Vacunas Pfizer, ReutersPfizer BioNTech, REUTERS

Con el paso del tiempo, disminuye ligeramente la eficacia de la vacuna de Pfizer y BioNTech según los datos recientemente publicados por las empresas. No obstante, sigue siendo fuerte en la prevención de enfermedades graves.

 

El análisis demostró que la vacuna tuvo una tasa de eficacia altísima, de aproximadamente el 96%, contra el COVID-19 sintomático durante los dos primeros meses, pero luego disminuyó un 6% cada dos meses, cayendo al 83,7% después de seis meses.

 

En el caso de un cuadro grave, su eficacia se mantuvo estable en torno al 97%. No obstante, el estudio plantea dudas sobre el grado de protección que proporcionarán dos dosis en los próximos meses.

 

Frente al progresivo aumento de casos en muchos estados, los resultados pueden influir en las deliberaciones de la administración Biden sobre la aplicación de una vacuna de refuerzo.

 

A estas preocupaciones se suma el aumento de la variante delta, aunque estudios recientes también han demostrado que las vacunas siguen protegiendo fuertemente contra los peores resultados del COVID-19 causados por esa variante.

 

Los resultados proceden de 42.000 voluntarios de seis países que participaron en un ensayo clínico que Pfizer y BioNTech iniciaron el pasado mes de julio. Una mitad recibió la vacuna, y la otra un placebo. Las inyecciones se dieron con un intervalo de tres semanas.

 

Los investigadores compararon el número de personas de cada grupo que desarrollaron síntomas de la enfermedad. Cuando las empresas anunciaron su primera tanda de resultados, la vacuna mostró una eficacia contra el COVID-19 sintomático del 95%, según consigna un articulo de Clarín en base a información del NYT. Es decir que se redujo en un 95% el riesgo de desarrollar la enfermedad en los vacunados.

 

Desde entonces, la vacuna de Pfizer-BioNTech ha constituido la mayor parte de las inyecciones que han recibido los estadounidenses. A partir de allí, continuaron el seguimiento de los voluntarios. Pero posteriormente se complicó ya que, quienes recibieron placebo podían pedir que se les administrara la vacuna una vez autorizada en su país.

 

Para el nuevo estudio, los investigadores siguieron a los voluntarios durante los seis meses posteriores a la vacunación. Durante todo ese período, los investigadores estimaron la eficacia de la vacuna en un 91,5% contra el COVID-19 sintomático. El análisi no midió la tasa de infecciones asintomáticas del virus. Pero dentro de ese período, la eficacia disminuyó gradualmente.

 

Entre una semana y dos meses después de la segunda dosis, la eficacia fue del 96,2%. En el período comprendido entre los dos y los cuatro meses, la eficacia descendió al 90,1%. Y entre los cuatro y los seis meses, la eficacia llegó al 83,7%. Pero a lo largo de los seis meses del ensayo, se produjo un claro descenso de la eficacia.

 

El nuevo informe llega tras los datos de Israel que sugieren que la protección de Pfizer-BioNTech podría estar disminuyendo allí. Pero los expertos se han opuesto a que se apruebe un refuerzo allí. Los datos tienen demasiadas fuentes de incertidumbre, dicen, para hacer una estimación precisa de cuánto ha disminuido la eficacia. 

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