Hernán LacunzaHernán Lacunza

El economista Hernán Lacunza dio su mirada acerca de la situación de la economía argentina bajo el mando de Martín Guzmán y su impacto en el dólar, la inflación, las tarifas y la negociación por la deuda con el FMI.

 

En una entrevista con El Cronista, el ex funcionario nacional inició su charla con su análisis sobre la inflación: “El Gobierno tiene un diagnóstico muy rudimentario, muy primitivo de las causas de la inflación, gasta mucha energía en atribuirla a causas externas, inflación importada o movimientos especulativos que no tienen nada que ver con la inflación. Para decirlo de otra manera, hay 200 países en el mundo, de los cuales 195 importan y exportan alimentos y no tienen inflación del nivel de Argentina. Así que todas las herramientas derivadas de ese diagnóstico son inútiles, como por ejemplo los controles de precios, los precios máximos, que yo lo asocio a podar en el Amazonas. Uno puede cortar 1000 ramas pero si deja las raíces húmedas, o si estás todo el tiempo gastando más de lo que ingresa, emitiendo más pesos que los que quiere mantener el púbico en cartera, las ramas van a volver a crecer. Esa receta fracasó, fracasa desde hace siglos en el mundo, en Argentina desde hace décadas, así que todo eso es un malgasto de energía, una pérdida de tiempo”.

 

En relación a la reducción del déficit primario, Lacunza le dio la derecha a su par en funciones: “Eso surgió en noviembre cuando el Gobierno se asustó con la brecha en 130% a fines de octubre (el blue había tocado los $ 195), y volanteó a la derecha. Es una virtud poder volantear antes del precipicio, cosa que no es muy propia de este Gobierno, en general ante la dificultad aumenta la velocidad, no volantea. Ahí sí moderó el ritmo al que venía el déficit pero da la impresión que la coalición gobernante no es homogénea en ese pensamiento sino que más bien los días pares, cuando se asusta volantea, y cuando gana algo de confianza otra vez testea el guardrail, desafiando un poco el abismo. La soja le trajo u$s 8000 millones adicionales, y ahora el Fondo le va a dar $s 4400 de Derechos Especiales de Giro (DEG), pero todo el tiempo está testeando el guardrail de la izquierda porque todo lo que entra se lo quiere gastar. Ahora con los DEG una parte del Gobierno se los quiere gastar”.

 

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En tanto, al hablar de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, le aseguró al periodista Carlos Boyadjian para El Cronista: “El Fondo y el Club de París son algo más que primos, hasta diría que son las mismas personas. Por práctica, porque el Club de París no es un organismo formal, le delega la cuestión de la auditoría del programa al Fondo Monetario, entonces dice si hay un acuerdo con el Fondo, puedo extender los plazos, con la buena voluntad de que a nadie le conviene un default, ni al deudor, ni al acreedor. Entrar en default es un proceso traumático, Argentina ya lo transitó en la década anterior, y siempre es más caro para todo el mundo”.

 

Por último, al hablar de la pobreza en el marco de un problema sin solución, Lacunza cerró: “Es el fracaso de la política económica. No estoy hablando sólo de este Gobierno. De 1987 para acá, es decir casi toda la democracia, la pobreza en Argentina da en promedio da 36%. Cuando nos va mal sube a 40% o más, cuando nos va bien baja a 30%. Fue 42% en el segundo semestre del año pasado, el primer semestre de este año estará cerca del 45%. Cada vez que salen los índices nos escandalizamos y después nos olvidamos”.