Edipo, mitología, historiaEl mito de Edipo.

En la mitología griega, Edipo era hijo de Layo y Yocasta, reyes de Tebas. Cuando éstos iban a contraer matrimonio, el oráculo de Delfos les advirtió de que el hijo que tuvieran llegaría a ser el asesino de su padre y más tarde se casaría con su madre. Cuando nació su primogénito, Layo encargó a un conocido suyo que matase al niño para que no se cumpliera el funesto futuro que les había augurado el oráculo. Pero ello no pudo ser posible, a pesar que en el Monte Citerón se perforaron los pies del niño y se lo colgó de un árbol para que encuentre su muerte. El destino quizo que por allí pasara un pastor llamado Forbas y lo salvara. Mucho tiempo después, Edipo ya adolescente consultó al oráculo de Delfos y le pronosticó lo mismo que a los reyes de Tebas. Por eso, decidió que no volvería a Corinto. Sin embargo, cuando se dirigió a Fócida, se enfrentó en un cruce al pasajero de un carruaje al que dio muerte accidentalmente. Se trataba de Layo, su padre, aunque Edipo desconocía tal hecho. Su destino estaba marcado. La alegoría nos permite inferir que, más allá de intentos solitarios, el PJ bonaerense iba a quedar en manos de La Cámpora, y la reelección para los intendentes en la provincia de Buenos Aires quedaría archivada. Se puede pelear contra el destino, no evitarlo.

 

Inquietante momento del peronismo en la Argentina. Sus distintas vertientes parecen más proclives a convertirse en la “Pata de” y no en la cabeza de un proceso político. Mientras el tradicional PJ bonaerense se acaba de convertir en la pata de La Cámpora, en otro lado, el reciente lanzado Peronismo Republicano debate si se convierte o no en la pata peronista de Juntos por el Cambio. Destinos.

 

El martes se terminó de conformar la lista del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires que deberá ser ratificada el 2 de mayo en elecciones sin confrontación. Un trámite solo cuestionado por Fernando Gray en la justicia con un primer fallo adverso del reciente asumido juez electoral Alejo Ramos Padilla y apelado a Cámara. “Es un proceso de renovación y de nuevos sistemas dirigenciales”, explicó Juan Zabaleta, el intendente más cercano - junto a Gabriel Katopodis- a Alberto Fernández en el conurbano. Inquietante definición de “sistemas dirigenciales”. ¿A qué hace referencia el alcalde de Hurlingham? ¿Está adelantando su propio destino y el de sus pares?. Lo que sí no puede desconocerse es que Zabaleta tiene vasta experiencia en todos los procesos del peronismo bonaerense.

 

Noticias relacionadas

Entre los integrantes que acompañarán a Máximo Kirchner están representados todos los sectores del Frente de Todos, salvo los dirigentes del Frente Renovador creado por Sergio Massa quien mantiene su decisión de preservar la identidad dentro de la coalición gobernante. Sin ir más lejos, Buenos Aires amaneció tapada de afiches que impulsan la ley de alivio fiscal para que dejen de pagar ganancias quienes cobren hasta 150 mil pesos. Lo interesante es observar cómo está firmada esa cartelería: “FR Todos”.

 

El otro punto álgido cuyo destino parece estar escrito es la posibilidad de habilitar un nuevo período para que los intendentes que terminan en 2023 su segundo mandato consecutivo. “No es un buen momento para plantear este tema, no va a caer bien en la sociedad”, el argumento se escucha con cada vez más frecuencia en las mesas políticas bonaerenses que responden a La Cámpora. Ahora, por lo bajo, otros referentes argumentan: “nunca es un buen momento para plantear lo que a ellos (La Cámpora y Cristina Kirchner) no les conviene. Sin embargo tampoco era necesario discutir la nueva conformación del peronismo bonaerense y lo hicieron”.

 

En el año 2006 la provincia de Misiones fue a elecciones para intentar implementar la reelección indefinida para quien era el gobernador de aquel entonces, Carlos Rovira. Un frente cívico encabezado por el obispo Joaquín Piña lo enfrentó, le ganó y frenó al idea de perpetuidad. Piña, fallecido en 2013 era un obispo jesuita cercano a Jorge Bergoglio. Ese hecho, sirvió como argumento para ponerle límites a la idea que tenía Felipe Solá de reinterpretar la constitución de la provincia de Buenos Aires para ir por un mandato más que finalizaba para él en 2007.

 

Ahora, otra vez una provincia del norte de nuestro país surge como el argumento ideal para frenar un intento bonaerense. No es Misiones, sino Formosa. Paradojas del destino: Los fuertes cuestionamientos que hace hoy sectores de la oposición hacia la forma de gobernar y perpetuidad de Gildo Insfran podría servir de excusa ideal para quienes no quieren, dentro del oficialismo, avanzar con la reelección de los jefes comunales. “No es un buen momento”. ¿Algún día lo será?

 

Mientras tanto, informes reservados que llegan a manos del gobierno les permiten transitar este tiempo con expectativas electorales favorables. El PBI crecería cerca del 6 por ciento y la inflación estaría más cerca de 40 que de 50%, según los mismos análisis. Por eso, más allá de las divergencias internas, nadie cree que se dé el único escenario posible por el cual el kirchnerismo perdió en 2009- 2013 y 2017: su propia división. “No es lo ideal, pero estar a la intemperie y con frío es mucho peor”, reflexiona ante este medio un importante dirigente del conurbano que masculla bronca por estos tiempos camporistas que corren.

 

El domingo habrá elecciones internas en la UCR bonaerense. La disputa y sobre todo el resultado entre Gustavo Posse y Máximiliano Abad podría ser clave para la conformación venidera del frente opositor. Aquí también se juega si el radicalismo sigue siendo la pata de Cambiemos o se revela. En ambos sectores hay quienes piensan que se vienen tiempos distintos en la Argentina y que ya la prédica de aquellos que encabezaron el espacio bonaerense no será la misma. De hecho, en territorios puros del vidalismo, por la importancia de sus representantes locales en la mesa de la ex gobernadora, comenzaron a surgir nuevos espacios. No en vano, días atrás Patricia Bullrich y Florencia Arrieto bendijeron Compromiso Con Buenos Aires desde San Fernando, la tierra de Alex Campbell, constructor en la primera sección electoral de la ex Gobernadora. Ella, por ahora, mantiene el silencio. Prepara su libro y sabe que, como el resto, no podrá escaparse a su propio destino.