Arsenal y el ejemplo de cómo la ambición en los negocios y el fútbol no son compatibles

Si bien la fallida Superliga europea despertó viejos enojos, los hinchas del club de Londres piden un cambio de mando hace años tras el fracaso de los Kroenke. ¿Qué falló y por qué los clubes tienen que dejar de ser vistos como empresas?

Por Yasmin Ali

Martes 27 de Abril de 2021 - 08:22

Protesta de hinchas de Arsenal, fútbol internacionalHinchas de Arsenal en la última protesta contra los dueños el viernes pasado, foto Reuters.

Hace poco más de una semana el mundo del fútbol se veía revolucionado por la noticia de la creación de una Superliga europea, idea que a los días quedó en la nada. Lo cierto es que esto despertó enojos y protestas en hinchas de Premier League y particularmente en Arsenal que volvieron a pedir por la salida de sus dueños mayoritarios: los estadounidenses Stan Kroenke y su hijo Josh.

 

La historia de los Kroenke en el club de Londres lleva alrededor de casi diez años y está plagada de todo menos de bonitos detalles. Lo cierto es que desde que llegaron, el club pasó de ser un grande que peleaba entre los primeros puestos a quedar fuera de los primeros diez equipos en la tabla. Sus negocios y el rendimiento deportivo van de la mano y los resultados lo reflejan.

Josh y Stan Kroenke, dueños de ArsenalJosh y Stan Kroenke. 

La inversión en el equipo ha sido prácticamente nula dejando ir a sus mejores jugadores como Robin van Persie en 2012 (incluso publicó una carta donde explicaba que su salida se debía a un desacuerdo con los directivos sobre el futuro de la institución) y dando el ok a manejos, por lo menos polémicos, del director ejecutivo Ivan Gazidis y permitiendo que un novato como Edu Gaspar asuma el rol de presidente deportivo cuando su inexperiencia es evidente.

 

Los Kroenke son multimillonarios conocidos por tener diferentes franquicias en el mundo deportivo. Pero también lo son por el fracaso a nivel de logros deportivos que han conseguido sus equipos y Arsenal no es la excepción. Si bien ha logrado algunos títulos en copas domésticas, el rendimiento en la liga y en Europa ha ido de malo a pésimo.

Hinchas del Arsenal contra Superliga europeaHincha de Arsenal en las afuera del Emirates Stadium, foto Reuters.

Ya los hinchas han organizado diferentes protestas pidiendo por su salida, pero el viernes 23 de abril se llevó a cabo la más importante con un alto poder de convocatoria en las afueras del Emirates Stadium. Ese mismo día el fundador de Spotify, Daniel Ek, deslizó la posibilidad de querer comprarlo, algo que la mayoría de los hinchas están viendo con buenos ojos.

 

La diferencia entre los dueños jeques del Manchester City y PSG, para nombrar algunos ejemplos, con los Kroenke es que unos han mostrado ambición para que el proyecto deportivo de sus clubes tenga éxito y en el segundo caso sólo han visto al club del cañón como una excusa para seguir haciendo dinero a costa de dejar de lado títulos y medallas.

Arsene Wenger, extécnico de ArsenalArsène Wenger dirigió al club desde 1996 a 2018.

Quizá algunos crean que los buenos resultado sólo se condicen con tener un buen técnico y plantilla. Lo cierto es que por años Arsène Wenger hizo maravillas para seguir clasificando a Champions League y con el correr de los años y una excusa poco creíble de “no hay dinero para invertir en jugadores” el plantel comenzó a perder calidad y en el medio pasaron otros dos técnicos: Unai Emery y Mikel Arteta que tampoco han podido encontrar soluciones porque el problema es mayor.

Mikel Arteta, técnico de ArsenalMikel Arteta.

La falta de empatía con el hincha Gooner está quedando más expuesta, en parte por su poco conocimiento del fútbol y por creer que el éxito de un club solo se basa en poder manejarlo como una empresa. Por el momento los Kroenke seguirán al mando ya que han manifestado su no deseo de vender y solo una oferta irrechazable podrían hacerlos cambiar de opinión. Quizá esa oferte llegue en un mediano plazo de la mano de Ek.

 

Con o sin nuevo dueño, quién esté al mando de Arsenal y de cualquier otra institución deberá aprender a que el fútbol es irremediablemente un negocio, pero la voz más fuerte y grave la sigue y seguirán teniendo el hincha, el único que siempre querrá lo mejor para el club que tanto ama.

Por Yasmin Ali

*Tw: @YasFriends

Notas relacionadas