NeurodiversidadDía Mundial de Concienciación sobre el autismo

Cada 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concienciación sobre el autismo, un trastorno plagado de mitos y de falsas verdades que afectan mucho a las personas y familias que conviven con este diagnóstico.

 

Para esto, Matías Cadaveira, reconocido psicólogo de la UBA (MN 40967) habló con Diario 26 y dio una completa cátedra acerca de visibilizar y apuntar a tratamientos centrados en las personas con TEA y sus familias, con el objetivo de acompañarlos y mejorar la calidad de vida de todos.

 

“Podemos visibilizar que el autismo está relacionado justamente con la intolerancia a la incertidumbre y con los desafíos en el plano socio-comunicativo. Si relacionamos la pandemia con estos puntos, afectó a muchas personas con TEA y sus familias, incluso muches estudiantes aún no pudieron empezar la escuela (o dejaron a sus acompañantes por fuera de las burbujas y están yendo solos), o incluso otros aún no cuentan con los apoyos terapéuticos (porque la virtualidad nunca fue una buena opción para ellos). Pero, por otro lado, existen también muchos adultos y adultas con asperger que agradecen cómo mermó y disminuyó la cantidad de estrés “social” que percibían antes de la pandemia y ahora al sentirse socialmente menos exigidos, están mucho mejor, más regulados emocionalmente. Creo que esto último es bien generalizable, a mí también me pasa”, analizó el Director de Casa Abanico en relación al coronavirus y las medidas que se implementaron a nivel mundial y su efecto en las personas con TEA.

 

Noticias relacionadas

Como mencionamos anteriormente, el autismo está rodeado de muchos mitos que es hora derribar. De eso se encarga el reconocido psicológo de la UBA: “Que las personas con autismo no pueden ir a la escuela común, que los padres no pueden elegir a los profesionales o a las instituciones educativas, que los colegios pueden decidir sobre negar una matrícula si existe un diagnóstico, ídem prepagas (que igualmente lo hacen de otro modo, si blanqueas el diagnostico TEA antes de afiliarte te aumentan hasta el 800% la cuota), y así estamos vulnerando libertades de elección a las familias”, inició.

 Matías CadaveiraMatías Cadaveira

Que las personas con autismo no pueden aprender, trabajar, vivir su sexualidad plena y libremente (con educación sexual integral acorde a sus perfiles de aprendizaje), tener una familia, hijos, o no, que las personas con autismo no pueden vivir solas (aunque precisen muchas de ellas apoyos puntuales para conseguirlo). Otro mito muy común es replicar que el autismo es una enfermedad, lo cual promueve el pensar una posible curación. Existen aún muchos mamapadres que siguen creyendo en falsas esperanzas y hasta hipotecan sus casas para pagar tratamientos costosos (los cuales muchas veces no presentan investigaciones que los respalden sino todo lo contrario, poseen más evidencias en contra que a favor), cuando la opción más viable podría ser concentrarse en el proyecto de una vida independiente a futuro, tan real y tan urgente para tantos adultos hoy diagnosticados con TEA o Síndrome de Asperger”, continuó Matías.

 

“Como comunidad, luchamos a diario para que cada vez se abran más puertas en escuelas, empresas, Congreso de la Nación, para que realmente sean escuchados y escuchadas para este colectivo de personas que hace mucho ya dejó de ser minoría. En el mundo, 1 de cada 54 personas conviven con esta condición de vida”, completó acerca de la consulta.

 
 
 
Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de Mati Cadaveira (@maticadaveira)

Ante la pregunta acerca del cambio de paradigma acerca la neurodiversidad y la importancia de destacar las capacidades de una persona con autismo, el profesional de la salud dijo: “Es lo más importante de todo. Valorar, visibilizar logros. Reforzar, felicitar cada conquista. Promover autoestimas sanas, seguridad emocional siempre con el ejemplo, sin paradojas, o amenazas, castigos, pero si con anticipación y límites claros, con amor y respeto. Pero por último hacemos foco en los aspectos a trabajar, y siempre poniéndonos de acuerdo, manifestando los por qué de las terapias, los objetivos en conjunto con familia y escuela (la persona con autismo no se corrige, nos comprendemos más, entre todos convivimos)”.

 

También dio detalles de lo que hay que tener en cuenta a la hora de hacer una consulta y la importancia de un diagnóstico temprano: “Es clave porque está comprobado que quienes han recibido diagnóstico e intervención temprana (con modelos de abordajes terapéuticos validados científicamente) poseen un mejor pronóstico, lo que implica una mejor calidad de vida. La intervención temprana, antes de los 5 años de vida, es clave. Sin embargo, existen muchos adultos y muchas adultas que reciben su diagnóstico de grandes y con esta nueva perspectiva de vida (entendiéndose más) pueden entenderlo como una nueva forma de vivir, más aliviados, con menos presiones y autocastigos por un modo de funcionamiento “distinto” al de su compañera, compañero, compañere, a sus compañeres de trabajo, etc. Aceptándose más. Es clave conocer aspectos del desarrollo socioemocional y no sólo fijarnos en la altura, el peso, el lenguaje porque al lenguaje a veces lo esperamos, lo esperamos, (por lo general llegan más a consulta por falta de lenguaje: a los dos años los bebés tienen que estar hablando sino es motivo de consulta por ejemplo), hasta que interviene la fonoaudióloga, pero nos olvidamos de los círculos de comunicación ida y vuelta en juegos sensorio motrices, del contacto visual, la sonrisa social, el compartir con pares con asombro e interés, del control de esfínteres, de la regulación emocional, del sueño, la alimentación, el responder al nombre… Aspectos claves a tener en cuenta para realizar una consulta con algún especialista en autismo. Las dificultades en los aspectos sensoriales también suelen ser motivo de consulta: hipersensibilidad auditiva, inquietud motora, dificultades de atención, sobrecarga sensorial, etc”.

 

El psicólogo además destacó los beneficios que le aportan las terapias a una persona con TEA: “Todos los modelos de tratamientos actuales deberían estar centrados en la persona con autismo y en su familia, y todos los que acompañamos, intervenimos, co-educamos acomodarnos a las preocupaciones familiares y a los objetivos que la familia tiene porque el propósito es mejorar la calidad de vida de las familias, no corregir personas porque tienen autismo, ni intentar a la fuerza hacerlos normales”.

 

Para cerrar, Cadaveira aseguró cuáles son las principales barreras que les impone la sociedad a la población adulta con autismo: “Seguir diagnosticando “autismo de la niñez”, o “autismo infantil” cuando hoy en día se sabe que el autismo es parte de un gran espectro que se expresa de forma muy distinta de una persona a otra, y que acompaña durante la vida, con la necesidad de más o menos apoyos. No es una enfermedad, los apoyos sí son necesarios. Las políticas públicas en autismo también. Construyamos empatía”.

*Por Matías Greisert

Tw: @MatiasGreisert