Horacio Rodríguez Larreta y Alberto FernándezHoracio Rodríguez Larreta y Alberto Fernández en su última reunión.

En medio del conflicto judicializado en torno a la presencialidad de las clases, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, aclaró hoy que de "su parte" no está roto el vínculo con el Gobierno nacional, al tiempo que consideró que "es de vida o muerte el regreso a las clases presenciales".

 

Rodríguez Larreta argumentó por qué se pueden mantener las escuelas abiertas en la Ciudad: "Para nosotros es de vida o muerte el regreso de las clases presenciales. Estudiamos el nivel de contagios dentro de la escuela, que es menos del 1%. Por eso, deducimos que la escuela no es un lugar de contagio adicional".

 

"Demostramos, tomado por la SUBE, que la cantidad de personas que toman transporte público es igual que antes del comienzo de las clases. Por eso nosotros decidimos que, a pesar de la situación sanitaria es muy preocupante, no amerita cerrar las clases [presenciales]", agregó. Asimismo, el jefe de Gobierno porteño aseguró que mantiene diferencias con el presidente de la Nación, Alberto Fernández, y sostuvo que cada uno tomó medidas en torno a sus propias creencias.

 

Noticias relacionadas

"Toda la evidencia con la que tomamos las decisiones las compartimos públicamente y están fundamentadas, pero en esto con Alberto no coincidimos y por eso él tomó esa la decisión", remarcó en declaraciones a la señal de cable La Nación+. Respecto a el conflicto sobre la presencialidad que se intensifica entre Nación y Ciudad, Rodríguez Larreta precisó: "Para nosotros es de vida o muerte el regreso de las clases presenciales. El año pasado fue terrible, tuvimos más del doble de deserción, de chicos que perdieron todo contacto con la escuela". "No, de mi parte no", sostuvo al ser consultado sobre si la relación política con el Gobierno de Alberto Fernández estaba quebrada luego de la decisión que tomó la Ciudad de que las aulas abrieran este lunes pese al decreto del Gobierno nacional que las suspendía por dos semanas.

 

"Podemos tener una diferencia con respecto a la educación pero siempre voy a cuidar el diálogo. Tenemos que dialogar, trabajar de forma consensuada", expresó, y aclaró que "dialogar no quiere decir que haya que estar de acuerdo en todo". Sobre la decisión de no interrumpir la presencialidad educativa, que se tomó luego del fallo de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo porteña que avaló la postura del Gobierno de la Ciudad, Rodríguez Larreta aseguró que "la mayoría de las familias coinciden con esta necesidad", y agregó que esto se da "especialmente en las madres" que son las que habitualmente se ocupan del acompañamiento educativo de sus hijos.

 

En una entrevista televisiva, el jefe de Gobierno recordó que desde mediados del año pasado su gestión viene "insistiendo para recuperar la presencialidad" y en noviembre se comprometió personalmente a empezar el ciclo lectivo de este 2021 con los chicos en las aulas. "Todos los expertos del mundo señalan la necesidad de la educación presencial. Las consecuencias del año pasado fueron terribles, como por ejemplo la deserción escolar. Si cerramos las escuelas tenemos un efecto muy grave sobre los chicos. Ya lo vimos el año pasado. Por eso no podemos perder ni un solo día", enfatizó.

 

"Para nosotros la educación presencial es de altísima prioridad y no genera más contagios que el resto de la Ciudad", aseguró, y reiteró que la decisión se tomó "en base a la evidencia". Al respecto, precisó que desde que comenzaron las clases apenas se contagió de coronavirus el 0,89% de la comunidad educativa entre alumnos y docentes (algo más de 7.000 personas), mientras que entre los contactos estrechos la tasa de contagio fue del 0,012%.

 

También refutó el argumento del Gobierno respecto al peligro potencial de contagio en el transporte público que utilizan los alumnos y docentes para llegar a las escuelas. "El presidente y el Gobierno nacional están preocupados con la movilidad que se genera alrededor de la escuela. Al día de hoy la cantidad de gente que viaja en transporte público es la misma que viajaba antes del inicio de clases", explicó.

 

Por otra parte, ratificó que esperarán el fallo de la Corte Suprema, y explicó que la Ciudad, cuando mantiene un litigio con el Gobierno nacional, siempre acude al máximo tribunal de Justicia, como sucedió en esta oportunidad. "La presentación ante la Cámara de Apelaciones porteña la hizo un grupo de organizaciones. Nosotros cuando tenemos un reclamo con el Gobierno nacional, vamos a la Corte Suprema", aclaró. Y agregó que tiene confianza en que la Corte Suprema fallará a favor de la continuidad de las clases presenciales.

 

"Uno cuando se presenta a la Justicia es porque entiende que tiene derecho. Creemos que la Ciudad, por la autonomía que tenemos, tiene derecho a decidir sobre la organización educativa. La educación en la Ciudad es atribución del Gobierno de la Ciudad", argumentó. En tanto, el mandatario porteño contestó las críticas que lanzó Fernández este lunes respecto a la baja tasa de vacunación de docentes en la Ciudad.

 

En ese sentido, explicó que desde la Ciudad siguen "a rajatabla el orden de prioridades" que fijó el Gobierno nacional, con las que está de acuerdo, de vacunar primero al personal de salud seguido de los adultos mayores. "Ya vacunamos al 90% del personal de salud, al 99% de los mayores de 80 años, a más del 70% de los mayores de 70 años, y mañana el ministro de Salud, Fernán, Quirós, va a anunciar que se inicia la vacunación de mayores de 65 años", detalló. Y aclaró que se vacunó antes a un grupo de docentes porque había llegado una partida importante de la vacuna Sinopharm que todavía no estaba aprobada para mayores de 60 años en ese momento.

 

En cuanto al grado de ocupación de camas de terapia intensiva en el sistema público de salud, precisó que se está "superando el 60%", aunque señaló que se están "sumando más camas" para poder dar a basto con la demanda.