Horacio Rodríguez Larreta, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, NAHoracio Rodríguez Larreta. Foto: NA.

Tras el anuncio de suspender las clases presenciales por dos semanas, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, conducido por Horacio Rodríguez Larreta declara este jueves a la Educación y las escuelas como "área de máxima presencialidad", aunque aclara que no es "rebeldía" y que los chicos no irán a la escuela en ese período.

 

"Establécese que el Ministerio de Salud de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y todos los organismos bajo su órbita; el Ministerio de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los organismos bajo su órbita y los establecimientos educativos bajo su dependencia o por él supervisados; el Ministerio de Justicia y Seguridad y todas sus dependencias; la Policía de la Ciudad; el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat y todos los organismos bajo su órbita; y la Secretaría de Medios y las reparticiones que dependen de la misma, son áreas de máxima esencialidad e imprescindibles durante la vigencia de la pandemia COVID-19 (Coronavirus)", afirma el decreto que este jueves oficializa la Ciudad.

 

En tanto, este jueves a las 12:00, el jefe de Gobierno brindará una conferencia de prensa en la que cuestionará la medida adoptada por el presidente Alberto Fernández.

 

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Se trata de un decreto que declaró esenciales "a los trabajadores de la salud, la educación y otras áreas como seguridad, desarrollo social y medios (canal de la ciudad y radio), entre otros, para que los trabajadores pudiesen circular en momentos de restricción".

 

"Y se renovó. No está orientado a la actividad, sino a los trabajadores", indicaron.

 

Y explicaron: "Es para que circulen. No es rebeldía de la Ciudad. Los chicos no van a ir al colegio".

 

La medida sorprendió a las autoridades porteñas, que no fueron informadas de la decisión con anticipación y se enteraron por los medios cuando se transmitió el mensaje oficial.

 

De hecho, horas antes, el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, había dicho que las restricciones no debían empezar por las clases.