jakob, pero Moyano se sintió incapaz de servir a la sociedad desde semejante rol y prefirió permanecer como científico. Quien a tal fin abandonó la ciencia y dejó el hoy hospital Borda fue, en cambio, un discípulo de Moyano y hermano del flamante ministro, el Dr. Santiago Carrillo. La esposa de Perón, Evita, coordinó su accionar con el de Carrillo y contribuyó a consolidar su obra técnica.

 

Su gestión se caracterizó por dar prioridad al desarrollo de la medicina preventiva, a la organización hospitalaria, a conceptos como la "centralización normativa y descentralización ejecutiva". Desde la gestión de Carrillo se comenzaron a cumplir normas sanitarias incorporadas en la sociedad argentina como las campañas masivas de vacunación (antivariólica y antidiftérica) y la obligatoriedad del certificado para la escuela y para realizar trámites. Se implementaron campañas masivas a nivel nacional contra la fiebre amarilla, las enfermedades venéreas y otros flagelos.​ También se destaca la creación de EMESTA, primera fábrica nacional de medicamentos; y el apoyo a los laboratorios nacionales por medio de incentivos económicos para que los remedios pudieran estar disponibles para la mayoría de la población.

 

Durante su gestión se inauguraron casi quinientos nuevos establecimientos sanitarios y hospitales (lista incompleta, cubriendo sólo el periodo 1946-1952)​ como el Hospital de Roque Sáenz Peña, Chaco, Hospital de Jobson-Vera, Santa Fe, Hospital de Pinto, Santiago del Estero; Hospital de Chos Malal, Hospital de Valcheta, Río Negro, el Hospital de Cruz del Eje y el Instituto de Gastroenterología, Hemoterapia y de Dermatología de Capital Federal.​ Las estructuras de varios hospitales que comenzó a construir durante su gestión fueron abandonadas tras su alejamiento del Ministerio y nunca fueron habilitadas, muchas fueron derribadas o abandonadas. Como ejemplo de ello, el Elefante Blanco tenía como objetivo ser el hospital más grande de toda Latinoamérica, pero nunca se llegó a cumplir, ya que, luego de que Carrillo dejara el Ministerio el edificio quedó abandonado. Similar fue el destino de la ampliación del Hospital Borda, que se dejó sin uso​ hasta 2004, año en que se la derribó. En 2005 su hermano Arturo Carrillo, logró terminar de producir un libro que exponía la magnitud de sus logros y sacrificios. Aumentó el número de camas existentes en el país, de 66.300 en 1946 a 132.000 en 1954.

 

Llevó adelante una campaña para erradicar el paludismo, dirigida por los doctores Carlos Alberto Alvarado y Héctor Argentino Coll; la enfermedad se consideró erradicada en sólo dos años. Hizo desaparecer prácticamente la sífilis y las enfermedades venéreas. Disminuyó el índice de mortalidad por tuberculosis de 130 por 100.000 a 36 por 100.000.1​ Terminó con epidemias como el tifus y la brucelosis. En tanto que la mortalidad infantil bajó del 90 por mil en 1943 al 56 por mil en 1955.

 

Carteándose con Norbert Wiener, el llamado "creador de la cibernética", Carrillo la aplicó al arte de gobernar con el nombre de cibernología, creando un Instituto de Cibernología o Planeamiento estratégico en 1951. En 1954 Perón le pidió la renuncia debido al enfrentamiento que sostenía Carrillo con el vicepresidente Alberto Teisaire.

 

Falleció en Belem do Pará, Brasil, el 20 de diciembre de 1956.

 

Nada fue igual para la Salud en la Argentina tras su paso por la función pública, y con ese marco es que en el Municipio de Roque Pérez le han rendido un sentido y merecido homenaje.

 

En el video a continuación, el reconocimiento del médico cardiólogo y subsecretario de Salud, Ignacio Elliff.