Mirando desde la ventana*Por Oscar Lamberto

Cuando regresó la democracia en 1983, hubo que reorganizar los partidos políticos , lo que implicaba innumerables reuniones y encuentros entre dirigentes de distintos sectores y regiones.

 

En una reunión en la casa de un histórico caudillo peronista del norte santafesino, el teléfono no paraba nunca, era imposible sostener una conversación, porque siempre la interrumpía una nueva llamada, cuando pude le pregunté al dueño de casa , como hacía para vivir con tantas llamadas, me contestó a las carcajadas “ en la casa de un político el problema no es cuando el teléfono suena , es cuando deja de sonar, cuando ya nadie te llama”y agregó: “ Con el tiempo vas a comprender que peor que la muerte es el olvido”.

 

En mi largo recorrido por el parlamento y en la función pública pude comprobar lo valedero de esas afirmaciones y mucho peor en estas épocas de efímeras imágenes virtuales . La advertencia a tiempo me permitió prepararme y aceptar que nada es para siempre, que todo en algún momento termina.

 

Cuando decidí que era hora de jubilarme, había imaginado un plan para disfrutar del retiro, lógicamente el plan no contemplaba la pandemia, que acotó mi realidad personal a un confinamiento domiciliario, leer, mirar películas, algunas reuniones vía zoom, algunos cursos, largas caminatas diarias y prácticamente nula actividad política.

 

Que uno ya no pueda jugar al fútbol, no significa que te deje de gustar el juego, en política ocurre algo similar que no se tenga participación activa no significa que se pierda el interés por lo qué pasa.

 

Los efectos de la crisis terminal del 2002 , con la implosión del bipartidismo ,el caos económico y social llegaron hasta nuestros días. Dos grandes coaliciones políticas construidas sobre los viejos partidos y agiornadas con nuevas caras , tratan de reconstruir el nuevo mapa político, la pobreza creciente y la alta inflación constituyen dos graves problemas vinculados a resolver, todo dificultado por la pandemia.

 

Nuestra organización institucional establece que cada dos años hay elecciones para renovar la mitad de la cámara de diputados y un tercio de la cámara de senadores , además los candidatos de cada partido deben ser convalidados por elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias .

 

Por el sistema de distribución de las bancas del parlamento, para que haya un drástico cambio en la composición de las cámaras debiera existir un triunfo arrollador de una fuerza sobre la otra, y si bien las encuestas vienen con un alto margen de error , ninguna indica grandes ventajas para nadie, por lo cual es de esperar que la integración de las cámaras no serán muy distintas a las actuales, el mayor desafío de la coalición gobernante es si puede alcanzar al quórum propio.

 

La democracia no es un sistema perfecto, pero es el mejor para preservar la convivencia y garantizar la libertad de los ciudadanos. Siempre que existen poderes hegemónicos, tanto políticos, económicos o mediáticos el Estado de derecho peligra.

 

Si la única verdad es la mía, los demás tienen que estar equivocados, este es el razonamiento de todos los totalitarios a lo largo de la historia. Para tomar un solo caso vale recordar el enfrentamiento entre unitarios y federales , que se dirimió en cruentas batallas, matanzas del enemigo vencido, hasta el intento de borrar de la memoria colectiva a los líderes del federalismo.

 

Testimonio elocuentes de los viejos odios es el parque donde estaba la casa de Rozas , que fue dinamitada y se llama Tres de febrero, fecha de la batalla que Urquiza derrotó a Rozas. En el mismo parque está el monumento a Sarmiento, enemigo acérrimo del líder federal. La plaza Lavalle, que lleva ese nombre en honor al jefe unitario que fusilo a Dorrego, está construida donde estaba la casa de Dorrego.

 

Existen miles de hechos parecidos en todo el territorio nacional, no solo había que ganar, sino el otro debía desaparecer hasta de la historia, también en este terreno los unitarios le hicieron honor al mote de salvajes.

 

Los enfrentamientos políticos por intereses o por mera disputa de poder, cuando se rompen las reglas de juego, van escalando hasta fragmentar las sociedades en parcialidades antagónicas irreconciliables, que tornan ingobernables a las naciones , con todos los riesgos que traen aparejados , violencia , intolerancia , represión al disidente , hasta devenir en dictaduras cualquiera sea el color del disfraz que adopten.

 

Primero la patria , decía un apotegma del peronismo, y la aspiración es que cuando termine la contienda electoral y los discursos fundacionales den paso a la realidad, los máximos dirigentes avalados por el voto popular , recuerden que la patria esta primero y puedan acordar políticas que deberían ser comunes a todos los partidos , un combate a la pobreza y movilizar la economía para generar trabajo.

 

La pandemia está acelerando cambios tecnológicos, y en los modos de producción, pero también coincide con explosiones sociales que atraviesa nuestra a America Latina en países gobernados por distintas expresiones políticas, hay un fenómeno nuevo con un histórico reclamo de todos los pueblos, libertad y el derecho a una vida digna.

 

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Oscar Lamberto
Política (Gubernamental)