Clementina Díaz, joven que tuvo tres veces coronavirusClementina Díaz.

Clementina Díaz tiene 29 años y como tantos argentinos tuvo coronavirus, logró recuperarse pero ahora debe hacerle frente a sus secuelas: "Pensé que era un problema cardíaco, pero es lo que me dejó el COVID-19″, explicó.


Lo llamativo de la joven es que no solo debió afrontar el virus una vez, si no tres veces en 14 meses. En diálogo con Infobae explicó que dio positivo por primera vez en mayo de 2020, la segunda en enero y la tercera a fines de abril: “Ni los médicos entienden cómo puedo haberme infectado tantas veces en tan poco tiempo, porque algo de inmunidad queda en el organismo, lo asocian a las nuevas cepas provenientes del exterior”.


Hace poco la revista The Lancet Respiratory Medicine publicó un informe que explica que el contagio en jóvenes puede ofrecerles cierta inmunidad pero no en todos los casos, uno de ellos como el de Clementina que trabaja en el área administrativa del sector de la guardia de la Clínica de Montegrande. Sobre su trabajo, explicó: “A diario manipulamos muchos papeles, y más allá de tener todos los protocolos sanitarios creo que fue ahí donde me contagié. La verdad no puedo dar certezas porque desde marzo del año pasado voy de mi casa al trabajo y del trabajo a mi casa”.


“Los médicos me dicen que las pocas secuelas tiene que ver con mi edad y no tener enfermedades preexistentes. Desde enero tengo taquicardia. Fui a ver a un cardiólogo y no me diagnosticó nada, así que me aconsejaron buscar ayuda terapéutica”, comentó.


Al momento de relatar lo que fueron los síntomas la primera vez que se contagió, dijo: “Una tarde empecé con fiebre 38,2. Al día siguiente fui a tomar un café y había perdido el olfato. Después vino la tos fuerte y los dolores en todo el cuerpo. En total estuve unos diez días en cama y 25 aislada. Fue duro, aunque jamás perdí la calma. Por suerte no contagié a nadie”.


Para fin de año la joven decidió reunirse tras mucho tiempo con su familia, antes se hizo un test que le dio negativo, "nos reunimos para el 24 de la noche, al aire libre”. El 1 de enero volvió a presentar síntomas, esta vez un poco de fiebre. “Lo asocié al cansancio acumulado, jamás me imaginé que se trataba de una reinfección. Recién se habían cumplido los seis meses desde el primer contagio, tendría que estar aún inmunizada”, comentó.

Noticias relacionadas


La fiebre la llevó a hisoparse nuevamente y reveló: “Esta vez no perdí el olfato , el resto de los síntomas de malestar general, tos y fiebre se manifestaron aunque bastante más leve. Lo viví como un resfriado fuerte".


Este segundo contagio le trajo su primer ataque de pánico y cuadros de ansiedad: “Tomando todas las medidas me contagié. Sinceramente, no sabés qué te puede pasar ni cómo vas a evolucionar. Por eso no estoy tranquila”.


Pasado el tiempo, a principios de abirl recibió la primera dosis de Astrazeneca: “Sentí cierto alivio, dije: ‘Con esto tengo otra barrera más de defensa’”. En paralelo la situación sanitaria se iba complicando en todo el AMBA. “Notamos como desde marzo en adelante las filas de gente enferma eran más largas y la edad de los pacientes era menor…”.

 

Pero la pesadilla no terminó, el 19 de abril volvió a tener síntomas: “Tenía dolor de cabeza, lo asocie a las secuelas del COVID-19, aunque a rato me subió la temperatura. Sinceramente, ya no sabía qué pensar”. Se hizo el test... y nuevamente positivo. “Ni los médicos pueden creer la velocidad de la reinfección, porque cuando me realicé los test de anticuerpo me daban altos”.

 

“Creo que tiene que ver con diversos factores: la edad, la falta de enfermedades preexistentes y haberme contagiado previamente. La verdad que tengo miedo a volver a enfermarme. En la clínica redoblamos todos las medidas y el lugar es ventilado. Hubo casos como el mío de colegas, pero nunca tres veces. Es algo increíble lo que me paso”, cerró.