Dólar, Dólares, billetes de dólar, foto NADólares, Reuters

El dólar registra su mejor semana en mucho tiempo ante la proyectada suba de tasas en Estados Unidos, lo que impacta en los precios de los commodities.

 

Los mercados parecen presurosos por anticiparse a la suba de tasas con que la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos intentaría desde antes de fin del 2022 dar una “respuesta natural al crecimiento económico y a la inflación”, tal como indicó James Bullard, jefe regional de ese organismo en St. Louis.

 

“Ahora que la pandemia está llegando a su fin y la inflación se acelera más rápido de lo esperado. Creo que es natural que nos hayamos mostrado un poco más agresivos para contener las presiones inflacionarias”, dijo a CNBC.

 

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Esta reacción es vista como natural ante el fenómeno inflacionario que nadie quiere padecer tal como sucede en nuestro país. Pero que llega en mal momento para la Argentina, en especial, porque el Gobierno volvió a optar por usar al tipo de cambio para intentar aplacar la inercia inflacionaria de la economía local y vuelve a depender de las importaciones de energía mientras alienta los consumos manteniendo casi inalterables tarifas residencial, más allá de lo que indicaría la prudencia fiscal.

 

Básicamente por el impacto que ese movimiento anticipatorio del mercado mostró esta semana en el valor global del dólar y el derrame que eso mostró sobre los precios de las materias primas, en especial el de los granos. Según consigna el medio La Nación, los analistas examinan si esta corrección es meramente coyuntural o puede profundizarse en las próximas semanas.

 

Según el economista Mauro Mazza no hay dudas que la Reserva Federal (FED) “está gestionando el apagado del viento de cola intentando algo nunca visto en la historia: gestionar una caída de activos globales sin generar una recesión” y lo que ahora pondrá a prueba el mercado es “su capacidad de maniobra”.

 

En ese marco, recordó los encuentros entre autoridades económicas de EE. UU. y China y por ello no duda que lo que se está viendo es parte de “una estrategia coordinada de la administración Biden, con la secretaria del Tesoro, Janet Yellen a la cabeza, con China”.

 

“Tras ellas el fixing del yuan comenzó a depreciarse nuevamente y vimos medidas para limitar la participación de bancos comerciales en commodities, tanto en Shanghai como en el exterior. Esto podría haber terminado con la demanda china financiera de commodities y dejado sólo a la demanda y oferta comercial como protagonista, lo que no fue usual en los últimos años. Esto llevará a ese mercado a moverse de acuerdo a los fundamentos”, rememoró.

 

En tanto, la abrupta corrección registrada en los últimos días en los mercados de materias primas generó dudas, en especial porque se mantiene entre los metales aunque para alivio argentino reboten entre 4 y 5% en la jornada las cotizaciones de los granos.

 

Analistas de Delphos Invesment evaluaron que por el momento no hay más que una “corrección de mercado” amplificada por los niveles récords a que se encontraba. “Lo que está claro es que el dólar recuperó cierto esplendor en los últimos días de la mano de una Fed supuestamente más racional a futuro. Pero no creo que esto signifique el regreso de la ‘vieja y dura’ Fed. Creo que lo que vimos es una reacción del mercado desde posiciones muy extremas, ajuste que se vio amplificado por llegar en medio del vencimiento de opciones”, remarcó Leonardo Chialva.

 

Por su parte, José Bano, gerente de research de invertirOnline, cree que para evaluar los resultados habrá que seguir de cerca “la evolución que muestre la inflación en EE. UU.”, en especial, porque ya van dos meses seguido con malas noticias al respecto, por lo que nuevos malos datos “podrían asustar al mercado” y cambiar el balance que tiene hoy con respecto a si el fenómeno es “coyuntural”, o “estructural”. Además, explicó el susto que provocó en el caso argentino el derrape de la soja de ayer por el aporte que esas exportaciones hacen al país. Pero, aunque admite que se prendió una luz amarilla, cree que el ajuste de precios es natural y que, por el momento, no hay riesgo de volver a “precios del año pasado”. Al respecto, Mazza cree que el mercado entró en una zona de correcciones que muy probablemente se mantenga hasta “Jackson Hole en la semana del 25 de agosto”.

 

Ese reacomodamiento impactó de lleno sobre los activos locales al recolocar la tasa de riesgo país sobre los 1500 puntos, hacer caer nuevamente hasta 7% a las acciones argentinas que cotizan en Wall Street y causarle al S&P Merval una pérdida de casi 4000 puntos en cuestión de días. Con información de La Nación.