Advertencia de los Estados Unidos ante el imparable avance talibán en AfganistánAfganistán, un país que se tuvo que adaptar a vivir en guerra durante las últimas décadas.

El enviado de los Estados Unidos para Afganistán, Zalmay Khalilzad, advirtió al grupo Talibán que su país no lo reconocerá como gobierno si alcanza el poder a la fuerza.

 

La amenaza llega en momentos en que los insurgentes tomaron la octava ciudad capital afgana, tras el repliegue de las tropas estadounidenses y de la OTAN.

 

Khalilzad aseguró que ningún movimiento que llegue al poder por la fuerza en suelo afgano será reconocido internacionalmente, después de que ocho capitales regionales cayeran en manos de los insurgentes.

 

Las declaraciones de Washington llegan en momentos de una asombrosa y rápida ofensiva talibán. Este martes, los extremistas tomaron Farah y Puli Khumri, por lo que ya van ocho capitales de provincias que caen en su poder.

 

"Los talibanes capturaron hoy por la tarde la capital provincial de Farah, mientras las fuerzas de seguridad solo resisten en el recinto del Directorio Nacional de Seguridad" (la principal agencia de inteligencia afgana), aseguró a EFE Abdul Naser Farahi, un diputado de esta ciudad, en la Cámara Baja del Parlamento nacional.

 

Un residente de Farah, en el oeste de Afganistán y cerca de la frontera con Irán, afirmó que los talibanes habían tomado la oficina del gobernador y todos los edificios gubernamentales clave de la ciudad, mientras se registraban fuertes combates con las fuerzas gubernamentales.

 

Los extremistas intensifican así su campaña por derrotar al Gobierno y retomar un régimen islámico radical, 20 años después de que las fuerzas militares extranjeras lideradas por los Estados Unidos los expulsaran del poder.

 

Últimamente, el avanzado retiro de las tropas estadounidenses y de la OTAN les despejó el camino a su objetivo.

 

Occidente espera persuadir a los líderes del grupo talibán para que regresen a las conversaciones de paz con el Gobierno afgano del presidente Ashraf Ghani una que vez las fuerzas extranjeras terminen su repliegue del país.

 

La retirada está programado para el próximo 11 de septiembre, fecha que coincide con el aniversario número 20 de los históricos atentados en los Estados Unidos.

 

Pese al rápido dominio que han recuperado los talibanes con acciones violentas, los Estados Unidos señalaron que depende de las fuerzas de seguridad afganas defender el país.

 

Aunque no hay indicios de una nueva intervención militar extranjera, este martes Rusia, Tayikistán y Uzbekistán concluyeron sus simulacros destinados a simular una respuesta conjunta a las posibles amenazas a la seguridad provenientes de Afganistán. Según el Ejército ruso, las maniobras tuvieron lugar "en el contexto de la desestabilización de la situación en el vecino Afganistán, con el fin de repeler posibles amenazas,garantizar la seguridad y mantener la estabilidad en la región de Asia central".

 

Mientras tanto, la Alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, sostuvo que hay reportes sobre hechos que podrían constituir crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, incluidos "informes profundamente inquietantes" sobre la ejecución en masa de las tropas gubernamentales que se rindieron.

 

"La gente teme con razón que una toma del poder por parte de los talibanes borre los avances en derechos humanos de las dos últimas décadas", resaltó.

 

Como si fuera poco, producto del conflicto y resurgimiento de los talibanes que se intensificó desde el pasado mayo cuando inició oficialmente el retiro de los militares de EE. UU., alrededor de 400.000 afganos fueron desplazados dentro del país.

 

Además, en los últimos diez días aumentó la cantidad de personas que huyen hacia Irán, según declaró este 10 de agosto un alto funcionario de la Unión Europea, citado por Reuters. La misma fuente aseguró que cada vez más se complica la entrega de ayuda humanitaria debido a los combates en curso.

 

Y la cifra de desplazados podría ser aún mayor. Gulam Bahauddin Jailani, jefe de la autoridad nacional de desastres, indicó que se registran enfrentamientos en 25 de las 34 provincias del país y que 60.000 familias han sido desplazadas en los últimos dos meses.

 

La mayoría de ellos busca refugio en Kabul, lo que ha convertido las calles de la capital afgana en un campamento a cielo abierto de personas sin hogar.

 

La cantidad de desplazados puede aumentar aún más en los próximos días, a medida que los choques armados se intensifican por distintas regiones.

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